Tengo una teoría (humorística)

... según la cual, los arquitectos del estilo denominado mudéjar modernizado o neomudéjar, tomaban algún tipo de sustancia psicotrópica para afrontar la tarea compositiva de las fachadas de sus edificios. Tuve este pensamiento el otro día mientras me volvía loco intentando reproducir sobre el papel los juegos geométricos y coloristas de la fachada del Rectorado. No hay como dibujar para observar.

Siempre he amado los dibujos... Cuando dibujas, miras mucho más intensamente algo. Henry Moore

Descartado que fuera LSD, pues el químico suizo Albert Hofmann sintetizó por primera vez la sustancia en 1938 y las obras más destacadas de este lenguaje arquitectónico se produjeron en los primeros años del S. XX, debemos pensar que fuera peyote, mescalina o alguna sustancia similar.

Por cierto que es sabido que fue el erudito cordobés José Amador de los Ríos, quien definió por vez primera el fenómeno mudéjar, siendo él mismo quien anunciaría una nueva visión sobre el sistema arquitectónico musulmán como consecuencia de la revolución ideológica operada por el Romanticismo:

Consumada algun tanto la revolucion literaria que se está operando hace ya diez años, revolución que no ha podido menos de afectar á las artes, natural parece sin embargo que nuestros arquitectos vuelvan la vista sobre ese precioso género de arquitectura que se ha anatemizado sin conocerlo, y que nuestros arqueólogos hagan algunos esfuerzos para estudiar la civilización mahometana en sus propios monumentos, ya que tantos y de tan diversas épocas se conservan todavía en nuestra patria". J. AMADOR DE LOS RÍOS, Toledo Pintoresca, o descripción de sus más célebres monumentos, Madrid 1845, pág. VI.*

Sostengo mi teoría en una comprobación extremadamente clarividente. La antigua Facultad de Veterinaria de Córdoba (proyecto de 1914) y el Mercado de Antón Martín (proyecto de 1933) son obra del mismo autor, Gonzalo Domínguez Espúñez.

¿Qué? ¿Estaba Espúñez en un estado alterado de conciencia cuando se fajó en el diseño de "la Veterinaria", o no? Porque de otro modo no se explica que la misma persona sea capaz de recargar hasta la extenuación un lienzo de fachada y luego se mantenga en la más estricta racionalidad compositiva.

Al histrionismo mudéjar de la antigua Facultad de Veterinaria se sumó luego una dudosa rehabilitación (en cuanto a la cuestión estética) para transformarlo en Rectorado, obra de Gerardo Olivares, tenía que decirlo, que vino a recalentar el asunto con una paleta de colores y una serie de aditamentos pos-neo-mudéjares que epatan a algunos y nos empachan a otros. Quizás hubiera sido más acertado atemperar el neo-mudejar con una silenciosa intervención contemporánea... quizás.

Por cierto, si van a Madrid, visiten el efervescente Mercado de Antón Martín y su acompañante, el Cine Doré , sede de la Filmoteca Española... Madrid, Madrid.

Dibujo de la Veterinaria (detalle): El autor del post. https://www.facebook.com/unbosqueencasa/

Fotografía de Antón Martín: De Malopez 21 - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=47308358

*Texto literal, con sus faltas de ortografía (según las normas actuales) y todo.

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16 de junio de 2016 - 09:48 h
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