Destellos

Sin entrar en el fundamento jurídico del Decreto Ley de Medidas para asegurar el cumplimiento de la función Social de la Vivienda, aprobado el pasado martes por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, la iniciativa me parece acertada, audaz y oportuna, incluso con el destello utópico que debe guiar este tipo de actuaciones en estos momentos oscuros.

Si analizamos la situación grosso modo, resaltando los datos y coyunturas de todos conocidas, es evidente que el gobierno tiene la obligación poner en marcha medidas que redirijan la situación hacia derroteros más benignos. A saber. Como poco, hay 350.000 viviendas vacías propiedad de personas jurídicas, es decir, inmobiliarias o entidades financieras. En segundo lugar se constata la imposibilidad de acceso a una vivienda digna de una buena parte de la población joven de nuestro entorno. Y por último, en Andalucía se producen una media de 46 desahucios diarios.

Por otra parte, estas viviendas desocupadas están en manos del sector bancario, sector que está intentando salir del atolladero gracias a la ayuda económica de la administración. La administración somos todos. No está mal, por tanto, que a cambio de esta ayuda que prestamos todos, las entidades sean más flexibles con estos bienes que poseen y que están infrautilizados socialmente y suprautilizados especulativamente. Quid pro quo.

Otra cosa es que el destello utópico acabe por cegar al Decreto y este, por extrema dificultad de aplicación, acabe en una declaración de intenciones, necesaria, conveniente... pero inocua.

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11 de abril de 2013 - 06:00 h