Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana
Sobre este blog

¿Tienes algo que decir y lo quieres escribir? Pues éste es tu sitio en Blogópolis. Escribe un pequeño post de entre cuatro y seis párrafos a cordopolis@cordopolis.es y nuestro equipo lo seleccionará y lo publicará. No olvides adjuntar tu fotocopia del DNI y tu foto carnet para confirmar tu identidad. Blogópolis es contigo.

Visita del Papa de Roma ¿y de España?

El papa León XIV, en una imagen de archivo.
3 de junio de 2026 19:59 h

0

Entre el 6 y el 12 de junio León XIV, jefe de la Iglesia católica, realizará en nuestro país una visita “apostólica”. Según la conferencia episcopal es, ante todo, un acontecimiento de fe. Viene a reforzar la fe de los creyentes y a evangelizar la sociedad española, anunciando a Jesucristo “en las familias, en las parroquias, en la cultura y en el servicio a los más vulnerables”. Según las propias palabras del Papa, viene a remover las conciencias de los fieles para que eleven la mirada (el eslogan es “alzad la mirada”) hacia la fe, pero se comprometan en la misión en la tierra, para extender la fe a su alrededor. Se trata de un plan de reconversión al catolicismo de un país que está cada vez más secularizado y el 40% de la población se declara no creyente.

Si esto es así, ¿qué pinta el Gobierno y las distintas administraciones de un Estado aconfesional preparando, promoviendo, apoyando por todos los medios este viaje? Y lo que es más sangrante, ¿a cuento de qué la mesa del Congreso y del Senado, por unanimidad, invitan al Papa a dar un discurso a congresistas y senadores en sede parlamentaria?.

En pura lógica, se puede deducir que el Gobierno español forma parte del proyecto de reforzamiento de la fe y la misión de reconversión del papa. No tiene reparo en proclamar “el intenso trabajo que se ha llevado a cabo desde el Gobierno para asegurar que la visita sea un éxito”. Algo evidente, con visitas frecuentes al Vaticano del ministro de Presidencia en los últimos meses y del propio presidente del Gobierno recientemente, con entrevistas habituales con la Conferencia Episcopal; con un sinfín de medidas, medios y recursos facilitadas por todas las administraciones; organizando dispositivos de seguridad y movilidad que se activarán durante esos días en España, considerados “sin precedentes”; declarando la visita como “evento de especial interés público”, lo que conlleva grandes deducciones fiscales en las donaciones. No repetimos todas las cifras de millones de euros aportados por las distintas administraciones, la cesión de servicios y espacios públicos y la completa disposición de todas las instituciones públicas que se estimen necesarias para el éxito del evento.

Parece que estuviéramos en el medievo, en el “reino cristiano” de España, recibiendo al jefe de la Iglesia que viene a visitar uno de sus reinos. Así lo pueden pensar y desear los partidos de derechas que entienden la patria como un rey y una religión.

Pero el Gobierno y la mayoría de los partidos que lo apoyan, más allá de las propias declaraciones del Papa o del propio programa ya conocido, intentan transformar esta visita en un acto de Estado. Quieren hacer ver a la gente progresista que se trata de una hábil jugada política, que el jefe de la Iglesia Católica y jefe del Estado Vaticano, vendría a corroborar las posiciones del Gobierno respecto a la inmigración y la paz o sus políticas sociales. Supongo que piensan incluso que les va a ayudar electoralmente. Es el Papa 'progre' que dice que no hay que hacer guerras y que las personas inmigrantes y las pobres deben ser tratadas con caridad cristiana.

Quizás no se han parado a pensar que ese discurso lo han repetido todos los papas, son palabras vacías que no se traducen en hechos, ni acuerdos. Y no sienten ridículo al poner como ejemplo de la buena conexión los últimos acuerdos alcanzados: el renunciar a la recuperación del patrimonio expoliado; la resignificación de Cuelgamuros, dejando la cruz sobre las víctimas de la “cruzada” y metiendo a la Iglesia en la Comisión de la pretendida “resignificación”; el cobro de algunos impuestos como el ICIO, exigido por la UE y que se reduce al 5% por las exenciones de la ley de Mecenazgo; el acuerdo con la CEE y las órdenes religiosas para indemnizar a las víctimas de pederastia eclesial, sin cuantificar cantidades, sin plantear la imprescriptibilidad, sin plantear justicia, poniendo límites temporales para la reclamación, que estará en manos de una comisión con presencia de miembros de la Iglesia. Esos “magníficos acuerdos” bien valen una misa, por eso nuestro presidente asistiría a la misa en la basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, y hará una visita al papa en la Nunciatura, además de participar en las recepciones oficiales.

Por supuesto, ni la Iglesia Católica plantea ni el gobierno demanda la eliminación de los inmensos privilegios de que disfruta: acabar con los acuerdos de 1976 y 79; devolución del patrimonio immatriculado sin certificación de propiedad; anunciar la autofinancian a la que se comprometieron hace 50 años; pedir perdón, aplicar justicia y reparación a las víctimas de pederastia eclesial, a los bebés robados, a las víctimas del patronato de la mujer, a los cientos de miles de víctimas del golpe a la República y de la represión del franquismo promovidos y apoyados por la Iglesia Católica. Nada de esto está previsto, pero hace unos días el Vaticano aprobó el proceso de beatificación de otros 80 “mártires de la revolución socialista” de 1936.

Lo que sí está previsto es la movilización de decenas de miles de fieles, fundamentalmente conservadores y de jóvenes ultraconservadores.

Europa Laica, junto con docenas de colectivos y más de cien personalidades, ha promovido un manifiesto denunciando estos aspectos y demandando la ruptura de los acuerdos de 1976 y 1979. Hemos denunciado la aberración antidemocrática y contraria a la aconfesionalidad constitucional de erigir un púlpito en la sede de la soberanía popular, solicitando la eliminación de este acto o la ausencia del mismo de los y las representantes de la ciudadanía (hasta ahora sólo el BNG y PODEMOS han asumido esta petición).

Todas las posibles actividades o esfuerzos de los colectivos laicistas por intentar estos u otros razonamientos democráticos están siendo sepultados, y lo serán aún más, por los cientos de horas y las miles de páginas diarias de todos los medios “informativos” privados o públicos, porfiando por adular al personaje y divinizar (nunca mejor dicho) el evento.

Después de esta visita los privilegios de la Iglesia Católica quedarán aún más consolidados y nuestra democracia más debilitada. Y el gobierno más progresista de la democracia habrá contribuido aplicadamente al retroceso hacia el Estado confesional propio de las monarquías absolutistas, abandonando la senda de la modernidad, el humanismo y la libertad de conciencia que con muchas dificultades empezaba a transitar la sociedad española. Estaremos dando un paso más hacia los fundamentalismos, renegando del laicismo, garantía de respeto y convivencia.

La única esperanza está en la concienciación personal que conduzca a la movilización social. Europa Laica, en red con todos los colectivos y movimientos que comparten los valores de la libertad de conciencia, la racionalidad y el humanismo, seguiremos en ello.

*José Antonio Naz Valverde, presidente de Europa Laica.

Sobre este blog

¿Tienes algo que decir y lo quieres escribir? Pues éste es tu sitio en Blogópolis. Escribe un pequeño post de entre cuatro y seis párrafos a cordopolis@cordopolis.es y nuestro equipo lo seleccionará y lo publicará. No olvides adjuntar tu fotocopia del DNI y tu foto carnet para confirmar tu identidad. Blogópolis es contigo.

Etiquetas
stats