Regreso al Yucatán

 

"Yo reivindico para mí a Francisco Sánchez"

(Paco de Lucía. Genio)

Paco de Lucía era ese creador desbordante al que su éxito arrastró a territorios donde nunca quiso ir. Más allá de su prodigiosa técnica, del movimiento sísmico que provocó en el flamenco, de su insuperable capacidad de atracción, el guitarrista de Algeciras fue un hombre tranquilo zarandeado por una obra descomunal. Tras la muerte de Camarón, acosado por la prensa y las insidias, se escondió en una playa mansa del Yucatán. Allí, a diez mil kilómetros de Paco de Lucía, pronunció estas palabras tiernas que hoy cobran mortal sentido.

Cada mañana, el más importante músico español del siglo XX se acercaba a un mercado desvencijado de la costa mejicana a comprar pescado fresco. Como un hombre cualquiera que puede caminar sin que nadie lo asalte en medio de la calle. No es fácil que el mundo espere de ti una obra maestra en cada instante mientras tu alma busca un trozo de arena blanca. Por eso, allí, a diez mil kilómetros de Paco de Lucía, Francisco Sánchez dijo estas palabras hirientes: "Yo me alejo de todo lo que me haga recordar a Paco de Lucía".

La frase se incluye en un documental que es de obligada visión para todo ser humano. Luego, a lo largo de su vida, no ha hecho sino huir de la alargada sombra de su colosal éxito. Un genio es un ser de otro mundo que da a luz criaturas de enorme belleza para que otros nos alimentemos, a veces con un daño irreparable para el creador. No sabríamos decir que este sea el caso, pero el más grande guitarrista de todos los tiempos pronunció entonces la frase que tienen ahí arriba. "Yo reivindico para mí a Francisco Sánchez, al que le gusta la paz, la tranquilidad, la serenidad. Y todo eso es incompatible con vivir con Paco de Lucía".

Hace tres días exactamente murió Paco de Lucía. Quizás para encontrarse, al fin, con Francisco Sánchez. Descanse en paz para siempre.

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28 de febrero de 2014 - 01:28 h