Un mundo al revés

 

"Una ejecución precipitada de la nulidad de la cláusula suelo no beneficia a nadie

(Aspromonte. Sindicato de Cajasur)

Usted escucha esta frase al vuelo y se la atribuye sin ningún género de dudas al director general del establecimiento bancario correspondiente. A estas alturas no nos vamos a escandalizar de que un ejecutivo financiero busque engordar la cuenta de resultados a costa de sus clientes. Digamos que forma parte de la naturaleza de todo este tinglado. La frase, en cambio, no ha salido de la boca de ningún banquero ufano. Ya quisiéramos. Pertenece, para nuestra sorpresa, a una nota de prensa difundida por el sindicato de la casa.

Aunque empecemos por el principio. El Tribunal Supremo sentenció que las cláusulas suelo de las hipotecas constituían poco más o menos que un atraco a cara descubierta. De lo que se infiere que los bancos están obligados a devolver decenas de millones de euros que se han metido en el bolsillo durante todos estos años usando triquiñuelas de carterista de barrio. Comprendemos que sus accionistas se resistan a aplicar la sentencia, pero no estábamos acostumbrados a ver a un sindicato defendiendo los intereses de la patronal.

Llamamos sindicato a Aspromonte porque así lo indican sus estatutos. La realidad de su ejecutoria, sin embargo, viene a decir otra cosa bien distinta. Ahora y antes. Sobre todo, antes. Cuando sus intereses se confundían con los del consejo de administración que presidía el señor Castillejo. En eso, por lo que se ve, siguen fieles a aquel espíritu. Con sindicatos así, desde luego, para qué necesitamos consejeros delegados.

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28 de septiembre de 2013 - 02:20 h