Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

La muerte

Aristóteles Moreno

0

Mis hijos ya no vendrán más

(Anisora. Madre de dos víctimas mortales de tráfico)

De todos los análisis morfo-ilógicos que hemos traído a estas páginas, el más irracional, el más disparatado, el más absurdo es el que atañe a la muerte. No ha habido hasta ahora, en toda la historia de la humanidad, ningún científico, ningún filósofo, ningún profeta que haya podido dar sentido a tamaño descalabro. Pregúntenselo si no a la mujer que llora desconsoladamente en la línea superior. Anisora, cuyos apellidos desconocemos, rumana de procedencia, acaba de perder a dos de sus hijos en un negrísimo accidente, como todos los negros accidentes que emergen de la nada y siegan en una milésima de segundo la vida de un ser humano.

Sus dos hijos, de 15 y 19 años, viajaban a bordo de un desenlace trágico con apariencia de vehículo a motor. La muerte se desenvuelve invariablemente así: entra sin llamar, desordena el equilibrio circundante y desaparece dejando tras de sí un silencio ensordecedor. Así sucedió el pasado domingo en el kilómetro 19,5 de la A-386 a la altura del cruce de Montalbán. Cuatro chicos se estamparon contra un tráiler y abandonaron la existencia en un suspiro. Horas después, apenas quedaba sobre el asfalto un amasijo de hierros retorcidos, dos ramitos de flores y tres velas, según recogen las crónicas.

Poco más tarde, pudimos contemplar a Anisora y al padre de los hermanos fallecidos postrados sobre la cuneta como encontrando la respuesta a tanta sinrazón. La madre estaba arrodillada sobre sí misma, con las manos entrelazadas y una mueca de dolor irreparable en su rostro. A su lado, Florín, sentado sobre la yerba seca, se sujetaba la cabeza con la mano como quien sostiene el cosmos para que no se venga abajo.

Pero ya es demasiado tarde. El mundo se les ha venido abajo y posiblemente ya nunca más vuelva a tomar vuelo. La imagen de ambos y la desolación son, en este supuesto, la misma cosa. Dos caras de la injusticia en estado puro. Sin matices ni contemplaciones. La muerte.

Etiquetas
stats