Arquitectura

"El ejecutivo local tiene que pensar, decidir y luego hablar"

           (José Luis Vilches. Portavoz de Ciudadanos)  

Supongamos que los tres verbos que ha puesto sobre el tapete el señor Vilches son tres piezas de un mecano. Colocarlas en el orden correcto garantiza la estabilidad de su arquitectura. No es lo mismo, pongamos por caso, poner sobre la base el verbo hablar y montar encima el verbo decidir para rematar con el verbo pensar. Cualquier arquitecto del pensamiento lógico no le firmaría un proyecto como este porque sería consciente de que el edificio se le vendría abajo como un castillo de naipes.

En arquitectura, los técnicos realizan sus cálculos de materiales en base a estudios matemáticos. Todo inmueble que aspire a perdurar debe estar asentado sobre los cimientos, que a su vez soportan a los pilares y así sucesivamente hasta el tejado. De lo contrario, los inquilinos del sexto acabarían en la primera planta y el señor arquitecto en el juzgado de guardia.

El problema de la autoridad competente es que su incompetencia no comporta responsabilidad penal. Si coloca sobre los cimientos el verbo decidir y sobre él apoya el verbo hablar para acabar coronando con el verbo pensar, sucede que su acción política es una puta mierda, todo el edificio se le viene abajo y la ciudad (o el país) en la que usted y yo vivimos se convierte en un solar lleno de escombros.

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17 de octubre de 2015 - 13:21 h