Marisol Membrillo: “Estoy orgullosa de que los actores estén implicados socialmente”

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FOTO: MADERO CUBERO VIDEO: VICTOR MOLINO

Marisol Membrillo (Córdoba, 1966) lleva años asomándose catódicamente en los salones de millones andaluces y españoles. Comenzó en la serie Plaza Alta, de Canal Sur. Y de allí ha ido saltando de serie en serie, hasta llegar a la gran pantalla. El año pasado fue excepcional. Logró rodar tres estrenos de películas españolas. Y todo mientras grababa en una de las series de mayor audiencia, Cuéntame cómo pasó.

El reconocimiento a su labor ha tomado forma de distinción por parte de la Junta con motivo del 28 de febrero, premio que le dieron el viernes. Pero dos días antes, Marisol nos atiende en una cafetería al aire libre. Luce el sol, dos cervezas sobre la mesa de una terraza y una cajetilla de cigarrillos. En la terraza se puede fumar. En 40 minutos de conversación, la actriz solo encenderá un pitillo. Hablamos del galardón que está a punto de recibir, aunque la primera pregunta versa sobre uno que -todavía- no luce en su vitrina.

PREGUNTA. ¿Estuvo usted en la gala de los Goya?

REPUESTA. No.

P. Pero se llegó a decir que estaba usted nominada.

R. Hubo un error tremendo porque todo el mundo me felicitaba por una nominación pero no lo estaba. Las productoras me presentaron como opción a Goya en tres películas, Entre esquelas, como actriz protagonista; Un mundo cuadrado, como actriz de reparto y en Los niños salvajes en la que me presentaron como actriz revelación. Yo estaba entre las preseleccionadas, pero en la última elección para elegir a los nominados, desafortunadamente, yo no estaba entre ellos. No he tenido la suerte de estar nominada, pero sí la de estar en tres películas que se estrenaron el año pasado. Y eso es tener bastante suerte.

P. Candela Peña dijo en la gala que llevaba tres años sin hacer cine. ¿Tan mal está la cosa incluso para actrices consagradas?

R. Hoy he leído unas cifras de la Unión de Actores en las que se dice que en el colectivo hay un 90% de paro. El trabajo está ahora mucho más parado a nivel cinematográfico, no se hacen tantas producciones. Lo que dijo Candela me encantó porque es una realidad. La gente de a pie puede creer que los actores estamos maravillosamente bien pagados y tenemos no sé cuántos trabajos. Pero la realidad es otra.

No he tenido la suerte de estar nominada a los Goya, pero sí la de estar en tres películas que se estrenaron el año pasado. Y eso es tener bastante suerte

P. Hay medios de comunicación que identifican a los actores directamente como dueños de mansiones en Miami.

R. Eso muestra un desconocimiento total y absoluto a la profesión. Una falta de respeto a los actores que vivimos, que sobrevivimos de nuestro trabajo. Se pueden contar con los dedos de una mano las personas que tengan una mansión. El señor Bardem y la señora Cruz, que además se lo han currado, se lo han ganado con su trabajo, no robando a nadie. En lo que dijo Candela lleva más razón que un santo. Un pedazo de actriz como Candela Peña lleva tres años sin trabajar. Me encantó también lo que dijo Maribel, acordándose de los desahucios. Y lo que se ha tergiversado la historia, que si ella hizo una publicidad de un banco. Oye, es que nosotros vivimos de esto, ese es nuestro trabajo. Nosotros no vendemos hipotecas pero sí podemos ser la imagen de un grupo o una marca que te paga por tu trabajo. Creo que toda esta polémica es un disparate. Y lo que dijo ayer el ministro Cristóbal Montoro de que los actores no pagan a Hacienda es ya para alucinar en colores. Sobre todo cuando la fiscalidad que tenemos los actores debería ser distinta porque nuestra actividad es absolutamente irregular. Un año puedes trabajar mucho pero los tres siguientes nada. Con este tipo de cosas, lo que hacen estos foros conservadores no entiendo por qué, se echa por tierra el cine y sus intérpretes, cuando deberíamos de potenciarlo y estar orgullosos de él. Porque eso es una marca, lo de la marca España famosa. La marca es el cine, puede serlo el señor Almodóvar, el señor Bardem, la señora Penélope Cruz, Alejandro Amenábar. La guerra hacia todo el colectivo me hace pasar una vergüenza ajena terrible y al mismo tiempo muy orgullosa del grupo al que pertenezco porque está implicado socialmente. Incluso a través de las historias que se cuentan.

La gente de a pie puede creer que los actores estamos maravillosamente bien pagados y tenemos no sé cuántos trabajos. Pero la realidad es otra

P. Parece que no se entiende que los Goya son una fiesta de un colectivo determinado donde hay un componente de crítica, con humor la mayoría de las veces, como puede ocurrir en el carnaval.

R. Y no pasa nada. El presidente de la Academia, que hizo el discurso más serio, dejó claro que nosotros no somos ni los de la ceja ni los del bigote ni de barbas. Lo que hacemos es cine y cada uno tiene su ideología política pero ese no es nuestro estandarte. El cine sí que lo es. Y las consecuencias que tengan sus decisiones políticas en nuestro trabajo las podemos criticar o alabar.

P. Decisiones del Gobierno como subir el IVA de las entradas de cine, ¿pueden provocar que la televisión se convierta todavía más en la tabla de salvación de muchos actores?

R. Seguramente.

P. Si la televisión sigue, claro.

R. Yo creo que seguirá. Y está Internet que llegará a ser un soporte importante para los actores. Lo que está claro es que la subida del IVA es desproporcionada para el cine. Así se ayuda muy poco para un foco importantísimo de cultura del país, de reconocimiento de nuestra historia.

P. Usted empezó en televisión, en el momento en el que las series estaban creciendo mucho y comenzaban a convertirse en líderes de audiencia y en el germen de una industria en sí mismas.

R. Yo empecé trabajando en Plaza Alta, en Canal Sur. Y la verdad es que en esos años empezaron todas las televisiones a hacer producciones propias con un resultado magnífico. Y por eso ha ido adelante.

Lo que hacemos es cine y cada uno tiene su ideología política pero ese no es nuestro estandarte. El cine sí que lo es. Y las consecuencias que tengan sus decisiones políticas en nuestro trabajo las podemos criticar o alabar

P. ¿Cómo ves ahora el panorama de la televisión?

R. Se hacen menos producciones, aunque se siguen haciendo. Pero también se hace menos cine y eso repercute a la hora de trabajar en la tele. Hay actores y actrices de cine que antes no hacían televisión y hoy la están haciendo. A consecuencia de la crisis también se están abaratando los precios de una manera tremenda. Muchas veces agradezco vivir en Córdoba porque estoy ajena a todo esto y eso está bien porque si no, uno solamente vive para y por su trabajo y se entera de demasiadas cosas. Cuando hablo con mi representante u otros representantes, mis compañeros o productores, me dicen que las cosas están muy mal, se hacen pocas producciones y somos muchos. Hay representantes que han tenido que cerrar sus agencias, otros han buscado otras maneras de subsistir. No conozco esto por conocimiento directo pero está claro que la cosa está más complicada que nunca y que la crisis está golpeando muy fuerte al sector.

P. Usted por ejemplo, para…

R. Yo estoy parada ahora mismo.

P. ¿Pero no está trabajando en Cuéntame?

R. Cuéntame ya se ha terminado de grabar.

P. ¿ Y no sabe si estará la próxima temporada’

R. No sé si estaré, si habrá…

P. ¿Su personaje muere?

R. No lo sé, no tengo ni idea. (Risas)

P. Pues si no murió en el último capítulo que rodó, todavía hay posibilidades.

R. En el último capítulo no, pero no tengo ni idea.

P. Cuando un actor no trabaja, como usted ahora, ¿tiene que volver a empezar, volver a mandar currículums, volver a hacer castings?

R. Los castings se hacen casi siempre. En algunas cosas yo no he hecho casting porque han visto que el personaje era muy claro y para mí, como mi personaje de Comisario o Cuéntame. Pero normalmente se pasa siempre por una prueba. Y acceder a un casting ya es un logro porque normalmente son cerrados y el director, junto con productores o los mandamases de la tele, hacen una terna de actores para determinados personajes. Y meterte allí ya es un logro porque has tenido un recorrido y recoges un poco lo sembrado. Y que te den el papel ya es como el chiste del póker.

P. ¿Cuál?

R. Ese que dice: "Me encanta jugar al póker". Y el otro le pregunta: "Será ganar". "Ganar debe ser ya la hostia", le responde. Pues esto de los castings y que te den el papel es un poco así.

P. ¿Por qué quedarse en Córdoba, por qué no vivir donde ocurre esa timba?

R. Me gusta mucho mi ciudad, me gusta cómo se vive aquí, aquí tengo mi hogar, mis amigos. Y creo que vivir en Córdoba no me imposibilita nada trabajar. Existe el AVE que es maravilloso y vivir en Córdoba no es ninguna traba. Hay muchos actores y actrices que viven en otros lugares fuera de Madrid. A veces he podido pensar que bueno, estando en Madrid vas a estrenos, haces un poco de vida social... Pero por otra parte estoy convencida de que el trabajo es el que llama al trabajo, no el ir a una fiesta o a un estreno. Es verdad que te ven más pero confío más en el propio trabajo. No sé si viviendo en Madrid me hubiese salido algo más pero hubiera perdido algo importante, mi entorno y mi vida en esta ciudad.

P. Se formó en Córdoba y empezó trabajando en teatro en la ciudad ¿Cómo ve el panorama en ahora?

R. Esta muy difícil. Admiro a los compañeros que pueden ganarse la vida trabajando en Córdoba. Se tiene que inventar un montón de cosas y trabajar muy duro en teatro. No hay muchas posibilidades.

P. ¿Se abusa del amor al arte, de trabajar sin cobrar?

R. Muchísimo. Es de lo que más se abusa.

P. Parece que la gente se mantiene en activo porque trabajos como el suyo para muchos es como respirar pero no dan un sueldo.

R. Se abusa mucho de la amistad, entre comillas. Dices, vale. Pero es que tienes que comer. Yo he hecho muchísimas cosas por amor al arte, muchísimas. Pero un día me planté y dije que no debía hacerlo gratis. Por mí y por la dignidad del colectivo. Es que la gente cree que nosotros somos ricos, tenemos dinero, mansiones. Y eso es mentira. Hay muchos que ponen copas para poder seguir haciendo teatro.

No sé si viviendo en Madrid me hubiese salido algo más pero hubiera perdido algo importante, mi entorno y mi vida en Córdoba

P. En televisión se ha dado muchas veces una imagen estereotipada de los andaluces.

R. Eso está cambiando.

P. ¿En qué sentido?

R. Se está cambiando para bien. Pero hay una cosa que no podemos olvidar, somos actores y estamos preparados para afrontar cualquier personaje que puede ser andaluz, gallego, o con acento inglés. Hay determinados creadores que quieren que lo hagan andaluces pero eso no es estereotipar. Y hay veces que un creador te dice. "No, con acento andaluz, no. Castellano", porque quieren unificar los acentos. Como aquí en Canal Sur, la unificación es en andaluz y los actores que vienen de fuera tienen que adaptarse y hacerlo en andaluz.

P. Con dudosos resultados, a veces.

R. Con dudosos resultados, efectivamente. Igual que al contrario, cuando te obligan a hacerlo en castellano y dices, por qué no en andaluz, si quedaría estupendamente. A mí en Comisario me invitaron a hacerlo en andaluz, por ejemplo. Pero por una serie de cosas terminé haciéndolo en castellano. Y en mi última película, ‘Somos gente honrada’, que se ha rodad en Galicia y en la que se supone que todos somos gallegos o afincados allí, mi personaje lo hice en castellano. Pero lo que está claro es que está cambiando el estereotipo: si es chacha, es que es andaluza.

P. Eso es lo importante.

R. Eso es lo importante.

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