ENTREVISTA

Fernando Sobrón: “Defendemos, bajo el principio de legalidad, el interés social”

Entrevista a Fernando Sobrón, fiscal jefe de Córdoba

Fernando Sobrón (Córdoba, 1963) lleva la fiscalía en vena. Hijo de fiscal, Sobrón cumple este año 32 como representante del Ministerio Público en la provincia de jefe. Ahora, desde hace un año, también es el jefe de la treintena (corta) de fiscales que ejercen en la provincia.

En su despacho de la cuarta planta de la Ciudad de la Justicia, con vistas a la Sierra desde las ventanas colmena del majestuoso edificio contemporáneo, Fernando Sobrón coordina a un equipo de fiscales que, poco a poco, se han ido especializando en los grandes asuntos que llegan a sus manos. Como un observador de la realidad, por sus manos, a través de escritos, de declaraciones, de testigos, de víctimas o acusados, Sobrón dirige un equipo que contempla (y también participa) exactamente cómo es la vida en la provincia de Córdoba.

PREGUNTA. Cumple un año como fiscal jefe de Córdoba aproximadamente, ¿no?

RESPUESTA. La Propuesta de la Fiscal General sí fue en diciembre del 2020, después del Consejo Fiscal. Y sÍ tome posesión el 25 de enero. Además tuvo que tomar posesión vía telemática por que estaba confinado en ese momento, por un tema de Covid. Entonces, tomé posesión por vía telemática y me incorporé cuando acabé el tiempo que tenía que estar en mi domicilio. Por tanto, llevo un año ahora.

P. Un año es tiempo suficiente para hacer balance de cómo está ahora mismo el Ministerio Fiscal en Córdoba. 

R. Sí, sí, sí. Llevo 30 años aquí. Desde el primer momento, cuando fui nombrado, me planteé una serie de objetivos para ponerlos en marcha, pues necesito el apoyo evidentemente de las administraciones que nos tienen que dar los medios personales y materiales. Mi línea de actuación ha sido mantener lo que hasta ese momento estaba y tenía tres objetivos: potenciar la parte del Ministerio Fiscal de protección en general, de la protección a las personas que puedan ser consideradas como más vulnerables. Y mi intención fue crear una sección coordinada por el fiscal de lo Civil y por supuesto con mi participación e intervención, en la que también participaran las secciones de personas discapacitadas, la sección de la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer y de violencia doméstica con carácter general, la de menores y la de la fiscal delegada de Odio y Víctimas. Y también me comentaron la posibilidad de que se incorpora a la sección de la Fiscalía de Extranjería. Ese era uno de mis principales objetivos y, de hecho, en el último reparto de trabajo he fortalecido la sección civil en la medida de nuestras posibilidades, porque nuestra plantilla no se ha ampliado. A mí me gustaría, y vamos a tratar de hacerlo, conseguir el incremento futuro de la de la plantilla de la Fiscalía. Yo voy a insistir en la necesidad de ampliación de fiscales, precisamente, para esta sección.

Una segunda sección que a mí también me gustaría impulsar y que coordina una sola fiscal es la de los grandes delitos económicos, los delitos de tramas organizadas y todo este tipo de infracciones. Entre mis propósitos me gustaría reforzar la sección territorial de Lucena. Creo que está infradotada ahora mismo de medios personales y materiales. La sección, a la espera de la nueva sede judicial de Lucena, tiene muchas carencias porque evidentemente son cuatro partidos judiciales con ochos juzgados de instrucción para cuatro fiscales. Son claramente insuficientes. 

Esas son mis tres líneas de actuación en las que pretendería avanzar. Y ya digo, mantener el resto. Tengo mucho interés de que se desarrolle esa sección de protección a las personas. Creo que es una labor muy importante dentro de la que tiene el Ministerio Fiscal y que afecta a un colectivo muy amplio. 

P. De hecho, en Córdoba somos referentes. Ahí está el caso de la Fiscalía de Discapacidad.

R. Creo que se está haciendo un buen trabajo dentro de los medios que tenemos. No soy yo el que lo tiene que decir, pero sí el que está encima. Evidentemente, en el tema de discapacidad hay una persona que es un referente nacional, como Fernando Santos, pero en la sección de violencia hay cuatro personas que están trabajando continuamente allí. Aunque también tienen que realizar otro tipo de trabajo. La plantilla no da la posibilidad de una dedicación exclusiva en cada materia. En menores, igualmente otros, tres compañeros, y luego el trabajo que se está haciendo tanto en el tema de protección a víctimas por el tema de extranjería, con las relaciones con las instituciones. La sociedad cada día nos exige más. Las leyes cada día nos exigen más. Y nosotros queremos dar una respuesta a la sociedad. Pero claro, necesitamos que también se nos den los medios personales y materiales necesarios para eso.

La sección territorial de Lucena está infradotada

P. Claro, porque las manos son las que son y no dan para estar asistiendo a tanto juicio o trabajando en tanto escrito. 

R. Claro, es que piense que nosotros abrimos la puerta todas las mañanas y hay 11 partidos judiciales en la provincia más el de Córdoba. 

P. Es gigante. 

R. Imagínese, con todos los órganos de enjuiciamiento que hay, los juzgados de instrucción, primera instancia, etcétera, etcétera. Y le tenemos que dar respuesta con 33 fiscales a todos esos servicios. Se hace un trabajo, el trabajo que podemos, pero también tenemos que encargarnos del trabajo diario, como asistir a juicios, etcétera, etcétera. Tenemos que estar en todos los frentes.

P. Pero esto puede ser como la teoría de la manta, que si se tira de una esquinita se destapa la otra.

R. Bueno, pues yo tengo claro que hay que mantener lo que hay y avanzar con lo que tenemos, y luego solicitar más medios para profundizar. 

P. ¿Cuántos fiscales calcula que nos harían falta?

R. Es una pregunta que también me han hecho muchas veces. Yo siempre digo lo siguiente: vamos a hacer un estudio. Ya se hizo hace unos años y queremos volverlo a repetir para que las próximas ampliaciones de plantilla veamos nuestra situación en comparación con otros juzgados de instrucción. Esa petición queremos que esté fundada. La petición tiene que ir en consonancia a la ampliación de la plantilla que con carácter general se haga del Ministerio Fiscal. En función de ese número tenemos que ser conscientes de qué es lo que nosotros podemos solicitar. Todos los medios que tengamos serían utilizados en beneficio a lo que la ley nos dice. Pero yo también entiendo que la Administración tiene unos medios limitados. No podemos decir qué sería lo ideal. Y yo le digo un numero X. ¿Cuáles son las necesidades reales de la Fiscalía? Ya digo estas tres materias quiero impulsarlas. ¿Cuántos puedo pedir, cuántos puedo solicitar? A quien se lo tenga que solicitar, que eso tanto a la Fiscalía Superior como a la Fiscalía General y a través de ellos al Ministerio de Justicia. Los primeros a los que se lo tengo que decir es a estas instituciones y establecer el porqué. Pero evidentemente necesitamos ampliaciones no sólo de plantilla de fiscales, y eso ya no es sólo del Ministerio, sino que también depende de la Junta Andalucía. También de la Oficina Fiscal que se ha creado recientemente en la Fiscalía Provincial de Córdoba. La oficina fiscal la componen todos los funcionarios de la Administración de Justicia, del Cuerpo de Gestión, de tramitación y de auxilio, como se llaman ahora. Son esenciales para nuestro funcionamiento. Ya digo que la Oficina fiscal se ha constituido durante durante este año. Se ha creado una estructura administrativa por la que existen cuatro puestos singularizados que son los que organizan de una forma autónoma el trabajo, siempre dirigido a la prestación del servicio público que desarrollamos y también evidentemente coordinado por el fiscal jefe, que al final es el responsable del funcionamiento. 

La sociedad cada día nos exige más. Las leyes cada día nos exigen más. Y nosotros queremos dar una respuesta a la sociedad

P. Esta, entrecomillas, falta de medios puede provocar el que desde mi punto de vista de uno de los grandes problemas que hay ahora mismo en España, que es la lentitud de la Justicia. Si la Justicia es lenta deja de ser justa.

R. Yo estoy absolutamente de acuerdo en que la Justicia tiene que tener una respuesta en tiempo razonable. No tiene por qué ser inmediata muchas veces, habrá supuestos en los que sí, pero habrá otros supuestos en los que madurar o pensar una resolución puede ser positivo para el futuro. Pero sí, desde luego, un tiempo razonable. Sino el ciudadano no lo entiende. Estoy absolutamente de acuerdo y desde luego nosotros tratamos de que eso sea así. Tratamos de que eso sea así. Lo que es el trabajo que desarrollamos en la Fiscalía tratamos que el retraso sea mínimo cuando existe y en algunos casos también, pues, impulsamos los procedimientos en algunos juzgados cuando vemos que se está produciendo un cierto retraso. Pero somos conscientes de que esto es una rueda en la que estamos todos, que no es un problema concreto de la Fiscalía. Si en momento determinado en un Juzgado X existen bajas o sustituciones, se va a retrasar el trabajo. Tenemos conocimiento de que el trabajo que entra en algunos órdenes jurisdiccionales en Córdoba es muy superior al que pueden despachar esos órganos jurisdiccionales y somos conscientes de que eso es así. Y nosotros lo que estamos es para colaborar, para hacer los informes, para tratar de que lo que lo que nosotros depende vaya con la mayor celeridad posible. Y en ese sentido en el que estamos. Participamos en los informes que nos solicita en relación a la posible ampliación de la plantilla judicial. Todos estamos en el mismo barco y todos pretendemos lo mismo. Pretendemos servir a la sociedad de la mejor forma posible. Entonces, si tardamos mucho en dar esa respuesta, no le estamos sirviendo bien. 

P. ¿Creo que se refería con esa reflexión que ha hecho al final a determinados juzgados de lo Social donde se están fijando vistas para el 2025 o al de cláusulas suelo, al que que no paran de entrar asuntos que ahora ha sido desmantelado?

R. En las cláusula suelo no participa el Ministerio Fiscal, no tiene intervención. Es un tema que yo tampoco le puedo dar una respuesta clara. Lo que sí habló en general es del Civil. Los juzgados de primera instancia tienen un volumen de trabajo tremendo, tremendo, igual que los juzgados de lo Social. Y en el orden jurisdiccional penal, la Audiencia como órgano al que llegan todas las resoluciones en apelación o vía recurso tiene que ser, como lo es, un órgano que resuelva un tiempo razonable y que tiene que estar bien dotado siempre. En Penal hablamos más de los órganos de enjuiciamiento. Nos preocupa ahora en concreto el Juzgado de lo Penal número seis, que es un juzgado que está especialmente cargado de trabajo y además que lleva una materia tan sensible como es el enjuiciamiento de los delitos de violencia sobre la mujer. Hay que darle una solución. Son los ámbitos de la Administración de Justicia en Córdoba que desde mi perspectiva como órgano que recibimos causas de todos necesitan un impulso especial por parte de de la Administración.

P. Se intentó acabar con las dilaciones en una última reforma de la norma, por ejemplo, con el tema de la macrocausas que se limitaba a 18 meses si no eran complejas, pero aún así sigue habiendo causas con dilaciones importantes. Ahora se me ocurre el caso de una ocupación de un camino en Posadas, que lleva a juicio en 2022 por unos hechos de 2009. Son muchos procesados que durante este tiempo están señalados por la justicia a la espera de recibir ese juicio justo que los declare culpables o inocentes.

R. Vuelvo a decir lo mismo. No es en este caso, es en cualquier caso. A nosotros nos preocupa que un asunto esté tanto tiempo sin resolverse. Al final esos ciudadanos están esperando una resolución, sea cual sea, la que dicten los tribunales. Y si están de acuerdo bien. Y si no están de acuerdo recurrirla. Pero evidentemente tienen derecho a una respuesta. En cualquier caso, estoy completamente de acuerdo en que hay que dar una respuesta a los ciudadanos en un tiempo razonable. 

P. En sus 30 años de profesión, ahora como fiscal jefe y antes como fiscal, ¿cómo ha cambiado la profesión, cómo ha cambiado el día a día del fiscal?

R. Muchísimo. No tiene nada que ver. En algunos aspectos para mejor. La perspectiva la vemos nosotros desde dentro. No sé lo que se percibe desde fuera. Voy a hablar ahora de nuestra institución, más que de la Administración de Justicia en general. La idea que se tenía del fiscal hace 30 o 40 años era la del que actuaba en los tribunales penales. Era la idea, y más la idea del fiscal que acusaba en los procedimientos penales. También hay que decir, muy pocos ciudadanos conocían lo que era el Ministerio Fiscal hace 30 o 40 años. Ahora hemos abierto un campo con un desarrollo infinito. Es lo que dice la Constitución y lo dicen los estatutos: defendemos, bajo el principio de legalidad, el interés social, el interés de la sociedad. Y yo creo que poco a poco esa idea va calando también en la sociedad. Cada día salimos más en los medios de comunicación y no sólo por nuestro trabajo en el orden jurídico penal, sino muchos otros sectores de nuestro ordenamiento jurídico. Habla usted de discapacidad, pero el trabajo en menores es importante, o el trabajo en Civil, en los juzgados de violencia, el trabajo con las víctimas, ya digo con los medios que tenemos. Pero estamos abriendo muchos caminos en cierto sentido. Nuestra intervención, nuestro trabajo diario en los juzgados de instrucción no es exactamente igual. Ahora tratamos de implicarnos en el trabajo diario de la investigación de los hechos delictivos, en la posibilidad de nuestros medios. Porque, claro, el fiscal, aparte de llevar el trabajo tiene que ir a juicios, tiene que trabajar todos los días, evidentemente. Pero bueno, sí nos implicamos en impulsar algunos procedimientos que por algún motivo tienen algún retraso, que no tienen por qué ser imputables a la propia administración de Justicia, que muchas veces son por motivos muy diversos, desde la necesidad de hacer periciales complejas, recursos a los que legítimamente las partes tienen derecho a acudir, investigaciones complejas porque haya que tratar de interrogar a muchas personas que muchas veces es difícil localizarlas. O, por ejemplo, ahora que estamos en un mundo globalizado, muchas de las investigaciones que se realizan tienen repercusión en el extranjero. Hay que mandar órdenes europea de investigación o comisiones rogatorias. A veces concurren en una causa un motivo, a veces dos, a veces tres. Y eso da lugar a que existan dilaciones. Bueno, pues ahí también nosotros colaboramos. Y luego hay una cuestión también muy importante que ha cambiado nuestra institución, que es el tema de la especialización. Eso es lo que lo que nos ha permitido avanzar en en diferentes campos. La plantilla de fiscales aquí y en toda España está especializada. Tenemos secciones que son las que hemos ido hablando anteriormente. Eso nos permite tener un conocimiento muy concreto de cada una de estas materias, un amplio conocimiento. 

La Justicia tiene que dar una respuesta en tiempo razonable

P. De hecho hay hasta una fiscal especializada en delitos contra los animales. 

R. Bueno, dentro de la sección de delitos, lo que nosotros llamamos con carácter general, de medio ambiente, que es delitos contra la ordenación del territorio, recursos naturales en general y contra el patrimonio histórico artístico que la componen tres fiscales, una de ellas especialmente lleva esa materia.

P. Hace 30 años eso era impensable. Bueno, ni que fuese delito.

R. Eso ha sido un avance de la sociedad y de la legislación. Nosotros tenemos que dar una respuesta. A todo lo que se nos plantea. 

P. Ha citado una cosa que yo quería preguntarle precisamente y que me parece muy importante que es la relación con los medios de comunicación, con nosotros. Y entiendo que tenemos que plantear un poco de autocrítica, porque cuando usted abre un periódico por la mañana o ve la tele, lo mismo se echa las manos a la cabeza viendo las cosas que decimos. Quizá porque también nos falta formación y a veces también yo detecto cierta distancia entre Fiscalía que es un medio público y nosotros. No sé si por desconfianza o por desconocimiento mutuo. Sería un reto incluso mejorar este tipo de relaciones, desde mi punto de vista. 

R. En mi primera comparecencia que hice ante los medios de comunicación una de las cuestiones que planteé es que por los propios medios de comunicación, como conocedores de la realidad, se me planteara cómo podíamos mejorar esa comunicación. Yo quiero entender que dentro de lo que cabe es fluida. Evidentemente, yo no tengo un jefe de prensa ni una jefa de prensa. Sólo hay una periodista en la Fiscalía Superior que cuando queremos dar una noticia con carácter general tenemos acudir a ella. No tenemos un apoyo aquí en la Fiscalía Provincial. Ya digo, en la Fiscalía Superior sí, pero también muy limitado, muy, muy limitado. La relación personal, no ya del fiscal jefe, sino de las personas que están aquí lo habéis comprobado es lo más cercana que podemos. Tenemos unas limitaciones en nuestra información. No podemos dar los datos personales o que puedan afectar al conocimiento público de determinados nombres. Y luego tengo que tener cierta seguridad, primero, de que las noticias se tienen que dar dentro de los momentos procesales que la ley permite y cuando además ya ha llegado a sus destinatarios. Creo que los primeros que tienen que enterarse una resolución o de un escrito de calificación deben ser las personas afectadas. Posteriormente los medios comunicación. Eso es lo que se intenta. Yo entiendo que para los medios de comunicación la noticia de hoy mañana no sirve. Y lo entiendo, pero a veces nuestros tiempos no son los mismos. Pero bueno, dentro de eso, pues tratamos de que la relación sea lo más cercana y por lo menos que se entienda lo que hacemos. Y para eso, entre otras cosas, yo estoy aquí y trato de dar entrevistas a todos los medios que me lo solicitan. Encantado, porque es bueno, es bueno para los medios de comunicación, para Fiscalía y para los que ambos servimos, que es la sociedad. Quizás la pregunta se la tendría que hacer yo al entrevistador. ¿Cómo se ve desde fuera esa relación o si es mejorable?

P. Bueno, todo es mejorable en la vida. El trato es amabilísimo con la Fiscalía y con su personal. Pero yo sí que detecto que a nosotros quizá nos falte algo de formación a la hora de abordar determinados temas. Usted ha citado que antes un fiscal no estaba especializado en todos los temas, pues nosotros tendríamos que tener periodistas especializados en tribunales. Y eso nos cuesta. Nos cuesta a veces comprender el lenguaje jurídico y creo que debería ser una relación más didáctica la que yo echo de menos.

R. Bueno, pues se trata de mejorar. 

P. No hay muchos últimamente, pero sí que ha habido casos muy mediáticos en Córdoba y no sé si eso acaba afectando al trabajo de la Fiscalía, notar esa presión mediática no solamente de los medios, sino también de la de la propia sociedad.

R. Vamos a ver, no debe afectar, pero todos somos humanos. Está claro que si un medio de comunicación está continuamente sacando una noticia o un caso, evidentemente lo vemos. Nosotros no somos personas que vivamos ajenas a la realidad. Si todas las mañanas me levanto y leo una noticia sobre un caso, pues pregunto: a este caso qué le pasa o qué no le pasa. Pero eso no tiene que influir a la hora de decidir. Eso sí que lo tenemos que tener claro. Nuestra decisión tiene que estar al margen de cuáles son las opiniones favorables o desfavorables a nuestra función. La crítica siempre es bienvenida. Cuando hay asuntos de más trascendencia sí que los vamos, sí que los comentamos. Pero, ya le digo, no debe influir. Yo entiendo que no nos influye. 

Nos preocupa el Juzgado de lo Penal número seis, que está especialmente cargado de trabajo y que lleva una materia tan sensible como los delitos de violencia sobre la mujer

P. Hay una pregunta que seguro que le habrán hecho muchísimas veces: ¿Cuáles son los delitos más habituales en Córdoba? Pero a mí me interesa saber esa percepción que existe entre los ciudadanos de que hay una especie de corrupción generalizada en el sistema. ¿Están llegando muchos casos de corrupción a la Fiscalía Provincial de Córdoba o somos una provincia como otra cualquiera en España?

R. Hay, claro. Es muy difícil que yo le pueda dar una estadística concreta porque no la tenemos. La tendría que hacer manual porque, claro, los delitos que aparecen en nuestras estadísticas son falsedad, malversación, a lo mejor cohecho. Son delitos cometidos por funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones. Lo que la sociedad denomina corrupción muchas veces no es del funcionario X que desempeña una labor que no es la adecuada, sino del funcionario que representa a un partido político que realiza una función X. Es lo que tradicionalmente se entiende por corrupción. Yo no le puedo dar una cifra de si es mucho o poco. Ha habido varias épocas de mi vida profesional que le ha llevado y yo quiero entender que la administraciones funcionan bien y quiero entender que quienes nos representan funcionan bien. Que haya problemas y que haya defectos, pues como todo en la vida. Nosotros estamos para resolver caso a caso. Y ahí es donde estamos. No he notado ningún incremento excepcional ni tampoco una disminución. Tienen una línea constante las denuncias que nos llegan, los casos que estamos investigando. Los casos que llegan a juicio son conocidos por todos ustedes. Son los que son.

No he notado ningún incremento excepcional ni tampoco una disminución de los delitos de corrupción

P. Hay otras dos preocupaciones ciudadanas que yo creo que han cambiado mucho últimos 30 años y que también tiene mucho que ver con el trabajo de la Fiscalía, que es la persecución del delito contra el patrimonio histórico y del delito medioambiental. No sé si Córdoba es una provincia especialmente importante en la persecución de los delitos contra el patrimonio histórico, dado todo lo que nos rodea. 

R. Son dos cosas distintas, patrimonio histórico y ordenación del territorio. De patrimonio histórico no hay tantas, afortunadamente. Hay y se investigan. Ordenación del Territorio, sí hay bastante más. Y luego están los delitos contra el medio ambiente, que son otro tipo de delitos diferentes. Que también ha habido algún objeto de investigación de esa sección de la que usted me habla. Ahí también está la de protección a los animales. En esa sección una de las partes más importantes es la de la ordenación del territorio. Comparativamente con otras provincias, no se lo puedo decir, no tengo ese dato. Lo que sí le digo es que es una preocupación especial de esta Fiscalía, que se respeten las normas urbanísticas. Me parece que es una forma de proteger el medio ambiente también. O sea, que indirectamente se protege el mediambiente y el derecho de todos. Si no se respetan las normas urbanísticas, al final se produce un desorden. Ese desorden afecta a la convivencia también. Aparte de que afecta al medio ambiente y a la propia la estructura de la sociedad. Ha sido objeto de especial interés por parte de la Fiscalía. No desde que yo soy fiscal jefe, sino desde hace muchos años. Y ha habido siempre compañeros dedicados casi exclusivamente. Al compañero o compañera que lleva Ordenación del Territorio le puede tocar un delito de contra el orden socioeconómico, una estafa, un alzamiento de bienes, donde hay diez personas implicadas de miles de folios. Y le puedo tocar también y tiene que despacharlo, y tiene que trabajar en esa materia. Eso es lo que hablamos. Es bueno que la sociedad sepa que eso es así. Es decir, que estas tres compañeras no se dedican sólo y exclusivamente a esa materia. 

P. He de preguntarle por un caso concreto. Sé que tenía la intención de agrupar todas las causas del Córdoba Club de Fútbol en una.

R. No ha ocurrido. Sigue cada una en su juzgado. 

P. Es un asunto muy complejo. 

R. Es complejo. Se está estudiando cada uno de los casos y ya se analizará en el futuro, pero no hay ninguna resolución ahora mismo por la que se unifiquen todas en una sola causa. 

Las causas sobre el Córdoba CF aún no se han unificado

P. Los aficionados al Córdoba que siguen todos los casos necesitan un mapa para seguirlos.

R. En este caso se mezclan muchas cosas, lo que hay en la jurisdicción penal, lo que hay en la jurisdicción civil. Ya le digo que sobre temas concretos que están siendo objeto de investigación prefiero que acabemos la investigación para dar la información, porque va a ser la información correcta. Lo que me ha preguntado es si ahora mismo están unificados, y le digo que no. 

P. Con esta falta de medios y, sobre todo, de tiempo que tienen algunos fiscales no sé si se acaban sacrificando determinadas investigaciones. 

R. Está claro que nos gustaría. A todos. Vuelvo a decir lo mismo. Nosotros en cualquier trabajo, usted también. Si solo tuviera noticia, seguro que la haría mejor que si afrontara 50. Si tenemos que dividir nuestro tiempo tenemos que dividir nuestras fuerzas. Eso está claro. Nadie lo va a negar. Pero tenemos los medios que tenemos. Tenemos que solicitar más medios y luego utilizar de forma racional los que tenemos.

Nosotros no somos personas que vivamos ajenas a la realidad

P. No sé si todo esto favorece el intento de llegar a acuerdos entre las partes y no acabar en juicio. Entiendo que una de las funciones de la justicia es que todo el mundo esté contento y se intenta, por parte de la Fiscalía también, llegar a ese tipo de acuerdos porque se ahorra muchísimo tiempo y se ahorra muchísimo dinero de todos los contribuyentes. 

R. Vamos a hablar de la jurisdicción penal si quiere, porque la civil tiene otras connotaciones diferentes. Si quiere nos centramos en la jurisdicción penal. Aquí, bajo el fiscal jefe anterior y con la colaboración especial de don Jesús Aparicio, se creó la figura de fiscal de conformidades. Por primera vez en Córdoba se hizo un protocolo y ha ido funcionando. Hemos tenido ya una reunión con la Junta de Andalucía, he hablado con el Colegio de Abogados y quiero hablar también con el de Lucena porque vamos a impulsarlo. Vamos a impulsar el sistema de conformidades. Vamos a tratar de darle más facilidad al letrado. Estamos en ese camino. Estamos en esa línea. Me alegra que me haga esa pregunta. Vamos a impulsar el tema de conformidades. Ya digo que ya estamos. Lo comunicaremos a los medios de comunicación cuando la ampliación del protocolo esté hecho. Vamos a tratar de facilitar que se pueda venir a la Fiscalía para tratar de acordar la resolución de los asuntos penales cuando sea posible. 

P. ¿Qué punto de psicólogo tiene un fiscal, esa empatía para ponerse en el lugar del otro, del acusado o de la víctima?

R. Respeto mucho la profesión de los psicólogos. Lo que pasa que llevamos 30 años solucionando conflictos entre personas. Algo necesariamente nos tiene que quedar y claro que somos sensibles. Claro que somos sensibles, claro. No podemos dejar de no ser sensibles. Vemos sufrimiento de muchas personas que vienen a nosotros. A veces a ese sufrimiento no le podemos dar una solución inmediata y a nadie le gusta. Y eso está claro. Y tenemos que ver como esa persona reacciona, no reacciona, como declara, como no declara. Las decisiones que tomamos son las decisiones que nos marca la ley, que nos marcan los procesos y también que nos marcan los medios materiales de los que disponemos. Debemos acercarnos al conocimiento del problema de las personas, es parte de nuestra función. La solución ya del problema de esa persona está en función de otra serie de cuestiones. 

Vamos a impulsar el sistema de conformidades

P. ¿Y cuántos de esos problemas se llevan a casa?

R. Aunque yo trato de desconectar, no siempre lo consigo. Sí que nos llevamos esos problemas. Ni yo creo que la mayoría de mis compañeros. Cuántas veces llega aquí un compañero el lunes y me dice “Fernando he estado todo el fin de semana dándole vueltas”. Eso son horas de trabajo también al final. Claro que le damos muchas vueltas. Cuando hay un asunto que no lo veo claro siempre digo: lo voy a dejar en el pensaero. Es una palabra mía. Voy a madurarlo. Voy a ver, me voy a ir a casa, voy a dormir, voy a pensar y luego tratarlo de resolver de la mejor forma que pueda y que sepa. No somos infalibles. Lo hacemos de la mejor forma que podemos, pero evidentemente cometeremos errores. Eso lo tenemos que tener claro todos. Ni somos perfectos tampoco. Ni muchísimo menos.

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