Carmen González: “El progreso de una ciudad no está reñido con mantener sus tradiciones”

Carmen González | MADERO CUBERO

Carmen González (Córdoba, 1986) es la concejala más joven de la Corporación. Desde hace tres años dirige los festejos de la ciudad, una de las áreas más delicadas y cuestionadas de un ayuntamiento. Y es una de las grandes promesas del PSOE cordobés desde su fichaje hace ya siete años.

Carmen González recibe a CORDÓPOLIS en la caseta municipal el viernes por la mañana, a apenas 12 horas del alumbrado. A su alrededor resuenan los martillazos, las radiales, la maquinaria de los obreros que como hormigas van cambiando por minutos todo el aspecto de El Arenal, que construyen esa ciudad efímera que es la Feria de Córdoba.

Madre de un hijo, trata de conciliar su vida personal con la dedicación exclusiva que requiere una delegación como la de Promoción de la Ciudad, donde se trabaja para que otros descansen y disfruten. Y sobre eso va esta entrevista, sobre la concejal más joven del Ayuntamiento, que lleva una de las áreas más delicadas (y divertidas) del equipo de gobierno y que se está labrando una carrera política en unos tiempos que no son precisamente fáciles para una vocación muy denostada.

PREGUNTA. ¿Cuando entraste en política te imaginabas que ibas a ser la concejala de Festejos, ahora Promoción de la Ciudad de Córdoba?

RESPUESTA. No, no. Nunca.

P. ¿Y cuando te nombraron concejala de Festejos pensarías...?

R. No, no, es que lo pedí yo.

P. ¿Lo pediste?

R. Sí, yo pedí llevar esta delegación. De hecho me preguntaron, ¿sí, seguro?

P. Claro, la pregunta es ¿por qué?

R. Los festejos hasta ahora han tenido un cariz muy marcado. Es cierto que hemos tenido un gran concejal, Marcelino Ferrero. Y yo entendía que a lo mejor a las fiestas se les podía dar otro aire, incorporar generaciones distintas. Lo que hablamos de los patios. Siempre ayuda que se incorporen las nuevas generaciones. Lo que sí tengo claro es que el progreso de una ciudad no va reñido con el mantenimiento de sus tradiciones. Es importante que mantengamos nuestra identidad. Además, esta es una delegación en la que contactas muchísimo con la gente. Para sentirle el pulso a la ciudad es bastante útil.

Entendí que a nuestras fiestas se les podía dar otro aire

P. Una vez nombrada y asumido el cargo, ¿te sorprendió la inmensidad de los festejos de esta ciudad?

R. Sí, pero más me sorprendió la inmensidad de los trabajadores que tiene la delegación. Yo pensaba que aquí había un equipo mucho mayor del que hay. Y te sorprendes cómo entre siete personas se echan los festejos de esta ciudad a la espalda. Yo no sabía que había súper trabajadores públicos hasta que llegué aquí. La dimensión que tienen nuestros festejos y por mucho que los coordinemos desde el Ayuntamiento. La cantidad de gente que ama a su ciudad y que hace un trabajazo tremendo, que nadie los conoce y que son los que sostienen los festejos de esta ciudad... jamás había sido consciente de eso.

Esta es una delegación en la que contactas muchísimo con la gente. Para sentirle el pulso a la ciudad es bastante útil

P. Además, estos no son funcionarios de ocho a tres. Trabajan en festivo, cuando la gente se está divirtiendo.

R. Las madrugadas... Si a mí me cuesta conciliar, ellos imaginad la cantidad de años que llevan sin poder llevar a sus hijos a la Feria. Están aquí recluidos.

P. Eso era algo que te iba a preguntar. ¿Cómo lo has hecho para ser madre y concejala de Festejos a la vez?

R. Entré aquí siendo una muchacha feliz y contenta, que al mes de tomar posesión me casé, me quedé embarazada... Viví todo mi embarazo en el primer año de mandato y fui madre en mayo. El proceso ha sido curioso. Lo he superado con mucha ayuda. Tengo un compañero que vale millones. Lo conocéis [es Alberto Mayoral, coordinador provincial del Instituto Andaluz de la Juventud]. Gracias a su comprensión y a su esfuerzo. De lo contrario no habría sido posible. Y porque tengo también a mis padres y mis suegros, que me han ayudado muchísimo. Si no, es totalmente incompatible. Por lo que estoy viviendo, deduzco la dificultad de los jóvenes para incorporarse a la política. Son etapas vitales, la etapa en la que te estás construyendo, el poder aislarte de tu vida y dedicarte al servicio público es complicado. Es bastante complicado.

P. Tú sigues siendo la concejala más joven de la Corporación.

R. Sí, sí.

P. Y tienes ya más de 30 años.

R. Sí, ya tengo 31. Entré con 28 y ya tengo 31.

P. Te estás haciendo mayor en el Ayuntamiento.

R. (Risas). Vaya. Entré siendo una jovencita y ya soy mami, casada y con hipoteca.

P. ¿Envejece tanto la gestión en el Ayuntamiento como cuentan?

R. Bueno, lo que te da son unos conocimientos y experiencia que no tiene precio, más allá de envejecer. Pesa, porque te quita velos de cuestiones que antes tomabas con más admiración y respeto. Ahora las conoces desde atrás y las humanizas más. Y otras cuestiones, al contrario, a las que no le prestabas atención y ahora eres capaz de reconocerlas como algo titánico. Sí que la gestión te cambia mucho.

La gestión te cambia mucho

P. Hoy es viernes. La entrevista se publica el domingo. La Feria empieza esta noche tras semanas de duro trabajo. Más relajados todos ya.

R. Sí, la Feria termina en los últimos días de mayo la siguiente Feria empieza en septiembre. Son muchos meses de trabajo. Es verdad que es el festejo mayor que hay en la ciudad. Son muchos meses de trabajo y muchos años de engranaje de la maquinaria. El equipo sabe perfectamente cuándo tiene que empezar, cuándo tiene que disponer, a quién tiene que apretar para ir al ritmo deseado. Y son muchos meses. Ahora sí, a esta hora de este día ya estoy tranquila.

P. ¿Qué cosas han cambiado en la Feria de Córdoba durante este mandato?

R. Lo primero que hemos intentado al montar la comisión de la Feria es poner el foco en una fiesta que parece que lleva tantos años rodando que va a seguir caminando sola. Si no se cuida, seguramente se desvirtúe. Es nuestra Feria, nuestro colofón al Mayo Festivo. Por eso creamos esa comisión. Entendimos que después de 25 años que cumplimos este año en El Arenal, a este recinto ferial y a esta Feria había que echarle una pensada de verdad. Es verdad que han sido múltiples, y eso lo dice todo el mundo de la Feria, gobiernos municipales los que han dicho vale, vale, sí, sí, pero se han ido y no han hecho nada. Un proyecto de Feria en cuatro años es complicado desarrollarlo. O se hace un proyecto de Feria que tenga continuidad o es muy difícil. Por eso, en esa comisión no hay partidos políticos, para que en ese dictamen cualquier partido pueda asumirlo como propio. En el dictamen no hay injerencias de partidos. Dirigir ese foco de atención a la Feria creo que ha sido lo más significativo.

A este recinto ferial y a esta Feria había que echarle una pensada de verdad

Aparte, es muy importante la campaña de igualdad que se está haciendo en esta Feria. El reivindicar la voz de la mujer y de la situación que vive festejo tras festejo, con el acoso machista que sufren, es algo importante para nuestra Feria. Le da un plus. Nuestra Feria tiene una calidad altísima. Y una singularidad, pero teníamos debes y uno era este: reconocer lo que a veces pasa. Y hay que combatirlo. Podríamos hablar también de pequeñas obras, de que falten sombras o pavimentación, pero eso son obritas. Y sobre todo de que sea un recinto ferial, que no lo es.

P. Esa era mi siguiente pregunta. No quería adelantarme a las conclusiones de la comisión pero parece que El Arenal debería convertirse en el recinto ferial definitivo. No olvidemos que según el PGOU, el lugar final de la Feria debe estar al otro lado de la autovía. Ahora, si se decide por este, la ciudad efímera deberá ser más permanente. Mucha gente no sabe que todo lo que aquí se levanta luego se desmonta o destruye, para volver a construirse al año siguiente.

R. Sí. Parece lógico. Llevamos 25 años usando este suelo como un recinto ferial. Está claro que ya lo es. ¿Tenemos otro mejor que este?

P. ¿El del otro lado de la autovía?

R. Aquí estamos bien. Y tenemos que dignificar este recinto ferial. El coste que tiene montar una caseta año tras año es altísimo. Si conseguimos encontrar la solución de que parte de esa infraestructura quede fija año tras año (no voy a entrar en qué tiene que ser), pues bienvenido sea.

El coste que tiene montar una caseta año tras año es altísimo

P. La gente no sabe lo que cada año se gasta el Ayuntamiento en la instalación eléctrica en El Arenal.

R. Claro. A día de hoy esto es un parque. Al tener otros usos durante el resto del año, no podemos hacer esas instalaciones fijas. Por eso, tal y como decía el dictamen, el primer paso es aclarar la situación del recinto ferial. A partir de ahí, ya podemos acometer un proyecto de envergadura. Ya va siendo hora. Son 25 años de prueba. También se reconoce que la distribución de casetas en abanico es la mejor de las posibles gracias a la orografía del terreno. Así que adelante.

P. Y los caseteros muy contentos.

R. Bueno, cada uno tiene sus metas. Hay dos asociaciones. Unos piden una cosa y otros otra. En lo que convergen las dos asociaciones es en intentar maximizar las partes fijas que se pueden conservar en la caseta. Unos optan por la caseta entera, otros aseguran que con vallar las manzanas con las fachadas es suficiente. Pero coinciden en que quieren ahorrar dinero año tras año.

P. Claro. Y el Ayuntamiento incluso.

R. Nosotros también. Si pudiésemos cambiar la pavimentación de las calles ahorraríamos tener que echar el albero todos los años, que cuando llueva ese albero se meta dentro de las casetas o se expanda, y hay que volver a reponerlo, etcétera.

P. Lo que no está en cuestión para esa comisión es el modelo de Feria. Años atrás se intentó que las casetas con derecho a unos días de cierre privado fuesen a más.

R. Todo el mundo está satisfecho con el modelo de Feria que en Córdoba tenemos tras un acuerdo entre generaciones. El modelo de una Feria abierta debe seguir siendo así. Cuando llegamos al Gobierno, comprobamos que el PP en el mandato anterior había aumentado el número de cierres institucionales que se podían decretar. Nosotros volvimos al número anterior. Pero es que con los datos en la mano no es necesario subirlos. Lo vemos Feria tras Feria. Es que no nos lo solicitan. Cada vez son menos las casetas que solicitan esos cierres.

Cada vez menos casetas piden cierres institucionales

P. O sea, que no existía esa demanda.

R. No, para nada. Esos son los números que tenemos. Cada vez se piden menos cierres institucionales.

P. ¿Los caseteros tradicionales han abandonado esa batalla?

R. El primer año, cuando lo quitamos, ellos entendieron que era una conquista, y bueno. Pero tras regresar al estado anterior y con los datos en la mano vimos que apenas se solicitaba.

P. Ha pasado una semana desde que concluyó la Fiesta de los Patios de Córdoba. Este año hemos batido todos los récords de asistencia y visitas. La eterna pregunta. ¿Qué hacemos con los Patios de Córdoba?

R. Lo que tenemos que hacer es cuidar a los patios y a los cuidadores. Eso lo primero. Y tener cuidado con cómo vivimos los patios el resto del año desde distintos frentes, ya sea desde las instituciones o desde el sector privado. Lo que no debemos nunca es desvirtuar lo que son los patios. Las visitas ordenadas, de calidad, no son malas. Si las controlamos correctamente, que sean fluidas, que logremos que pernocten en nuestra ciudad, que generen empleo, no es malo. Al contrario. Lo que tenemos es que velar por qué parte es la que nos interesa de esa afluencia masiva, explotarla y aprovecharla. Lo que no podemos hacer es simplemente recibir ese aluvión de visitantes y no ser capaces de revertirlo en beneficio de la ciudad, porque es verdad que coste tiene. Evidentemente el coste organizativo de la fiesta es más alto, pero tenemos que intentar entre todos que merezca la pena.

Tenemos que cuidar a los patios y a los cuidadores

Este año, y lo dicen los propietarios, se ha detectado un saltito en el interés por la fiesta del visitante. Han preguntado, iban con más calma. Esa es nuestra fiesta de los patios. El que venga a ver un decorado, estar tres horas en la cola, echar un par de fotos e irse... Ese está aquí como podía estar viendo la Torre del Oro, que le da igual. Ese es el visitante que debemos convertir en el que nos interesa. Nuestra ciudad tiene mucho atractivo cultural. Pero tienes que querer interesarte por eso. Cuando llegas a un patio y no le preguntas a un propietario cuál es la planta nueva de este año, o cuál es la más antigua que tiene, o a cuál le tiene más cariño... Si preguntas en Martín de Roa 7 te dirá que plantó la buganvilla el día que nació su niña. Te cuenta la historia. Eso son los patios, la vida que hay detrás. Parece que estamos consiguiendo que más allá de la promoción turística de los patios esos visitantes se formen.

P. ¿Pero cómo lo hacemos? ¿Cómo cribamos? ¿Cómo arreglamos lo que está pasando, que ante ese aluvión se haya expulsado a los propios cordobeses de la fiesta?

R. Sin embargo, estos dos últimos años estamos consiguiendo recuperar a Córdoba para la fiesta. Hizo mucho daño el pase. Aunque era gratuito cambió el concepto de la fiesta. Cuando una fiesta es de libre acceso y gratuita, es de libre acceso. No hay ningún pase que lo gestione. Eso echó a muchos cordobeses atrás. No estamos acostumbrados a sacar un pase, sino a quedar e irnos de patios. Cuando llegabas y te pedían el pase, decías ¿qué pase? En la vida ha hecho falta ningún pase. Eso junto con las primeras grandes aglomeraciones echó a los cordobeses de la fiesta. Pero están volviendo. A mí me gusta preguntar a los cuidadores, y te lo van diciendo. Pero me da pena cuando todavía hoy tras tres años de fiesta sin pases te llegan mensajes al teléfono preguntándote que dónde se consiguen los pases. Hace tres años que se quitaron. Estuvieron no sé si fueron dos o tres años funcionando. Aún así qué marca dejaron. Cómo cambiaron espero que reversiblemente el concepto de la fiesta. Por eso cuando llegamos lo quitamos, porque estaba desvirtuando la fiesta.

El pase a los Patios hizo mucho daño

P. No sé si desde el Ayuntamiento tenéis miedo a que los patios se conviertan en un negocio. Este año ha habido guías turísticos que cobraban los patios. Los cuidadores son los primeros que renuncian al cobro al entender que se desvirtúa la fiesta. Aunque este ha sido el primer año que han pedido más apoyo al sector privado, a los hosteleros y hoteleros, que son los que más dinero ganan con la fiesta.

R. Creo que nos hace falta una reflexión del sector privado respecto a la fiesta. Es verdad que genera mucho negocio y beneficio. Y es verdad que nuestro mes de mayo hay que aprovecharlo porque luego hay otros meses donde al sector le cuesta más trabajo sobrevivir. Pero hay que ser responsables y hacerlo sostenible. Si la tarta nos la comemos a bocados grandes nos vamos a atragantar y va a desaparecer. Hace falta sentarnos. Los cuidadores y mi delegación tenemos claro que hace falta apoyo del sector privado. Pero además del apoyo económico también hay que ser responsables con la ciudad, y no buscar solo el provecho individual. Quizás se está haciendo daño a lo que estás aprovechando hoy y mañana no lo tengas. Y desde luego hace falta una sentada.

Estamos buscando nuevos patrocinadores para los Patios y que sus ayudas no pasen por el Ayuntamiento ni siquiera, sino que vayan directamente a los propietarios

P. Me he puesto a echar cuentas. Este año hemos tenido un millón de visitas. En los 50 patios en concurso durante dos semanas me sale una media de 20.000 visitas por recinto. No sé si una de las maneras de evitar la saturación es intentar que haya más patios en concurso. Y si el Ayuntamiento puede incentivar a esos cuidadores de alguna manera. Se me ocurre aumentando las ayudas.

R. El año pasado subimos un 10% el accésit de participación, hemos bonificado un 50% las tarifas de agua, intentamos bonificar el 50% del IBI pero la oposición lo rechazó. Volveremos a llevarlo al siguiente expediente de ordenanzas fiscales con la esperanza de que hayan sido conscientes del error y lo podamos poner en marcha en la próxima edición. Estamos buscando nuevos patrocinadores y que sus ayudas no pasen por el Ayuntamiento ni siquiera, sino que vayan directamente a los propietarios. No paro. No paro en el fin de que se vean lo más aliviados posible. Es un trabajo titánico mantener un patio durante todo el año. Queremos que la carga sea lo más leve posible. Aún así la carga es altísima. Ya no solo económica. El coste de mantener un patio es mucho sacrificio. No te puedes ir de vacaciones porque tienes que regar. Y tienes que encontrar a alguien que te riegue si decides irte diez días de vacaciones al año. Y regar un patio no son las tres macetas que yo tengo en mi casa (risas). El sacrificio de los cuidadores de los patios es grandísimo. En un momento como el actual, con una sociedad tan individualista, encontrar a gente que se quiera sacrificar tanto no es fácil. Este año hemos recuperado un patio en Zarco de un nieto que ha sacado el patio de su abuelo. No es fácil. Hay un compañero en la delegación que está siempre pendiente de lo que se mueve, de si hay alguien interesado en abrir un patio poder guiarlo, poder enseñarle. ¿Que hubiese más patios? Perfecto.

No vamos a renunciar a la calidad por tener más patios

P. Hay capacidad. En Córdoba hay más de 100 o 150 patios. Existen.

R. Sí, sí, sí. Pero no por más cantidad debemos bajar el listón de la calidad. Hay una comisión técnica del concurso que va previamente a todos los nuevos patios para ver si dan la calidad. De hecho, hay patios que no se admiten o que se ponen condiciones. Se les dice, oye, que para participar tienes que poner esto, esto y esto, o cambiar lo otro. No vamos a renunciar a la calidad por tener más patios.

P. A lo mejor también nos hacen falta más señores Fu, el chino del festival de otoño.

R. Sí, puede ser. Ojalá vinieran muchos más.

P. Tienen que venir de China.

R. Esa es la pena, que tengan que venir de China. O Leroy Merlin, de Francia. No entiendo por qué tienen que venir de fuera a reconocer lo que nosotros tenemos en nuestra propia ciudad. Si nosotros lo reconociéramos seríamos...

P... ¡seríamos Sevilla! (risas)

R. Lo has dicho tú (risas).

Las cruces de mayo tienen que ser eso, una cruz y no otra cosa

P. Vamos al principio del mayo festivo. Y tenemos las cruces. ¿Qué hacemos con las cruces de mayo?

R. ¿Qué hacemos con las cruces de mayo? Pues desde luego que lo primero que tenemos que hacer los responsables y colectivos es pensar que la fiesta tiene que ser una cruz de mayo y no otra cosa. Las cruces de mayo son una fiesta, cuando el tiempo lo permite, bastante rentable para el colectivo que la organiza, entiéndase. También hay cruces y cruces.

P. Sí, hay otras vacías y otras muy llenas.

R. Exacto. Hay cruces y cruces. Pero la cruz que funciona es una fiesta muy rentable para el colectivo que la organiza. A mí me gustaría ser capaz de transmitir que hay que centrarse más en lo que tiene ser la fiesta de la cruz, en la que la propia cruz sea la protagonista y no haya un escenario al fondo, con una cruz esquinada a la que nadie le está prestando atención. A lo mejor es más interesante que haya más academias de baile de los barrios que participen, que tenga un ambiente más familiar y animamos a los más pequeños a participar de nuestra fiesta. Si hacemos cruces donde no puedes entrar hasta que no tengas 18 años y beber alcohol, ¿qué hacemos con los niños? ¿Excluirlos de la fiesta hasta que no sean adultos? Entre todos tenemos que velar por que las generaciones que se vayan incorporando lo hagan a nuestras tradiciones y nuestras fiestas. Combatir que haya más aglomeración, que haya cruces que interesen más a unos u otros según la edad, se están dando cuenta algunos de que es contraproducente. La propia imagen de ciertas cruces se está viendo dañada. A veces cuando vamos nos dicen que no digamos que su cruz es una cosa u otra. Jamás escucharéis al Ayuntamiento catalogar a una cruz u otra de lo que sea. Eso lo hacen los medios de comunicación o los visitantes, cuando llegan y ven que a lo mejor no es el ambiente más adecuado.

El 95% de las cruces en concurso cumple con las normas... me da coraje que se destaque la única con un altercado

P. Sé que no vais a entrar en ese tema. Pero veo que las visitas a los patios son mucho más numerosas que las de las cruces pero menos dañinas. Entiéndeme. Unos vienen a ver flores y otros van a beber. Hay barras y música hasta la madrugada. Hasta las 2:00. Vivo en el casco histórico y si al día siguiente me tengo que levantar a las siete... es que no descanso. Y como alternativa no me puedo permitir vivir en un chalet de 2.000 metros cuadrados en Galapagar (risas).

R. (Risas). No sé, llámalos que lo mismo te acogen.

P. Lo que quiero decir es que Granada fue muy drástica pero acabó con el gran problema que tenía, ya que su fiesta se estaba convirtiendo en un fin de semana de botellón para los madrileños, a los que les coincidía su puente.

R. Pero lo han recuperado.

P. Pero ya sin botellón.

R. Evidentemente, al cortar, lo han hecho con la dinámica decadente que tenían las cruces de Granada. Pero Córdoba no es Granada. De 48 cruces que ha habido en concurso, un 95% de ellas cumple perfectamente con las normas. Pero quien no cumple es tan llamativo... A mí me da coraje. No entiendo que los medios de comunicación destaquen que de 48 cruces haya una con un altercado y esa sea continuamente la portada, y no el resto, las cruces de los barrios, llenas de vecinos, de academias. ¿Que de eso no se hable? Entre todos estamos ayudando a desvirtuar nuestra fiesta. Eso no es la norma. Haberlo haylo. Hay incidentes alguna vez, pero no es la tónica general. Es cierto que en una zona muy concreta del casco histórico hay una alta concentración de cruces y una alta concentración de personas durante ciertas horas. Hay que ver cómo lo gestionamos. Y entiendo perfectamente a esos vecinos. Tenemos una oportunidad muy buena ahora en la comisión de usos del casco histórico para que se hable sin tapujos de todas estas cuestiones. A ver si conseguimos que esos vecinos que padecen una cruz de mayo de continuo se sienten en la mesa, y puedan llegar a exponer sus posturas y a negociar y hablar con el colectivo que lo organiza. A ver cuál es la fórmula para mantener el equilibrio y todo el mundo pueda compatibilizar el máximo descanso posible con el máximo ocio posible.

P. Lo mismo no hay que cortar la música a las 2:00 de la madrugada, sino a otra hora. O limitar el número de cruces que se autorizan en un punto concreto del casco histórico.

R. Claro, pero eso es cambiar completamente las bases del concurso, que dicen que las cruces se instalan en el ámbito de actuación del colectivo. Si un colectivo tiene la sede en un lugar, a 50 metros está la de otro y a 100 metros la del siguiente... Tienes que darle la cruz en su ámbito de influencia. Se supone que tienes que movilizar a la gente del entorno para que participe de la fiesta, de su cruz. A cada uno se le permite montar su cruz en su zona de influencia. Si eso lo hacemos así hay que quitar esa parte de las bases. Tenemos muchos colectivos en el casco histórico. Eso es un debate magnífico para la comisión.

P. Sí, pero es un melón difícil de abrir para el equipo de gobierno en su último año de mandato.

R. Completamente. Seguramente habrá que hacer bastante ensayo y error. Doy por hecho que revalidamos la Alcaldía, pero por respeto no puedes condicionar de esa forma al que venga después. Por tanto, cambios de ese tipo en el último año quizás no es lo más adecuado.

Todo es política en esta vida

P. ¿Se puede hacer política desde los festejos de una ciudad?

R. Sí, sí. Claro. Todo es política en esta vida. No hay nada, ninguna relación personal o profesional que no esté marcada por la política. Lo que tienes que hacer es cumplir con tus objetivos. La ideología siempre te está acompañando. En muchos aspectos de la política municipal se priorizan tus valores. Y eso es aplicar tu ideología. Y claro que puedes. Al final trabajas con muchas personas. Tienes que pensar si quieres aumentar la participación o no. En una delegación como la mía se puede fomentar mucho. Cómo relacionarte con tus administrados también. Te puedes sentar con ellos y escucharlos, o hacer y deshacer, y esto es lo que hay. Son estilos distintos. Y claro, tu estilo de entender la política se refleja en la delegación en la que estés. Y en esta es que estás con mucha gente.

P. ¿Y se puede hacer campaña electoral en un mayo festivo como ocurrirá el año que viene?

R. Bueno, eso es algo que no es nuevo en Córdoba.

P. Los periodistas lo sufrimos cada cuatro años.

R. Me imagino, me imagino. Lo que pasa es que es complejo porque en mi caso tengo que mantener la figura institucional de la organización de las fiestas con la de la campaña electoral. Y a mí me gusta ser muy respetuosa con la institución. Soy así. No sé si tiene que ver con mi ingeniería, que me gusta compartimentar bien y cumplir las reglas. De hecho, intento superar bastante mi figura de portavoz del PSOE con la de delegada de Promoción de la Ciudad.

El PSOE va a seguir gobernando en Córdoba

P. Te veo muy segura con que el PSOE va a seguir en la Alcaldía de Córdoba.

R. Lo estoy. Sí. Venimos de cuatro años anteriores bastante negros. Más allá de que la situación fuese mala creo que se hizo bastante daño a mucha gente en esta ciudad. El alcalde perdió. Las elecciones o se ganan o se pierden desde el Ayuntamiento. José Antonio Nieto perdió porque fueron cuatro años muy malos en la ciudad. No hablo de posiciones políticas, es que no se ayudó a la gente que había que ayudar, no se puso el foco en la gente. Eso se ha revertido completamente. Sacaremos más o menos obras adelante, pero el velar por que todos los cordobeses podamos caminar juntos se está haciendo. Llegamos y lo primero que hicimos fue poner el plan de rescate encima de la mesa. Son muchas las personas en Córdoba que están pasando necesidad. Y estaban abandonadas. Hablas con las personas y te transmiten esa tranquilidad que tengo para decir que el PSOE va a seguir gobernando en Córdoba, que no es poco. Tenemos al partido entero volcado.

P. ¿Sí?

R. Sí.

P. Algunos tuits e informaciones no son tan optimistas.

R. Quien lo escribe es responsable de lo que dice. Como yo lo soy de lo que escribo. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestras palabras y de nuestros silencios.

P. Se va a hacer piña con la alcaldesa.

R. Sí, sin duda.

P. Desde el primer hasta el último militante de la avenida del Aeropuerto.

R. Sin duda. Isabel Ambrosio es la candidata del PSOE.

P. ¿Cómo están las relaciones con los socios de gobierno?

R. Bien.

P. ¿Bien?

R. Sí. Entiendo que queda un año duro por delante en el que ellos tendrán que desvelar algunas incógnitas, si confluencia sí o no. Si le van a seguir apretando desde Podemos por sus relaciones con el PSOE. Pero, ¿qué hablamos? ¿De relaciones políticas o relaciones personales?

P. Las dos, desde luego. En una ciudad como Córdoba van de la mano.

R. Mi relación personal es muy buena con los compañeros de gobierno. Sin duda. Y las políticas, como partidos diferentes que somos no siempre coincidimos en las mismas cosas. Es que si no seríamos lo mismo. No siempre lo que hace uno le tiene que gustar al otro. Si somos dos habrá que ceder en algunas cosas. Unas veces le gustará más a unos y otras veces más a otros.

En la calle no hay el mismo ánimo que el de las redes sociales

P. Vienes de la Universidad, eres informática, no te has especializado en redes sociales pero vives y ves ese mundo virtual en el que estamos todos, y en el que se nota una visceralidad increíble hacia todo el enemigo político. ¿Te llega esa percepción en el contacto con la calle?

R. Para lo bueno y para lo malo, las redes son las redes. En Córdoba, todos sabemos sobre la gente de las redes donde está cada grupo. Luego hay otra mucha gente que no está en redes. Es cierto y es una pena. No me gustan esas actitudes que se ven. Ni lo blanco es tan blanco, siempre, ni lo negro es tan negro, siempre. Una de las cosas que más me ha ayudado en este último año es trabajar mucho la tolerancia. Con todo. Me ayuda relajarme, y la empatía. En la calle no hay el mismo ánimo que el de las redes sociales.

P. ¿Por qué te afiliaste al PSOE?

R. Sabes que vengo de la Universidad. Mi vinculación al PSOE viene de mis reivindicaciones educativas de aquel momento. Yo me afilio al PSOE con una edad avanzada, entre comillas. En esos movimientos estábamos compañeros de todo el país con distintas ideologías y cercanos a diferentes partidos. Evidentemente, en mi casa hemos sido una familia de izquierdas y progresista. Y es como pasaba en Córdoba, dependiendo de las elecciones se votaba a un partido o a otro. En reivindicaciones educativas, el PSOE me conquistó.

En reivindicaciones educativas, el PSOE me conquistó

P. ¿No te ficharon? ¿Se acercaron ellos o te acercaste tú?

R. La realidad es que Juan Pablo Durán vino como precandidato a la Universidad cuando yo era presidenta del Consejo de Estudiantes. Llegó a presentarse. Ahí nos conocimos y al tiempo me llamó. Evidentemente, mi acercamiento viene porque tienes las barreras levantadas o bajadas. Y al PSOE yo se la tenía levantada.

Entré en la representación estudiantil universitaria para vencer la timidez

P. ¿Aspirabas a ser política cuando estabas en el Consejo de Estudiantes?

R. No, no, no. Para nada era una meta. Pero sí te digo que es una forma de entender tu participación en el entorno. En el colegio era la delegada de clase siendo una persona tremendamente tímida, extremadamente tímida.

P. No me lo puedo creer.

R. Sí, sí. En el instituto igual. En la Universidad cuando vi aquellas clases tan grandes me eché atrás. Pero al final terminé en el Consejo de Estudiantes. Y entré en la representación estudiantil universitaria para vencer la timidez. Era incapaz de hacer una exposición de un trabajo en clase sin que me descompusiera viva. Mi terapia fue forzarme y meterme en el Consejo de Estudiantes. Pero es una forma de entender la vida, de buscar mejorar. En la Universidad que haya una papelera cuando alguien quiere salir a la puerta a fumar... Son cuestiones nimias que te hace estar pendiente. En la Universidad, me comí la redacción de todos los planes de estudio de educación superior. Y batallamos hasta el último crédito del último departamento, cuando eso no me iba a afectar a mí, sino al siguiente plan. Pero es que es la forma de entender de cómo quieres habitar este mundo, ayudar al que viene detrás. Y al final fue el paso natural. Se me acababa la vida universitaria y la forma de seguir participando era pasar a la política real, por así decirlo. Tuve la oportunidad de Juan Pablo Durán. Y te digo, si él no hubiera venido probablemente mi camino hubiese sido otro.

P. ¿En qué año te afilias al PSOE?

R. Yo participo en el PSOE como independiente en el 2011.

P. O sea, quedaban tres años para que naciera Podemos. Y en pleno 15M.

R. Exacto, exacto.

P. En el 15M te vas al PSOE cuando la gente estaba protestando precisamente contra Zapatero.

R. Sí, mi hermano y mi padre estaban en las manifestaciones (risas). Siempre he entendido que desde dentro se cambian más cosas que desde fuera. Sin renunciar a que lo de fuera es importante. Lo de fuera ayuda mucho. Si estás solo fuera sin estar dentro...

P. Aparte de que es imposible mantener una movilización durante mucho tiempo.

R. Esa era mi gran discusión con las asambleas. De qué me sirve estar en una puerta pegando voces si no estoy dentro de un despacho donde se están decidiendo las cosas.

Desde dentro se cambian más cosas que desde fuera

P. Pediste Promoción de la Ciudad. No sé si te ves en el futuro con otro cargo público, otra responsabilidad.

R. Yo respeto mucho a mi partido. Lo mismo que tuvieron la generosidad de sin ser de este partido contaron conmigo y me pusieron en una lista, llegaron las siguientes elecciones y también decidieron que acompañase a Isabel... Eso que se dice que estoy a disposición de mi partido es totalmente cierto. Yo me afilié al PSOE para ayudar a mi partido. Ciertamente, donde esté me dejo la piel. Pero seguiré acompañando a mi partido donde sea necesario. Yo tengo mi trabajo en la Universidad y soy una persona bastante tranquila. No tengo ansia por estar. ¿Que me gustaría seguir haciendo lo que hago? Sí, claro. Poder mejorar la vida de tus vecinos más directos es duro pero es tal honor... Ver la sonrisa de una persona a la que ayudas, es que eso no está pagado. Y hacerlo bajo las siglas del PSOE... Estaría dispuesta a tener ese honor, pero si no fuese así, no pasa nada. Nadie somos nada sin el partido. Yo no estoy aquí por ser yo. Soy concejala por ser del Partido Socialista.

Yo no estoy aquí por ser yo. Soy concejala por ser del Partido Socialista

Etiquetas
Publicado el
20 de mayo de 2018 - 02:05 h
stats