Quinta preliminar: sin traición y con valor de futuro

Comparsa 'Los traicioneros' | TONI BLANCO

No hay traición que valga. No cuando las ideas se expresan por derecho, como suele decirse. No si se escribe y canta desde la más absoluta convicción. No en el momento en que lo menos importante es que pueda gustar más o menos lo que se dice, lo que se cuenta. De ello dan buena muestra muchas de las participantes en el Concurso de Agrupaciones Cordobesas, cuya quinta preliminar es un gran ejemplo. Es, sobre todo, gracia a dos comparsas. Una más veterana y otra mucho más joven, pero con todo un experto detrás. Son los grupos de los hermanos Cobos y de Los Herederos, proyecto del Alejandro Carrillo, hijo del esencial Pepín Carrillo. Precisamente ambos sobresalen en la penúltima noche de la primera fase del certamen en el Gran Teatro.

Con algunos altibajos más en cuanto a nivel respecto de días anteriores pero con una nueva muestra de crecimiento en este sentido en relación a otros años, esta penúltima función de preliminares gozó del saber hacer de los Cobos y sus compañeros. Entre ellos está de nuevo, cabe recordar, Fernandito Abad. La comparsa ‘Los traicioneros’, que volvió a estar en Cádiz, defendió su lugar en la final de 2019 -con tercer premio- con buena conjunción de música y voces. Con ese toque de quienes bebieron de la fuente de Miguel Amate, por cierto. Credencial presentada, como también lo hizo la comparsa de Los Herederos que en su segundo año sobre las tablas representó ‘Los santeros’. Suya fue quizá la palabra más reivindicativa, crítica y directa. El grupo con letra y música de Pepín Carrillo clamo, sobre todo en su popurrí, por la protección y el fomento de la cantera del Carnaval, así como por el ensalzamiento de los valores de la fiesta más allá del Concurso y los premios.

La cantera fue la que abrió la función de la mano de la comparsa infantil La Rebelión de los valientes de Pozoblanco, que en su segunda incursión en el Gran Teatro actuó con ‘Piérdete conmigo’. Dio más gusto al bueno que ya dejó en 2019 con ‘Este mundo se nos queda pequeño’. Tras la apertura de la sesión, que gozó de una alta asistencia de público durante gran parte de la noche, llegó el turno de la chirigota ‘O.B.D.C., por la cuenta que te trae’, que supuso el regreso al certamen de Samuel Cabello Samu. La tercera formación en cantar fue la siempre esperada comparsa de Peñarroya, que otra vez regaló el punteo casi imposible de Rubén Corvillo y además regaló una nueva letra -la tercera en lo que va de Concurso, y siempre desde la provincia- a Miguel Amate. Lo hizo con ‘Los huéspedes’ y después, por cierto, de que su predecesora en las tablas recordara a otro grande: Paco Luque.

El cuarteto ‘Pisito de solteros’, de Pepón padre, continuó con la función y lo hizo de manera muy divertida. La veteranía es un grado, dicen, y eso parece que saben darle forma real para olvidar el tópico sus componentes. ‘Los traicioneros’ siguieron y acto seguido intervino la chirigota del Losada, esta vez ‘Esta gente a mí no me representa’. No, no iba de líderes políticos surgidos de movimientos ciudadanos ni tampoco de los últimos. Eran agentes de artistas, que un año más ofrecieron un repertorio entretenido sin más pretensiones que divertir. Y tras ‘Los santeros’ le tocó cerrar la noche, ya con el patio de butacas semivacío -lo cual es bastante desagradable-, a la nueva chirigota de Aguilar de la Frontera. Fue ‘Los supervivientes’ y al menos obtuvo una respuesta positiva y afectuosa del público que decidió respetar su ilusión en el Concurso.

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