El coste de las flores para decorar un paso de Semana Santa oscila entre los 5.000 y los 10.000 euros
Decorar un paso de Semana Santa puede suponer un desembolso de entre 5.000 y más de 10.000 euros en función de la ciudad, el tipo de flores y la complejidad del montaje, según ha explicado la presidenta de la Federación de Floristas de Andalucía, María Castillo.
Castillo ha señalado que, aunque no existen cifras cerradas, el coste medio de los ornatos se sitúa “entre cuatro, cinco, seis mil euros o más” en ciudades como Granada, mientras que en enclaves como Sevilla puede incrementarse notablemente.
En este sentido, ha apuntado que en pasos de mayor relevancia o dimensión el gasto puede ser superior, especialmente por el volumen de flor y el trabajo requerido para su instalación.
El coste no solo incluye la materia prima, sino también la mano de obra especializada, que en muchos casos se realiza en condiciones exigentes y fuera del entorno habitual del taller.
En cuanto a las tendencias, Castillo ha destacado una evolución en la decoración de los pasos, con una mayor variedad de flores. “Ya está cambiando”, ha señalado, en referencia al abandono progresivo de composiciones más clásicas.
Ha explicado que en los pasos de Cristo siguen predominando el clavel rojo y el iris morado, por su capacidad de generar volumen. Sin embargo, en los pasos de vírgenes se ha ampliado la gama de flores utilizadas.
“Las vírgenes van cada vez más bonitas”, ha afirmado. Entre las especies más utilizadas, ha mencionado las orquídeas, rosas de distintas variedades o anthurium.
En relación a las petaladas, ha explicado que los floristas cuentan con proveedores especializados para grandes cantidades. “Ya hay cajas grandes de pétalos preparadas”, ha indicado.
Sin embargo, el precio de estas cajas también varía, llegando a costar desde 150 euros hasta miles, dependiendo de la cantidad de pétalos con los que se decida bañar a la imagen y si son una o varias petaladas.
Además, según han asegurado a Europa Press, dichas cajas se compran más baratas si las flores se encuentran sin despetalar. El producto más habitual es el pétalo de rosa o de clavel, utilizados en este tipo de celebraciones.
Uno de los factores que explican el coste de los ornatos es el encarecimiento de las flores, derivado de la falta de producción en los últimos meses.
Castillo ha explicado que las lluvias han afectado gravemente a cultivos e invernaderos, reduciendo la disponibilidad de flor en Andalucía. “Con esa producción no contamos”, ha señalado, en referencia a la pérdida de parte de la producción local. Esta situación obliga a los floristas a abastecerse de otros mercados, lo que incrementa los costes.
“Todo lo que tenemos que gastar en Andalucía tiene que venir de fuera”, ha indicado, mencionando otras zonas productoras como Murcia o Valencia, así como el exterior. Pese a ello, ha subrayado que el sector está tratando de contener los precios: “Estamos ahí manteniendo precios como podemos”.
En cuanto a la campaña de Semana Santa, la presidenta de los floristas ha indicado que se desarrolla con estabilidad, ya que las hermandades planifican sus encargos con antelación.
“Van haciendo sus previsiones durante todo el año”, ha explicado, lo que permite mantener el nivel habitual de ornamentación. Sin embargo, ha advertido de que el sector arrastra una “mala racha” desde comienzos de año, especialmente en el comercio de proximidad.
“Desde enero estamos sufriendo el comercio en general y los floristas en particular”, ha afirmado. En este sentido, ha señalado que la floristería no forma parte del consumo imprescindible, por lo que se ve más afectada en contextos de incertidumbre.
“Se nota que la gente tiene un poquito de miedo”, ha añadido, apuntando que esta situación se refleja en la facturación diaria de las tiendas.
Pese a ello, la presidenta de la Federación de Floristas de Andalucía ha señalado que la campaña de Semana Santa se presenta “dentro de la normalidad”, aunque marcada por la subida de costes ante la falta de producción tras las lluvias de los últimos meses, lo que obliga a recurrir a flor importada.
Así, ha subrayado que, pese al volumen económico que mueven los pasos, no siempre se traduce en una campaña especialmente rentable para los profesionales, ya que suele desarrollarse en horarios nocturnos y con una alta carga física.
Castillo ha incidido en que, a diferencia de otras fechas como San Valentín, la Semana Santa no supone un gran peso en la facturación anual del sector. “No hay una campaña especial que sea un decir, oye, pues se nota”, ha afirmado. En este sentido, ha explicado que el volumen de trabajo se mantiene en niveles similares a los de un periodo normal.
Asimismo, ha señalado que algunos profesionales optan por no trabajar directamente en el montaje de pasos. “Hay compañeros que cierran el puente y se van”, ha indicado.
Esto responde, en parte, a las condiciones de trabajo que implica este tipo de encargos, que requieren jornadas intensas. Así, ha reiterado que el principal sustento en el sector sigue siendo la actividad diaria en tienda.
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