Y vuelve el Levante... precisamente ahora

El Arcángel, entre sombras | ÁLVARO CARMONA
El Córdoba perdió casi definitivamente el ascenso a Segunda A en la campaña 95-96 tras caer derrotado ante el Levante en la cuarta jornada de promoción, en un partido que quedó para el recuerdo también por la actuación del árbitro, Valle Gil

Aquel día permanece imborrable. Es uno de los recuerdos más dolorosos que perdura en la memoria colectiva de una afición que entonces soñaba con el ansiado regreso a Segunda A. La ilusión alcanzó cada rincón de la ciudad, pues esa tarde se ponía sobre la mesa buena parte de las opciones de recuperar la categoría de plata. Después del varapalo sufrido la anterior temporada, en que el premio fue para el Sestao y tras más de una década en Segunda B -con un año de dura peregrinación por Tercera-, el salto de categoría volvía a estar al alcance. La moral, además, también estaba a buenos niveles, pues la clasificación para la promoción se logró en la última fecha de la liga regular del Grupo IV de Segunda B -desbancó al Málaga de la cuarta plaza-. Había equipo, existían serias posibilidades y nadie pretendía permitir que esa oportunidad se escapara. Y El Arcángel, como no podía ser de otra forma en una cita de tana importancia, se llenó. Las crónicas de la jornada siguiente recogen la cifra de 15.000 espectadores, los cuales se reunieron en torno a un Córdoba que podía encarrilar una fiesta que había de tener lugar dos semanas después. El rival que intentaría impedirlo era el Levante.

El conjunto blaugrana, que también se quedó con el deseo de escalar una división la anterior campaña -el Écija ganó el billete a Segunda A-, había alcanzado la promoción como campeón del Grupo III con unos números envidiables. Apenas perdió cuatro partidos y sumó 82 puntos, 13 más que el segundo -Nástic de Tarragona-. Por tanto, era un adversario temido en un grupo que completaban, además del Córdoba, el Racing de Ferrol y el Avilés. Sin embargo, el equipo que dirigía Carlos Simón se encontró con una importante oposición. La anterior semana cedió en su estadio ante el Avilés (0-1), mientras el cuadro blanquiverde cayó en tierras gallegas (2-1). Es así como las cuatro escuadras se encontraban igualadas a cuatro puntos y las dos que ganaran en esa fecha darían un significativo paso adelante en sus aspiraciones. Por cierto, la primera posición era para los califales, que mantenían intacta, a pesar de la derrota de días atrás, la esperanza de celebrar el ascenso.

Con dicho panorama, el encuentro atrajo la atención de la ciudad y de una afición que se volcó en un estadio que apenas contaba con un par de años de edad -algo menos- y cuyo terreno de juego se veía rodeado por una pista de atletismo. Las espadas estaban en todo lo alto y la presión podía pasar factura a cualquiera de los conjuntos. Como juez de la contienda ejercía el extremeño Fidel Valle Gil. El Córdoba, dirigido por Pedro ‘Perico’ Campos -que había sustituido a ‘Pedrito’ en la undécima jornada de campeonato regular- salió seguro de su capacidad para ganar el choque. La elástica blanquiverde la vestían futbolistas como Emilio Vega, Juanito, Ramos, ‘Pepichi’ Torres, Algar o Juan Carlos Quero. Y en la portería, Angoy. El guardameta de Alagón recaló en el club califal para la promoción, como un fichaje ‘galáctico’. Aunque al principio no gozó de fortuna en sus acciones a la contra, el transcurso de los minutos dejó un claro dominio de la escuadra cordobesista, que sin embargo recibió un duro mazazo antes del descanso. Corría el minuto 37 cuando Raúl aprovechó un desajuste defensivo local en un saque de esquina para marcar con la testa. Todo parecía derrumbarse. Los nervios aparecieron y en el descanso Quero y Javi Prieto tuvieron bronca.

Pero 45 minutos eran y son un mundo, por lo que el Córdoba no bajó los brazos y buscó una remontada que modificara por completo una situación que por el resultado se tornaba amargamente oscura. Lo pudo conseguir, pues el balón llegó a besar las mallas de la portería levantina. Fue esa acción una de las dos que jamás olvidarán los que aquel día llenaban El Arcángel. En una decisión más que discutida, Valle Gil anuló el tanto. Los ánimos estaban calientes. El trencilla extremeño se ganó esa tarde la eterna antipatía de la afición blanquiverde, pues también dejó sin señalar un penalti claro a favor de los de ‘Perico’ Campos, que buscaron pero no encontraron. Encima, Quero acabó expulsado. El choque terminó con una polémica que incluso llevó a Rafael Gómez, entonces presidente, a intervenir a nivel nacional en el programa radiofónico de José María García o a una manifestación de seguidores en contra de la actuación arbitral. El ascenso, tras ese partido, se convertía en un objetivo difícilmente alcanzable. Un triunfo del Levante en las dos jornadas de promoción restantes cerraba las puertas de Segunda A los califales, que como mínimo debían sumar cuatro puntos y que los blaugrana no lograran ni siquiera un empate. ¿Cuál fue el final? El conjunto valenciano se impuso una semana después al Racing de Ferrol (2-0) y de nada valía la victoria por el mismo resultado del Córdoba ante el Avilés. Los levantinos perdieron el último choque, mientras los blanquiverdes empataban el suyo. Y la fiesta fue para el rival que este sábado (20:00) visita El Arcángel. El encuentro es, por esa herida, una ocasión para tomarse la revancha.

LA FICHA

CÓRDOBA, 0: Angoy, Algar (Melenas, 85´), Juanito, Javi Prieto, Barajas, Torres, Gallego (Aitor Bouzo, 46´), Ramos, Emilio, Manolo y Quero.

LEVANTE, 1: Rodri, Eduardo, Feliciano, Fernández Cuesta, Fael, Raúl, Pascual, Fede Marín (Julián, 86´), Juanfran (Recha, 58´), César (Guerrero (81´) y Quique Setién.

ÁRBITRO: Fidel Valle Gil (Comité Extremeño). Expulsó por doble amonestación al local Quero (79´). Mostró tarjeta amarilla a los locales Algar y Emilio; y a los visitantes Rodri, Feliciano y Quique Setién.

GOL: 0-1 (37´) Raúl.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la promoción de ascenso a Segunda A, disputado en El Arcángel antes unos 15.000 espectadores.

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