Volantazo de León: Oliver, despedido

Jesús León anuncia el despido de Oliver en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

Se sustituyó el tradicional atril de las ruedas de prensa para colocar una mesa de despacho. Micrófono, un par de botellitas de agua y el escudo al fondo. Ambiente de solemnidad. Gestos más bien serios en el personal del club. Corrillos entre los periodistas. Poca broma. Jesús León, con chaqueta y sin corbata, comparece con aire cansado. “El motivo de la rueda de prensa es… aclarar la actualidad de los últimos días y las inquietudes que se han generado en diferentes aspectos. Quiero pedir disculpas a la afición, pero espero que entiendan que no siempre se pueden decir las cosas cuando yo mismo quisiera. Las cosas tienen su tiempo y las decisiones hay que tomarlas cuando se tiene toda la información. Son muchos agentes los que intervienen. Entiendo que la afición se inquiete, pero por otro lado quiero mandarles un mensaje de tranquilidad porque estoy dedicado de lleno a esto”. Primer parlamento de tono cortés. Después, las bombas: límite salarial agotado... y Oliver cesado. Lo que normalmente se conoce como una crisis.

“Parece que nuestro sino dentro del club es ir superando obstáculos constantemente, con su desgaste”, se lamentó un León que quiso ser franco y claro. No se anduvo por las ramas a la hora de señalar el estado actual de un Córdoba que, antes que fichar, tiene que resolver otro problema: cómo hacerlo. Necesita ingresos como sea. Las vías son las tradicionales: por publicidad, televisión, abonados... y movimientos de jugadores. De salidas -o renegociación a la baja- de los mejor remunerados y de traspasos. “Escucharé todas las ofertas que lleguen por cualquier jugador”, dijo el presidente, quien confesó que “si hubiera sabido esto”, el pase de Sergi Guardiola al Getafe lo hubiese gestionado de otra manera distinta. Lo intentará. Pero ahora los focos apuntan a otros: Álvaro Aguado, el principal. “Yo siempre estaba pidiendo los 6 millones de cláusula, pero igual en estas circunstancias hay que bajar”, dijo el montoreño. Así están las cosas en el Córdoba.

Sobre el límite salarial insistió en que los aproximadamente 3'5 millones que tiene fijados por la Liga no son una cifra estanca. “No quiere decir que el que tengamos es el final. Queda mucho verano y el límite se cierra el 31 de agosto. Todas las fórmulas que existen para incrementar el límite salarial las estamos trabajando”, ha dicho León, que no ha escondido que los objetivos del club quedan supeditados a la resolución de este problema. “El objetivo es tener un gasto de plantilla decente para poder competir la próxima temporada. Siempre he hablado de objetivos ambiciosos y no voy a cambiar el discurso, pero con este límite creo que el conseguir los 50 puntos cuanto antes es un límite ambicioso”. Clarito queda.

¿De qué modo están buscando una salida? “Estamos a tiempo de solventarlo. Entre las medidas, que no son fáciles de conseguir, hay varias. Venta de jugadores, incremento de patrocinios, incremento en el ingreso por abonos con respecto a tu presupuesto -y ahí se pone lo que se vendió el año anterior-, los ingresos por derechos televisivos -partimos de unos ingresos inferiores en 400.000 euros en la cifra del año pasado y puede producirse incremento-, y la última es la ampliación de capital”, expuso, antes de reiterar, paradójicamente, un mensaje tranquilizador: “Hay opciones. Yo hablaba de las matemáticas porque había opciones para salvarnos y en este caso es lo mismo: voy a trabajar en ello”.

También hubo autocrítica por parte de León, que admitió que en este mercado veraniego de fichajes se han realizado movimientos difíciles de digerir. “Hay que tener en cuenta también, por qué no reconocerlo, que para mí es todo nuevo. Pensaba que podía hacer contrataciones y podía mantenerlas en el congelador y eso no se puede hacer así. Primero hay que rebajar para luego hacer la operación. Y de ahí la operación de los Nachos”, expresó refiriéndose a Nacho Vidal y Nacho Gil, canteranos del Valencia que estaban atados y que, más que probablemente, acaben en otros destinos. “Nos ayudaría la salida de jugadores sin coste, que eso es muy difícil, y que el que venga a sustituirle tenga un gasto de ficha inferior al que sustituye”, apuntó como una vía de trabajo. El verano será duro en los despachos para el propio León y para quien venga a sustituir a Luis Oliver, que tendrá que ser “una persona que conozca el mercado y la categoría”, dijo el presidente.

Oliver, el gran artífice de la revolución deportiva que llevó a la salvación del Córdoba, ya es historia. León anunció el cede del director general deportivo, poniendo así fin a una etapa que ha durado apenas medio año: desde que llegó en el mercado invernal formando parte del equipo del montoreño para salvar al club blanquiverde del descenso. El máximo mandatario cordobesista ha explicado que su decisión se basa en que “el club necesita un cambio de aires en la parcela deportiva y por eso  ha decidido prescindir de los servicios de Luis Oliver y todo su equipo”. En el grupo que sale del Córdoba está el exjugador Dani López Ramos, que ocupaba el cargo de secretario técnico. Las negociaciones con el sustituto están avanzadas y, según León, la identidad se podría desvelar en las próximas horas. Los primeros datos apuntan a Pedro Cordero, quien ya ocupó el cargo durante la etapa de Carlos González. Estuvo en la temporada del ascenso a Primera División, la 13-14, y salió a mediados de la 14-15, en medio de la descomposición del equipo en la máxima categoría y de un modo agrio. No pudo trabajar. De hecho, González lo admitió a posteriori. Cordero se ha desvinculado del Lorca y podría tener una segunda oportunidad en El Arcángel, de donde se marchó con elegancia.

También se ha ido sin ruido (de momento) Luis Oliver, cuya última aparición pública fue la presentación del entrenador, Francisco Rodríguez. “Le quiero dar las gracias a Luis por el logro de la salvación. Sin él hubiera sido imposible, pero las circunstancias, muchas de ellas interrelacionadas, nos obligan a toman esa decisión. Ha estado muy meditada por los dos. Parte del retraso también está provocado por esto”, dejó dicho León, quien insistió en que “en este momento el club está por encima de todos”. “Necesitamos un cambio de aires para reconducir la situación que se ha generado en los últimos meses. Hay asuntos que forman parte de la confidencialidad. ¿Si es por presiones de la Liga o por Carlos González? Eso lo dejo a vuestro criterio”, dejó dicho de manera enigmática León, quien dijo que “con Luis había un contrato de gestión deportiva y eso es lo que había”, y que además no tenía constancia de relaciones con el Extremadura. “Yo no estoy allí”, dijo. “En enero, gracias a la gestión de Luis, se hizo una operación que nadie imaginaba. Ahora tendremos que hacer algo parecido. Ahora, más que en fichajes, tenemos que trabajar en aumentar el límite salarial”, insistió.

Tras alabar el “estilo” de Oliver para encajar una decisión que “no es fácil”, indicó que el navarro tiene con el Córdoba “un contrato de cinco años”, por lo que tendrán que “sentarse para hablar”, ya que si hay indemnización “entraría en las cuentas para el límite salarial”. Un escollo más. El presidente no quiso ahondar en lo evidente. La figura de Luis Oliver generaba al Córdoba problemas más allá de lo deportivo: en imagen -el directivo tiene una causa abierta en la Audiencia de Málaga por la operación Malaya en la que le piden 2 años y 9 meses de prisión- y en conflictos con la Liga -la animadversión mutua entre Tebas y Oliver ha tenido pruebas- y con el expropietario de la sociedad, Carlos González, que no quiso cerrar la venta hasta que el ya exdirector deportivo se quedó fuera del contrato como parte compradora.

Y con González, ¿qué?

“Con respecto a la operación de compraventa con Carlos González, quiero contaros que tenemos un acuerdo de verbal para renegociar y que hay cosas que forman parte de la confidencialidad entre Carlos y yo”. Eso dijo León y de ahí no le sacó nadie. Tampoco fue demasiado explícito cuando le preguntaron si el desfase en el límite salarial venía producido por los anteriores gestiones. “Yo me he gastado más porque para conseguir el objetivo ha habido que convenir unas primas con jugadores que no estaban previstas. Ni es el del anterior ni es del nuevo, es de la situación en general. Había que actuar y se actuó”, explicó León, quien recalcó que todo lo que se hizo era producto de una situación desesperada en lo deportivo. “Yo no tenía medido nada. Yo lo que miraba era salvarnos. Ahora resulta que la culpa es que nos hemos salvado. Si hubiéramos bajado no habría ningún problema”, dijo.

“Hay un acuerdo verbal de reajustes de los términos del contrato y eso se circunscribe a la confidencialidad entre Carlos González y Jesús León. Se produce a instancias mías”, ha manifestado el presidente, que considera que lo prioritario ahora es “lograr ingresos”. “Esto es muy sencillo. Tenemos 3’5 millones aunque la ventana esté abierta. Yo podría inscribir jugadores hasta esta cantidad de los que tienen contrato en vigor. Para incluir nuevos tengo que incrementar el límite salarial. No hay otra salida. Tenemos que generar ingresos”, expresó León, quien quiso ser gráfico al respecto. “Un ejemplo. Si yo realizase una venta de un jugador por tres millones de euros, a mí me supondría incrementar el límite en 1’7 millones aproximadamente. Tenemos que hacer unos cinco o seis millones de ingresos para tener un límite que nos permita fichar bien”.

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