Villa, sus apoyos y el escenario que viene para el Córdoba

Villa, sobre el piso de la Ciudad Deportiva. FOTO: MADERO CUBERO
Una corriente de respaldo al técnico blanquiverde se moviliza en las redes sociales para el partido del domingo ante una semana de crispación y recelos

A los entrenadores los ponen y los quitan los resultados. En ese tópico se refugian los encargados de abrir la puerta de salida para invitar a marcharse -o directamente dar la patada- a los técnicos en situación de riesgo. La de Pablo Villa, indudablemente, lo es. El Córdoba ha perdido tres encuentros seguidos (Mirandés, Barcelona B y Zaragoza) y su posición en la tabla lanza un mensaje ambiguo: está tan cerca del play off de ascenso a Primera como de los puestos de descenso. El juego que despliega puede darle para más, pero también para menos. La cuestión es que ha sumado 9 puntos de 30. Las últimas comparecencias públicas del madrileño destilaban un aroma a despedida inquietante.

¿Pero quién ha dicho que Villa tenía un ultimátum? Al parecer, nadie desde el club, según unas explicaciones del consejero Javier Jiménez a un grupo de preocupados cordobesistas en Zaragoza que han sido desveladas por Diario Córdoba y, simultáneamente, a través de protagonistas directos a través de las redes sociales. Las versiones, como era de esperar, son distintas. Más lío aún para una situación que, además de la cuestión deportiva, está aliñada por equilibrios de intereses y sentimientos de inquina bien enquistados. Se avecina otra semana difícil, en la que habrá que tomar decisiones. ¿Cuáles serán?

Villa, a pesar de que los resultados distan de ser los prometidos -por la directiva, ojo- en la pretemporada, sigue teniendo una fuerte corriente de adhesión entre los aficionados. No le faltan detractores, pero los sectores más activos del cordobesismo se han lanzado en una campaña en su defensa. No le consideran culpable -al menos, no el único ni el principal- de una trayectoria deportiva que ha ido en declive, a medida que los golpes de la competición -lesiones, sanciones, bajas formas- erosionaban el rendimiento del grupo.

Desde la misma noche del domingo, en los foros cordobesistas y redes sociales se ha ido gestando un programa de acciones de apoyo a Villa. El próximo domingo, en el partido ante el Tenerife (El Arcángel, 18:00 horas), se preparan cánticos de respaldo al alcorconero en el minuto 10 (por ser éste el dorsal que lució como jugador). Los gritos de apoyo a Villa llevan implícita la crítica al presidente, Carlos González, a quien se le reclaman fichajes que potencien el nivel del Córdoba. Para eso ha llegado, es de suponer, Pedro Cordero, un nuevo director deportivo que ocupará el cargo que permanece vacante desde que González despidió a Juan Luna Eslava.

La semana arranca con un ambiente enrarecido. Pablo Villa volverá a los entrenamientos este martes con la idea de preparar el partido -decisivo, obviamente- frente a un Tenerife que ha ido remontando posiciones y que ahora está exactamente con la misma puntuación que el Córdoba. En las próximas horas se espera también la presentación oficial de Cordero, que ya ha presenciado varias sesiones y estuvo en La Romareda. El cartagenero maneja ya una lista de necesidades y, seguramente, de piezas prescindibles. No es una receta nueva. En el pasado mercado invernal, el Córdoba despidió a siete futbolistas y fichó a cuatro. También cambió de entrenador, echando a Rafa Berges y contratando a Juan Esnáider. Y Alfredo Duro, que tenía responsabilidades deportivas en la entidad, terminó marchándose por sus constantes fricciones a través de las redes con aficionados cordobesistas. Los resultados de aquello ya son suficientemente conocidos. ¿Qué va a pasar ahora?

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9 de diciembre de 2013 - 14:25 h