Toda una vida en el CBM: Antonio Hidalgo cambia la pista por el banquillo

Cajasur Córdoba BM-Barcelona B en Fátima | ÁLEX GALLEGOS

Quizá sea difícil de entender para quienes no lo vivan. El momento de la despedida es siempre doloroso. Más si cabe, y esto tampoco se estila demasiado en la actualidad, si se produce tras una trayectoria casi plenamente ligada a un mismo club. Tal situación es la de uno de los jugadores más destacados del Córdoba Balonmano (CBM) en los últimos tiempos, que en realidad es un período extenso. Se trata de Antonio Hidalgo, quien a sus 31 años -va camino de los 32- dice adiós a la práctica competitiva de la disciplina. Pero su marcha de la pista no lo es de la entidad, a la que va a continuar ligado como integrante del cuerpo técnico del primer equipo.

El extremo zurdo sorprende en cierto modo pues su decisión, que es personal sin más, pues tiene lugar semanas después -y algún mes- de sellar su renovación con el CBM. Sin embargo, considera que es momento de dejar el deporte competitivo y dedicarse a otros menesteres. “Antonio Hidalgo abandona la práctica del balonmano, pasando a formar parte del cuerpo técnico del equipo de Plata”, anunció el club el miércoles. La entidad quiso reconocer en su mensaje en redes sociales, tan sencillo como emotivo, la relación del jugador para con los granates. No en vano, son casi incalculables todos los años que, desde etapa de formación, perteneció a su disciplina.

“Antonio se retira como uno de los jugadores más importantes de la historia reciente del club y le agradecemos enormemente su entrega tantos años”, subrayó el CBM. Y así es, porque Antonio Hidalgo Romero (Córdoba, 1988) se convirtió en jugador de la entidad en la denominada Fábrica granate, en la que se formó desde pequeño. Con su crecimiento llegó un momento brillante, entre otros muchos, como su condición de internacional por España en categoría juvenil. Sus cualidades le abrieron de par en par las puertas de la primera plantilla, en la que, en el caso del Cajasur, siempre tiene un peso específico la cantera.

Tras su paso al conjunto sénior permaneció en él hasta la temporada 2014-15, en la que se enroló en el Aguilar. No abandonó la provincia por tanto. Pero su adiós al club duró poco pues en verano de 2015 retornó al equipo cuya sede en los últimos años es Fátima. Sin embargo, después de esa campaña volvió a salir, esta vez para lanzarse al extranjero por motivos laborales. De nuevo la despedida fue un hasta pronto. Una vez cerrado este paréntesis, Antonio Hidalgo firmó otra vez con el CBM para vestir la elástica del Cajasur en 2017. De esta forma, tuvo ocasión de participar y disfrutar del ascenso del equipo de Jesús Escribano a División de Honor Plata el curso 2018-19.

En total, fueron doce las temporadas que militó en el primer equipo granate pero más los que completó como miembro de la familia del CBM. A la misma va a pertenecer en adelante, como quedó escrito, ya que Antonio Hidalgo se suma al cuerpo técnico de la primera plantilla. Así, va a estar al lado de Jesús Escribano, con el que también estuvo en la pista. Termina un ciclo pero no la pasión porque al fin y al cabo, el ya exjugador apenas conoce otro sentimiento que el que produce el Cajasur. Toda una vida es la que lleva, de hecho y como quedó comprobado, en el club. Toda una vida es la que pretende llevar también, en su conjunto de siempre, en el futuro.

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