Tensa calma: un acuerdo en punto muerto y el ‘plan A’ sobre la mesa

Javier González Calvo, en una rueda de prensa | TONI BLANCO

Suele ocurrir en las operaciones importantes -no sólo en las de carácter empresarial-. Cuando una situación es compleja y además cuenta con diversos actores, lo normal es que la solución no se produzca de un día para otro. E incluso que si todo hace indicar que el desenlace está próximo, en un puñado de horas pase a verse lejano. Un hecho éste que queda reflejado a la perfección en todo lo que se refiere al futuro cercano del Córdoba. Primero porque el acuerdo, en principio definitivo, entre Unión Futbolística Cordobesa (UFC) y Azaveco -la mercantil de Carlos González-, así como Bitton Sport, no terminad de fructificar. La razón no es otra que la mencionada el miércoles: falta la aprobación que desde Baréin debe dar Infinity. También porque mientras se resuelve de una forma u otra este asunto, que es la alternativa para la inscripción del club en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), la administración concursal mantiene su intención de seguir adelante con el denominado plan A. No es otro que la inclusión de la entidad en las competiciones por medio de los autos sobre la venta de la unidad productiva de la sociedad original.

En tensa calma se encuentran las partes implicadas. Unas lo están más que otras, eso sí. Mientras, el entorno no pierde ojo a cada posible novedad que exista en relación al tema, fundamental de cara no sólo a la participación de los equipos del cuadro califal en sus respectivas categorías sino la pervivencia del propio club. Con el fin de hacer lo más clara posible el relato, cabe comenzar el mismo por el capítulo más reciente. Éste va directamente relacionado con la negociación por el Córdoba CF SAD, que es la vía abierta por UFC ante una posible negativa de la RFEF a autorizar su inscripción como tal. Dicha inclusión competitiva la solicitó la sociedad comandada por Javier González Calvo la pasada semana y, en teoría, no va a obtener respuesta hasta después del 17 de agosto -esto es el próximo lunes-, cuando concluye el plazo para este cometido. De vuelta a las conversaciones por la compraventa de la sociedad original están, ahora sí, estancadas. En realidad sólo resta certificar el pacto.

La jornada del miércoles, que se preveía clave, lo fue en cuanto a cerrar un definitivo entendimiento entre UFC y Azaveco, y también con Bitton Sport. El día concluyó, tal y como informó CORDÓPOLIS, con un acuerdo sobre cuantías y formas de pago. Sin embargo, y así lo precisó también este periódico, todo quedaba a la espera de una contestación desde Baréin. El fondo inversor Infinity recibió la propuesta y debía dar su visto bueno o por el contrario rechazarla. Pues bien, el jueves transcurrió y terminó sin que hubiera novedades al respecto. De esta forma creció la incertidumbre, si bien no ocurrió en todas las partes por igual. Una de ellas sí comenzó a contar con la duda de que los avances dados, a los que apenas resta la certificación de que todo es correcto, acaben en nada. Es decir, teme que el desenlace en este apartado sea negativo. Otra, sin embargo, consideró que las bases están sentadas y que no ha de haber lugar a la preocupación ante un probable final sin traspaso.

Mientras, el tercero de los actores mantiene la tranquilidad. Éste es UFC, que continuó durante el jueves con la actividad institucional de la entidad al tiempo que recoge una respuesta desde Baréin. La calma de la sociedad que actualmente gestiona el cuadro califal está fundamentada además en la confianza sobre los derechos que, según lo entienden, les otorgan los autos judiciales dictados en noviembre sobre la venta de la unidad productiva del Córdoba CF SAD. Con ellos acudió a la RFEF para reclamar la inscripción de los distintos equipos, entre ellos el primero en Segunda B. Pero no se da al 100% la seguridad en esta vía, que tal y como indicó Javier González Calvo el pasado miércoles, es con la que continúa adelante Unión Futbolística Cordobesa salvo que la Federación se posicione radicalmente en contra. Y la garantía asumida no lo es en pleno, de lo que ya informó este periódico durante las últimas semanas, porque los dictámenes del Juzgado de lo Mercantil número 1 no cuentan con firmeza jurídica y por la desavenencia que en más de una ocasión mostró, no tanto públicamente, con el proceso el ente presidido por Luis Rubiales -actualmente de una junta gestora hasta la celebración de elecciones-. Dicho de otro modo, se produce una especie de sí pero no con la iniciativa arrancada a finales del pasado año.

Por otro lado, y para completar la escena, el conocido desde el miércoles sobre todo como plan A está sobre la mesa principalmente para la administración concursal del Córdoba CF SAD. El cargo lo ostenta Francisco Estepa -por si alguien lo olvidó- quien rehusó ante la petición de Azaveco -del consejo de administración de la sociedad que se conformó en enero- de inscribir la entidad original. El abogado no manejaba, de hecho, esta opción como una posibilidad real pues considera, no sin razón, que vendió los activos esenciales de la SAD a UFC y que por tanto, con el respaldo judicial, es a ésta última a la que corresponde incluir los equipos del conjunto blanquiverde en las distintas competiciones de la RFEF. Una posición ésta en la que persiste después de tener un esperado encuentro con los asesores legales de la Federación hace apenas unos días. De dicha reunión, eso sí, no trascendió realmente visión del organismo.

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