De temeroso a temible en feudo ajeno

Piovaccari, en un lance del duelo con el Badajoz | JUAN HUERTAS/CÓRNER CORDOBÉS

Muy diferente es la situación a la de hace unos meses. Tanto es así que no se parece en nada. Los números, que suelen ejercer una importante labor de aclaración, hablan por sí solos. Claro está, lo hacen gracias a una reconducción casi plena de rumbo en actitud y juego sobre el verde. El caso es que el Córdoba ya no es el equipo temeroso que fuera durante buena parte de la temporada en su papel de visitante. De hecho, es todo lo contrario: el conjunto blanquiverde es ahora el rival más temido por quienes le han de recibir en su campo. Así es después de mejorar muy mucho sus prestaciones lejos de El Arcángel desde la última jornada en que no consiguiera vencer. Desde ese momento triplica y algo más su puntuación. Y eso que cuenta con un choque más en la comparativa.

Tras la derrota en Murcia, el cuadro califal recuperó la senda del triunfo como foráneo en Badajoz. La victoria en el Nuevo Vivero tuvo una primera consecuencia directa para el equipo de Raúl Agné y éste no fue otro el asalto a la zona de play off. Pero también deparó otro resultado, esta vez estadístico, realmente significativo. Con los tres puntos sumados en tierras extremeñas, así como con otros marcadores, el Córdoba consiguió situarse como el mejor visitante del Grupo IV desde la decimotercera jornada. En esta fecha empató a uno ante el UCAM Murcia y aún seguía sin ganar fuera de su estadio. Esto aprendió a hacer un par de semanas después en Don Benito, lugar que se tornó en nuevo punto de partida en este sentido para los blanquiverdes.

Desde su duelo con el cuadro universitario, el Córdoba venció hasta en cuatro de sus desplazamientos y apenas perdió en uno. Fueron seis encuentros los que disputó en este período, por lo que el balance se cerró con un empate. De esta forma, el equipo de Raúl Agné acumuló 13 puntos de 18 posibles. Precisamente dicha estadística hace que se convierta en el mejor conjunto del Grupo IV durante esta etapa. Pero el bagaje positivo no lo definen sólo los tanteos elevados a su casillero en la clasificación sino también la relación de goles, tanto a favor como en contra. El cuadro califal anotó siete en los mencionados seis encuentros y apenas recibió tres. Las cifras dejan además un último apunte positivo para el conjunto blanquiverde.

El Córdoba marcó el mismo número de tantos en el ciclo de choques descrito que en los siete anteriores. Porque hasta la jornada 13, ésta inclusive, su promedio goleador era de uno por duelo. Con todo, mucho más llamativo y no menos importante -todo lo contrario- es el dato comparativo en cuanto a dianas recibidas. El cuadro califal cerró sus primeros siete partidos con hasta 11 goles en contra, mientras que en los últimos seis sólo tres veces vio batida su portería lejos del estadio.

Son todos los números en conjunto los que permiten al Córdoba pasar de ser el sexto por la cola al quinto en cabeza. Esto en la virtual clasificación de partidos disputados en el rol de visitante. También para convertirse en el equipo más en forma en el papel de foráneo del Grupo IV de Segunda B. Cierto es que no todos los rivales cuentan con idéntica cifra de choques disputados en el ciclo analizado. Pero no menos que apenas uno tiene opción de igualar, ligeramente, los registros del cuadro califal. Se trata del Marbella, que acumuló diez puntos en cinco encuentros. Así, en caso de vencer el próximo domingo ante el Sanluqueño igualaría los 13 de los blanquiverdes. En cuanto, a sus adversarios directos: el San Fernando sumó nueve puntos en seis duelos, el Cartagena siete en seis, así como el Badajoz y el Yeclano siete en cinco.

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