La soledad blanquiverde en El Arcángel

Cartel en la pared exterior de taquillas de El Arcángel.

La vida en 90 minutos. Los aficionados al fútbol sienten que este deporte es algo más que 22 jugadores dándole patadas a un esférico. El balompié suele ser un escape para varios hinchas o incluso una buena manera de evadirse de los problemas. Sin embargo, el Covid-19 ha hecho que varios fanáticos no puedan acudir a su estadio por excelencia debido a la creciente subida de casos positivos por coronavirus. Aun así, el Córdoba es uno de esos equipos que tiene el privilegio de abrir sus puertas para que sus abonados puedan sentarse en su asiento de siempre, pero la cifra que pueden entrar cada fin de semana es insuficiente, ya que muchos de esos hinchas llevan sin pisar El Arcángel desde el mes de febrero. Un total de nueve meses que, para algunos, se antoja, actualmente, desesperante debido a que no saben cuándo terminará esta pandemia. “Muchas veces he intentado explicar lo que el Córdoba significa para mí, pero a día de hoy sigo sin encontrar los calificativos suficientes para explicarlo bien”, explica la abonada Isabel Primo.

La espera, desespera, como diría aquel. Se van acumulando los meses sin poder disfrutar del ocio por excelencia de muchos aficionados al fútbol y la frustración poco a poco se va notando en el ambiente. Isabel Primo es una abonada acérrima al Córdoba y no duda en animar a su equipo ya sea en El Arcángel o en cualquier estadio. “Muchas veces he intentado explicar lo que el Córdoba significa para mí, pero a día de hoy sigo sin encontrar los calificativos suficientes para explicarlo bien”, admite una aficionada que augura un futuro incierto. “Ni siquiera sé si lo pisaré en toda la temporada, porque a veces entra gente y otras veces no por la situación del virus”, pero “ojalá la suerte esté de mi lado y pueda entrar al estadio, aunque sea a un partido antes de que finalice la temporada. El día que vuelva seré la persona más feliz del mundo, pero el día que volvamos todos, ese sí será un día grande”, explica.

Por otro lado, Primo afirma que la llegada de Pablo Alfaro ha sido un balón de oxigeno para los aficionados ya que el anterior entrenador no llegaba a transmitir una buena imagen. “Con Sabas todos teníamos la sensación de quedarnos con mal sabor de boca. Ganásemos o no, veías al equipo sin sangre, sin un orden y un sentido claro”, aunque “gracias a la llegada de Alfaro, el equipo ha presentado otra imagen diferente, hemos visto a un equipo claro y conciso, hemos disfrutado viéndolos jugar, hemos podido ver un partido sin agobios, sin estrés, sin ansiedad hasta el pitido final, y, sobre todo, hemos visto a un equipo con ganas de luchar por conseguir el objetivo”, explica una abonada que se siente muy positiva deportivamente hablando. “No sé lo que pasará en los próximos meses, pero lo único que sé es que pienso que tenemos plantilla y entrenador para conseguir el objetivo”.

Mientras tanto, hay aficionados que han decidido no renovar su compromiso con el club blanquiverde debido a la incertidumbre que genera la pandemia. Juan Luis Alba era un abonado fiel al Córdoba, pero el Covid-19 ha hecho que ese vínculo se aplace hasta una nueva temporada. “No pisar el estadio, desde hace casi un año, se me ha hecho triste. Para muchos cordobesistas, ir a El Arcángel cada dos domingos a ver a su club les servía para evadirse de todos los problemas y centrarse durante un rato en su equipo”, asimismo “para muchos de nosotros, el no poder entrar al estadio nos ha hecho que, por primera vez en mucho tiempo, no nos hiciéramos abonados, ya sea por miedo al virus o por la misma razón de que no pudiésemos disfrutar de nuestro equipo desde nuestra butaca”, además de que “durante todos estos meses, en mi caso al menos, ha sido una etapa muy apagada, porque el coronavirus le ha quitado al Córdoba a su mejor jugador. La afición”

Entretanto, Juan Luis coincide con Isabel Primo en que la llegada de Pablo Alfaro como nuevo técnico del Córdoba le ha dado un aire fresco necesario a la plantilla. “Considero que se le ha dado a los jugadores ese plus de motivación que le faltaba”, por otro lado “es un hecho que Juan Sabas estaba dando con la tecla equivocada durante sus últimos partidos como entrenador blanquiverde. Algo que con esta nueva Segunda B no te puedes permitir”, ya que “los equipos tienen muy poco margen de error. Sin embargo, Pablo Alfaro ha logrado estructurar mejor al equipo en muchas facetas del juego desde su llegada, haciéndolo mucho más competitivo. Por lo que yo creo que las sensaciones son bastantes buenas”, aunque “debemos de ser cautos y no caer en la ilusión que tienden los cordobesistas con tanta facilidad”.

Por último, Juan José Varona siempre iba acompañado al fútbol. Una unión que se ha separado por culpa del Covid-19. Por ello, este abonado tuvo la oportunidad de asistir al estadio, pero diversos problemas personales le ha hecho estar apartado de El Arcángel durante toda la pandemia. “Es una sensación rara. Estaba acostumbrado a ir cada dos semanas con mi familia pero bueno, es lo que nos ha tocado vivir. Deseando de volver a ver el ambiente de fútbol en el reino”, explica un aficionado que coincide con la opinión de los anteriores hinchas sobre Pablo Alfaro. “Muy buenas sensaciones. Veo que el equipo tiene las ideas muy claras y nos veo solidez defensiva que creo que es algo fundamental, ya sea la división que sea. Esperemos que sigan en esta línea y pueda seguir disfrutando del equipo”, añade. Una afición que seguirá estando con su club ya sea desde su asiento en El Arcángel o en su sofá. La pasión no entiende de colores ni de pandemias.

Etiquetas
stats