Otros siete días sin novedades oficiales: la tarea se acumula

Inicio de la pretemporada del Córdoba | TONI BLANCO

Más de uno y de dos nombres están sobre la mesa. No tanto dentro de una agenda en esta ocasión más amplia que en otras. Son mencionados como refuerzos hechos aun a falta, muy probablemente, de firma negro sobre blanco. La realidad es que ya son, a no ser que se produzca un inesperado giro de los acontecimientos, nuevos miembros del Córdoba. Pero sin anuncio oficial todavía no puede tenérseles al 100% como tales. Y a esto último es a lo que se espera en el entorno de la entidad, en primer proyecto de Unión Futbolística Cordobesa (UFC), desde hace unas semanas. Así es desde que hubiera confirmación del fichaje de Darren Sidoel, el único expuesto por la entidad hoy por hoy. Quizá el motivo sea la incertidumbre en torno a la inscripción de los distintos equipos -con el principal en Segunda B- por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). O puede que continúe la falta de un presupuesto definitivo, lo cual es en principio poco posible dados los avances -por muy escasos que sean-.

Lo cierto es que el Córdoba -o UFC, que al caso es lo mismo en este ámbito- despide otra semana sin comunicar novedades en cuanto a la planificación deportiva. Así, más allá de la mencionada contratación del neerlandés y la renovación -anterior en fecha- de Iván Navarro, todo lo que se conoce, que no es poco, es sólo oficioso. En relación al primer equipo, por ejemplo y que ya está en marcha, son dos las incorporaciones ya cerradas hace bastantes días. Una es la de Djakaridja Traoré, pivote que puede hacer las veces de central que la pasada campaña militó en el Badajoz. El jugador de Costa de Marfil, con 25 años, está llamado a ser el segundo -o el tercero- en integrarse en el proyecto blanquiverde para la 2020-21. Sin orden fijo, visto lo visto, la situación es muy similar -o idéntica- en lo que respecta a Manuel Farrando.

Este último es un lateral y central de 25 años que va a llegar procedente del Celta B. O que llega, en teoría. Aunque no en la práctica. La pasada semana hubo información sobre el atraso en la aparición de ambos futbolistas junto con el resto del grupo, que trabaja desde el miércoles, por la concesión de vacaciones. Sin embargo, resulta raro este hecho al menos en cuanto al segundo de los jugadores, cuya temporada terminó, al igual que en el caso del Córdoba y de la mayoría de los clubes, a mitad de marzo. Así, las circunstancias hacen pensar -y esto es sólo una suposición- en que UFC tiene trazado un plan relacionado con la inscripción de los equipos en la RFEF. O dicho de otra forma, que mientras no tenga certeza plena de la aprobación del organismo no va a dar ningún paso definitivo.

Tal situación afecta en teoría a otros dos futuribles para el primer equipo, adelantados ambos por los compañeros de El Día de Córdoba. Se trata de Alberto Espeso, también para la línea defensiva y del Sporting B en la 2019-20, y del también costamarfileño Ibrahim Yalatif Diabate, delantero del Sevilla Atlético que el pasado curso, sin ir más lejos, complicó mucho al cuadro califal en el estadio Jesús Navas -Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros-. Los dos están cerca de convertirse en jugadores del Córdoba, sobre todo el primero, que parece estar también hecho a falta de firma. Pero el silencio oficial no sólo se produce en este sentido. Se da incluso hasta el punto de que Raúl Cámara trabaja en la secretaría técnica desde algo más de un mes atrás o Víctor Ruiz abandonó el club y fichó -y esto sí es oficial- por el Talavera y sin embargo no existe confirmación desde El Arcángel.

De forma completamente pareja se desarrolla la realidad de otros equipos, como bien puede ser el Femenino. De la escuadra de Reto Iberdrola se tiene conocimiento oficial únicamente de la primera lista de bajas, la salida de su entrenador, Manu Agudo, y la llegada de su relevo, Ariel Alfredo Montenegro. Ni siquiera las marchas, ofrecidas por CORDÓPOLIS, tuvieron anuncios pese a ser hechos consumados. Son los ejemplos de Mery Martín y Kerlly Real. Con los fichajes ocurre más de lo mismo. Este periódico tuvo opción de confirmar tres y otro pendiente de trámites burocráticos: Belén Potassa, Hitomi Tanaka, Candice Goujon y, a la espera de solventar papeleos, Sofía Schell. Las cuatro están en la ciudad desde hace días. En el filial, jugadores como Álex Sánchez o Javi Romero ya practican a las órdenes de Juan Sabas pero lo hacen sin ser, de forma fehaciente, integrantes del cuadro califal.

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