Seis dudas más: ¿qué ocurrirá con los cedidos?

Sebas Moyano, en un partido con el Córdoba en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

La reforma va a ser profunda. No basta en esta ocasión con una mano de pintura o el arreglo de alguna humedad. El edificio requiere una obra a fondo. Así lo entienden al menos en la zona noble de El Arcángel. También ayuda el hecho de haber cerrado la peor temporada del club en Segunda A. Es por ello que el Córdoba va a variar mucho su imagen de cara a su vuelta a Segunda B, sobre todo porque aspira a un proceso rápido de retorno a la categoría de plata. De esta forma, la plantilla va a ser casi por completo nueva. En su reestructuración no sólo ha de tenerse en cuenta estos días qué jugadores cumplen contrato y cuáles no, también el regreso de otros seis que aún tienen vinculación con la entidad. Son los cedidos, cuya situación es muy diferente. El principal objetivo en este sentido es lograr la continuidad de Sebas Moyano.

Hasta media docena de futbolistas debe volver al Córdoba tras completar períodos de cesión en otros clubes. Son los casos del propio Sebas, de Víctor Mena, Josema, Zelu, David Moreno y Quiles. De entrada, el canterano es el que más papeletas tiene de seguir en la disciplina blanquiverde. Ésta es al menos la intención de la entidad tras conocer que, salvo giro inesperado de los acontecimientos, el Valencia no va a ejercer su opción de compra sobre el jugador. El de Villanueva del Duque regresa después de un positivo tiempo de préstamo en el filial che, al que ayudó a salvar en el Grupo III de Segunda B. Desde enero, el cordobés disputó un total de 15 de partidos, 12 como titular, y marcó un gol con el Mestalla. Tiene dos años más de contrato.

Sebas Moyano es la penúltima gran perla de la cantera califal -a expensas de ver el crecimiento de jugadores como Moyano-. De ahí que el Córdoba quiera contar con él para su proyecto de ascenso por la vía rápida a Segunda A. Otro asunto es lo que el futbolista prefiera, pues tiene ofertas sobre la mesa y más no le van a faltar. El suyo es el caso más claro a priori, pues más complejos resultan el resto. En un término medio se halla quizá Víctor Mena, quien salió en verano de 2018 para militar cedido en el Salamanca. El lateral zurdo, que llegó a debutar con la elástica blanquiverde en la categoría de plata, fue uno de los jugadores con mayor participación en el conjunto charro. Intervino en 24 encuentros, todos como titular, en el Grupo I de Segunda B. Su presencia en El Arcángel no resultaría, para nada, extraña. Tiene contrato hasta 2020.

Hasta junio del próximo año mantienen vínculo también otros tres futbolistas de los seis que estaban en calidad de préstamo en otros clubes. Uno de ellos es Josema, al que en enero se quiso sin éxito otorgar ficha. El límite salarial lo impidió y el central se marchó al Nàstic de Tarragona tras un primer tramo de curso notable en el Sochaux francés. Con los granas sólo disputó cuatro partidos y vivió una agria polémica. Es un jugador que meses atrás era visto como valor de futuro, pese a su escaso rendimiento, pero que ahora aparece con papeletas para salir. A todo lo dicho ha de añadirse su elevada nómina, que está en torno a los 240.000 euros. En Segunda B es probable que, por contrato, esa cantidad descienda, pero aun así sería muy alta para conformar un proyecto viable.

Los otros dos jugadores que poseen un año más de contrato son Zelu y Quiles, si bien el caso del onubense es distinto. El delantero tomó rumbo a su tierra para defender la camiseta del Recreativo. En principio lo hizo en calidad de cedido, aunque después en Huelva se hizo saber que el Córdoba ya no contaba con él. Todo va a depender de lo que ocurra en el play off a Segunda A, en el que pugnan los blanquiazules. En caso de ascender, el ariete continuaría en el Nuevo Colombino. De lo contrario, regresaría al cuadro califal. Con todo, la decisión correrá a cargo del futbolista, que tiente tal opción. A priori no interesa en El Arcángel, como parece que sucede con Zelu. El extremo izquierdo llegó de la mano de Luis Oliver pero ni siquiera se anunció su fichaje. Este hecho llevó a pensar que su incorporación era para el B, pero no. Tras una positiva pretemporada, la entidad decidió cederle a la Cultural Leonesa.

El jerezano fue uno de los jugadores más participativos del cuadro del Reino de León. Jugó un total de 30 encuentros de Liga, 18 como titular, y marcó tres goles. Tales números no fueron suficientes, junto a los del resto de sus compañeros, para que el equipo entrara en play off: la Cultural fue quinta en el Grupo I de Segunda B. Zelu surge como una alternativa interesante para el Córdoba, por mucho que su fichaje lo llevara a cabo Luis Oliver. Su continuidad está en manos de la dirección deportiva. El capítulo de retornos tras cesión lo cierra David Moreno, que de entrada cuenta con muy pocas opciones de seguir pese a que tiene contrato hasta 2021. El granadino militó en el Linense, del Grupo IV de la división de bronce y con el que disputó 20 partidos, la mitad desde el inicio, y anotó un tanto.

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