Saizar y Anoeta: una cita doblemente especial

Saizar, en un once del Córdoba esta temporada. | MADERO CUBERO
El guardameta regresa a San Sebastián para enfrentarse al conjunto en cuyas categorías inferiores se formó y lo hace como guardián de una puerta que debe de volver a quedar a cero

Como el condenado a pena capital que trata de evitar el definitivo final -no todos lo son-, el Córdoba busca este domingo (19:00) en San Sebastián su libertad. Ésa que en el fútbol sólo concede el triunfo. Se aferra el conjunto blanquiverde a sus cada vez más ardientes clavos en busca de una permanencia que resulta a día de hoy algo así como pura cuestión de milagro. Pero el cuadro califal cree y en Anoeta tiene la primera oportunidad de demostrar que puede y quiere. Ante la Real Sociedad, que mira con cierto deseo la octava plaza de la tabla, "sólo vale ganar". Así lo expresó el viernes el nuevo técnico del equipo, José Antonio Romero, y así lo ven en un vestuario dentro del que alguien está a punto de vivir una cita especial. Y lo es en dos sentidos. Se trata de Mikel Saizar, que regresa a la capital guipuzcoana para enfrentarse al cuadro en cuyas categorías inferiores se formó. O terminó su formación. El guardameta afronta el duelo además con el deber de volver a dejar a cero la portería cordobesista, condición que esta campaña resulta indispensable para sumar los tres puntos que en juego hay en cada encuentro. Tanto el cancerbero como el resto de la plantilla se encuentra ya en tierras vascas y tiene previsto su último entrenamiento de preparación en las instalaciones de Zubieta.

Es el de este domingo, por tanto, un partido diferente para el portero natural de Ibarra, que allá a comienzos del presente siglo, y también milenio, cerró su etapa en el Real Unión de Irún para firmar por la Real Sociedad. Fue en verano de 2002 cuando Mikel Saizar cambió de elástica para formar parte del filial donostiarra. En su primer curso, apenas gozó de minutos. Un poco mejor le marcharon las cosas en las tres siguientes campañas, en las que defendió el arco del segundo conjunto ‘txuri urdin’ en casi 60 choques. Al mismo tiempo, entró en varias convocatorias del primer equipo, pero no logró debutar con éste. Fue quizá esa falta de oportunidades la que provocó que, con 22 años, buscara otro rumbo en verano de 2006, cuando fichó por el Pontevedra. Pero ésa es otra historia. Inició el cancerbero un nuevo camino, que hace ahora más de dos años continuó en Córdoba.

Precisamente es la portería del conjunto blanquiverde la que protege este domingo en un estadio donde no logró estrenarse con el primer equipo de la Real Sociedad. Los albiazules, que atraviesan un buen momento tras lograr nueve puntos en las últimas cuatro jornadas y que, sobre todo, se muestran seguros en su papel de locales. Pero las estadísticas están para ser rotas, como las que existen en torno a la participación este curso de Saizar bajo palos. El guardameta consiguió debutar en Primera cuatro jornadas atrás, con motivo de la visita del Valencia a El Arcángel. Desde entonces, el Córdoba no gana y tampoco deja su portería a cero, si bien no hace ninguna de las dos cosas desde hace nueve fechas. Por tanto, el de Ibarra tiene un reto por delante este domingo, lograr que de nuevo acabe imbatido el conjunto blanquiverde, tarea ésta imprescindible hasta el momento para alcanzar la victoria. Y tiene que cumplir el deber en Anoeta, lugar al que, en modo alguno, regresa.

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