La RFEBM dictamina que haya ascensos y descensos en las ligas femeninas

Lance de un partido del Adesal en La Fuensanta | ÁLEX GALLEGOS

Todos los clubes están a la expectativa. La incertidumbre es máxima. No en vano, los días y las semanas avanzan y todavía no existe un escenario positivo. Al menos en lo que se refiere a la recuperación de la normalidad en todos los ámbitos. El deportivo no es una excepción, con todas las competiciones paralizadas y muchos retos por lograr en el aire. Dicha situación es consecuencia de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19, a la que responde esta vez la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM). El organismo decide junto con los conjuntos de la Liga Guerreras Iberdrola -máxima categoría femenina- que ha de haber ascensos y descensos suceda lo que suceda con la temporada. Es decir, se retomen o no los campeonatos se van a dar movimientos de divisiones, un hecho éste que afecta directamente al Adesal.

El cuadro de La Fuensanta está muy pendiente de las medidas que se adopten en tal sentido, ya que en el momento en que se produjo la suspensión de las competiciones se encontraba en primera posición del Grupo D de División de Honor Plata. Una plaza ésta que le otorgaba -y le otorga- el derecho a pelear por el salto a la élite. Acerca de la postura de la RFEBM, fue el propio ente federativo el que informó de la misma tras una reunión con todos los clubes pertenecientes a la Liga Guerreras Iberdrola. En este encuentro quedó clara la idea de que "lo ideal es poder terminar la competición siempre y cuando haya garantías plenas sobre la salud de las deportistas, integrantes de clubes, árbitros, delegados, así como todos los agentes que formen parte de la organización".

"Obviamente ahora mismo no se puede tomar una decisión hasta que las autoridades sanitarias no confirmen la total seguridad para retomar la competición, pero lo que sí se ha acordado es que, en ningún caso, la Liga Guerreras Iberdrola 2019-20 finalizará más tarde del 30 de junio", explicó la RFEBM en un comunicado la noche del jueves. Por tanto, en caso de volver a la acción la máxima categoría femenina de balonmano no se puede prolongar más allá de la fecha indicada. "Asimismo, el presidente ha comunicado el acuerdo de la última junta directiva por el cual, dado que la competición se ha disputado, habrá descensos y ascensos, sea cual fuera el escenario final", dijo a continuación la institución.

Precisamente este último punto es el que atañe al Adesal, cuyo camino hasta la Liga Guerreras Iberdrola estaba marcado de una forma muy clara. Primero había de lograr una de las dos primeras plazas de su grupo para enfrentarse al rival que ocupe la otra. De ahí saldría uno de los equipos de la fase de ascenso definitiva a la máxima división femenina. Ahora la situación es distinta pues no se sabe aún si la temporada se va a desarrollar en su tramo final como estaba previsto. Lo que sí recalcó al respecto la RFEBM que todo va a ocurrir "dejando el idéntico planteamiento competicional para la próxima campaña, en la que la Liga Guerreras Iberdrola 20-21 contará con 12 equipos, máxime cuando el calendario sufrirá las variaciones lógicas de un año olímpico".

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3 de abril de 2020 - 13:04 h