Puñalada y paso atrás: Al Córdoba se le complica todo

Pelayo se lamenta de una ocasión | MADERO CUBERO
El Arcángel registra la peor entrada en los últimos años y clama contra González mientras el equipo vuelve a pifiar ante el Murcia

No ganó -no lo hace en casa desde el 4 de enero-, pero puede dar por bueno el puntito que amarró ante el Murcia tal y como se le pusieron las cosas en el campo. Afrontó el tramo final del partido con diez hombres por expulsión de López Silva y los granas tuvieron un par de oportunidades excelentes -balones rechazados por el palo- para llevárselo todo de El Arcángel, donde se vivió un ambiente tétrico. Lo único que le salió bien al Córdoba fue la tarjeta provocada por López Garai a falta de cinco minutos para cumplir un partido de sanción el próximo fin de semana. Los blanquiverdes visitarán El Molinón y el mediocentro vasco, cedido por el Sporting de Gijón, no puede actuar allí por contrato. Se quedará “limpio” para citas más relevantes, que serán las nueve que queden después de la comparecencia en el coliseo asturiano.

Imposible no acordarse de las “nueve hermosas finales” de Juan Eduardo Esnáider, el señor que vino el año pasado por aquí cuando echaron a Rafa Berges para que el equipo se enganchara al ascenso. Terminó pidiendo la hora. La historia se está repitiendo con Albert Ferrer, que fue reclutado tras despedir a Pablo Villa para relanzar al Córdoba como candidato. La pinta que ofrece ahora la escuadra blanquiverde no es, ni de lejos, la de un conjunto capaz de encarar un play off. El catalán no da con la fórmula. Y mira que lo ha intentado. Ante el Murcia hizo seis cambios en la alineación con respecto al once que fracasó en Sabadell. López Garai, recién llegado, entró directamente como titular. Con Juan Carlos, que defendía los palos en lugar del lesionado Mikel Saizar, ya son 24 los hombres utilizados por el ex azulgrana. Sigue removiendo la olla, pero el guiso no tiene buen sabor.

Del “otro partido”, el pulso que dirimían la directiva y un sector de la afición, sólo había que mirar a la grada para observar el resultado. La peor entrada desde hace muchos años, con unos tres mil espectadores -el Córdoba no dio una cifra oficial-, fue la respuesta al “medio día del club” con pase por taquilla para abonados. El desolador aspecto de los asientos -pese a las invitaciones regaladas a última hora- y la marcha de protesta, con numerosos seguidores que vivieron todo el partido con cánticos desde la Puerta Cero, dibujaron con amarga fidelidad la fractura que a día de hoy existe entre la junta de Carlos González y un amplio sector de la afición. Una guerra grotesca que va a condicionar, y mucho, un final de temporada que puede ser dramático para el porvenir del Córdoba.

Hubo más indignación en el ambiente que fútbol en el césped. El Córdoba sufrió un primer susto de consideración con un trallazo de Eddy que repelió el larguero. Los anfitriones, con un fútbol amanerado y a la expectativa, buscaban las bandas para lanzar centros que no llegaban a nadie. Uli Dávila andaba por ahí y Pelayo lo intentaba sin demasiado éxito. Un disparo de Pedro tras una acción individual fue la mejor ocasión cordobesista antes del descanso, al que se llegó con un nudo en la garganta después de que Malonga se quedara solo ante Juan Carlos para obligar al alcarreño a despejar su zapatazo con una estirada. Concierto de pito en el intermedio y los clásicos “vete ya” para González, tapados por una megafonía que funcionó al máximo nivel.

El partido se desatascó al minuto de la reanudación. López Silva se lanzó en plancha para rematar un excelente servicio de Abel Gómez, llevando el delirio a un despoblado graderío que, tras el jolgorio por el 1-0, volvió a acordarse del presidente en términos nada elogiosos. Pero este Córdoba, cogido con alfileres y con muy poco empaque, no está para hacerse el fuerte. Apenas unos minutos después, Malonga cazó un pase de Wellington Silva y batió a Juan Carlos. Tras el equilibrio en el marcador, el Murcia volvió a llevar la voz cantante. Ferrer sacó del campo a un desafortunado Pelayo para colocar arriba a Mendi, pero apenas hubo reacción. El Murcia pudo adelantarse con un tiro de Kike que repelió el poste. Si alguien esperaba un último arreón del Córdoba, se quedó esperando. López Silva vió su segunda amarilla y Ferrer sacó del césped a Uli Dávila para colocar a Juanlu. Los blanquiverdes se dedicaron a verlas venir, protegiendo el punto que ya tenían y esperando una contra que no llegó. Otra mala tarde en El Arcángel, donde el tufo de la crisis es irrespirable.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA, 1: Juan Carlos, Gunino, Iago Bouzón, Bernardo, Pinillos, López Garai, Abel, Pedro, Pelayo (Mendi, 69'), López Silva y Uli Dávila (Juanlu, 80').

MURCIA, 1: Casto, Wellington Silva (Carrillo, 82'), Truyols, Dos Santos, Dani Bautista, Álex Martínez; Toribio (Acciari, 92'), Dorca, Eddy, Malonga (Saúl, 71') y Kike García.

ÁRBITRO: Medié Jiménez (Comité Catalán). Expulsó a López Silva por doble amarilla en el minuto 78. Amonestó con amarilla a Iago Bouzón, Pelayo y López Garai, por los locales, y a los visitantes Wellington Silva, Mauro Dos Santos y al entrenador, Julio Velázquez.

GOLES: 1-0 (46') López Silva. 1-1 (57') Malonga.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo segunda jornada de la Liga Adelante, disputado en El Arcángel ante unos 3.000 espectadores.

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