Preparándose para el trago

Edu Ramos, en el partido ante el Sevilla Atlético de la pasada temporada | LOF

Ni el más pesimista del sector agorero de la hinchada blanquiverde hubiera podido imaginar en verano una situación como la que se producirá el próximo domingo. Su equipo, el Córdoba, acudirá como colista de Segunda División a jugarse la posición ante el filial del Sevilla en el campo Viejo Nervión de la ciudad deportiva hispalense. Un traguito. Después de la derrota ante Osasuna el pasado viernes (0-1), el equipo inició este lunes las sesiones de entrenamiento para buscar una salida al embrollo. Con Juan Merino al frente, el grupo intenta rearmarse -futbolística y moralmente- para abordar una cita de lo más delicado por un puñado de buenas razones. Están las clasificatorias, que resultan evidentes echando un vistazo a la tabla, y también aquellas que afectan a la imagen, al orgullo, al decoro, a la decencia y a todo ese tipo de cuestiones que se reclaman cuando el camino se tuerce. Y el del Córdoba anda bastante descarrilado.

El 1 de 12 con Merino supone el peor revulsivo de la historia del club -sólo comparable con la llegada del gaditano José González en la 2008-09- y los números del colectivo quiebran récords negativos a un ritmo endiablado. Son los peores desde la 2004-05, la Liga del Cincuentenariazo, que terminó con descenso a Segunda B. El entrenador linense tendrá que conseguir de modo rápido una vía que permita a los suyos agarrar tres puntos, algo que no sucede desde hace seis jornadas, y su próxima oportunidad -¿la última?- llegará en un terreno hostil.

El filial sevillista no se ha movido de los puestos de descenso desde que se abrió el campeonato, pero ha empezado a reaccionar. En la pasada jornada logró su primera victoria del curso, un 1-2 en Los Cármenes ante un Granada que pugnaba por el liderato. Los chavales de Luis Tevenet han engarzado ya cuatro jornadas sin conocer la derrota, lo que les ha permitido salir del peor puesto de la clasificación, que ahora sufre el Córdoba. Los blanquiverdes tendrán una semana completa de trabajo, sin dobles sesiones esta vez y con las prácticas de martes, miércoles, jueves y sábado a puerta cerrada. Sólo se abrirá al público y medios el entrenamiento del viernes, a las 10:30 en la Ciudad Deportiva.

Para el choque en Sevilla tendrá Merino una baja relevante. Sergi Guardiola vio ante Osasuna la quinta amarilla y tendrá que cumplir un partido de sanción. El delantero jumillano, con 5 goles en Liga (dos más en Copa), es el mejor realizador de un conjunto que desde el cambio de entrenador únicamente ha logrado un tanto: lo hizo, de penalti dudoso, Jona ante el Numancia y supuso el punto (1-1). Después de haber jugado los últimos partidos con dos (los dos) delanteros, el técnico tendrá que cambiar de dibujo o determinar la identidad del acompañante de Jona en la vanguardia. Merino tiene unos días por delante para modelar el once que enfrentará al Sevilla Atlético en un encuentro complejo, que puede marcar destinos. El primero, el suyo propio.

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