El pozoalbense Alejandro López Escribano se corona en el IBP 1000 de Alcázar de San Juan
Hace apenas dos semanas, Alejandro López Escribano se despedía en primera ronda del cuadro individual del Challenger de su ciudad. Ahora, el pozoalbense ha cerrado el capítulo de la mejor manera posible: cuatro partidos, ninguna derrota y un título. El tenista de Pozoblanco se ha proclamado campeón del IBP 1000 Memorial Santiago Leal de Alcázar de San Juan, una de las pruebas del Circuito Nacional IBP Tenis Pro, tras imponerse en la final a Pablo Manzano y completar una semana que fue de menos a más. Un premio que llega en mitad de un verano de máxima carga competitiva y que apenas le va a dejar tiempo para deshacer la maleta, porque su próxima parada ya está fijada y vuelve a ser fuera de España.
El cuadro manchego se le fue abriendo poco a poco. Exento en la primera ronda, López Escribano se estrenó ante Carlos Melgosa y encadenó después las victorias frente a Hugo Palacios en cuartos de final y Fernando Ferrandis en semifinales, antes de rematar el trabajo ante Manzano en el partido por el título. Cuatro rondas resueltas sin ceder un solo encuentro y con un nivel de juego que, según el propio tenista, fue creciendo conforme avanzaba la semana. Ese es precisamente el balance que ha hecho el pozoalbense al cerrar el torneo: buenas sensaciones acumuladas partido a partido y la confianza de haber competido durante siete días seguidos yendo siempre hacia arriba.
Más allá del resultado, el jugador ha querido subrayar el ambiente que se ha encontrado en Alcázar de San Juan. Allí estuvo acompañado por su hermano, una presencia que, según su entorno, contribuyó a que la semana fuese especialmente positiva tanto dentro como fuera de la pista, en una categoría en la que buena parte de los desplazamientos se hacen en solitario o con el equipo técnico. También tuvo palabras de agradecimiento para la organización del torneo por el trato recibido durante los días de competición, del que dijo que “nos hemos sentido como en casa”. Un detalle menor en la clasificación, pero no en una temporada que se mide tanto en victorias como en semanas fuera de casa.
Tres torneos y ninguna semana de descanso
El título de Alcázar llega tras un tramo de calendario sin respiro. A mediados de julio, el pozoalbense compitió en el ATP Challenger Open Ciudad de Pozoblanco, la cita que su comarca celebra cada verano, donde dejó buena imagen en el cuadro individual y firmó su mejor actuación en el de dobles: junto al granadino Pablo Pérez Navarro alcanzó los cuartos de final, ronda en la que ambos se midieron a los primeros cabezas de serie del torneo. De allí salió directo hacia Rumanía para disputar el ITF M25 de Bacau, una cita que, además del aspecto deportivo, le sirvió para seguir sumando experiencia internacional y rodaje en los desplazamientos y las exigencias logísticas que impone el circuito.
Ahora toca Portugal. López Escribano disputará dos torneos ITF M25 consecutivos en Idanha-a-Nova, en el interior del país vecino, una fórmula habitual en esta categoría porque permite ahorrar desplazamientos y duplicar las opciones de puntuar en apenas quince días. Tampoco es terreno desconocido para él: ya compitió en varios torneos portugueses el pasado mes de marzo, en una gira que le sirvió para sumar un punto ATP. El objetivo, en cualquier caso, sigue siendo el mismo que marca cada una de sus escalas de este verano: acumular partidos, sumar puntos y seguir creciendo dentro del circuito internacional.
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