Cara a cara | Javi Garrido: “No pensaba que el pádel fuese mi futuro”

Cara a cara con Javi Garrido

Talento, trabajo y esfuerzo. Tres claves necesarias para triunfar en cualquier disciplina deportiva. Si algún deportista no posee las tres, no podrá llegar a ser profesional y nunca se dedicará a lo que, por un momento, fue su entretenimiento. Por ello, hay ciertas personas que no culminan su trayectoria entrando a la élite y se quedan a las puertas, o bien finalmente terminan por aterrizar en este ámbito, pero una vez que el trabajo se le recompensa. Aun así, la gente tocada por 'la varita', como quien dice, empieza a destacar desde bien jóvenes, como le pasó a Javi Garrido en el mundo del pádel. Este profesional ha culminado el año 2021 siendo el número 20 del ranking del World Padel Tour, por lo que se consolida en la élite de este deporte a nivel mundial.

Javi Garrido es una de las sensaciones de este deporte en todo el país. Con tan solo 21 años recién cumplidos -el pasado mes de octubre-, el cordobés ya se ha asentado en la parte arriba del ranking del World Padel Tour. A pesar de que su objetivo inicialmente fue el fútbol, el padelista denominado como El Califa ha sido campeón de España en los últimos meses junto a Martín Di Nenno, así como ha cosechado grandes resultados a lo largo del año 2021. Aun así, el 2022 se espera apasionante. Para demostrar sus ganas y su hambre para el futuro, Garrido se reúne con Cordópolis con tranquilidad y parsimonia, respondiendo a cada una de las preguntas que se le formulan con una sonrisa siempre en la cara.

PREGUNTA. Campeón de España hace bien poco, número 20 del ranking del World Padel Tour y las semifinales del Máster de Barcelona en septiembre. Un tramo final de año inmejorable.

RESPUESTA. Este año ha sido, hasta ahora, el mejor. Además de todo lo que has dicho, gané dos Challengers del World Padel Tour y también el Campeonato de España sub 23. Más allá de los resultados, a nivel personal ha sido el mejor año porque ha sido el momento que más competitivo me he sentido y creo que para mí lo importante ha sido sentirme mejor, que es el objetivo que intento cumplir año a año.

P. ¿Cómo empezaste en este deporte?

R. Pues yo empecé con siete años cuando mis padres me apuntaron en un campamento de verano, el típico que los niños hacen de pádel, tenis, piscina... de todo. Ahí empecé a practicarlo y en septiembre mis padres me apuntaron a las clases. Yo jugaba al fútbol de pequeño, era lo que más me gustaba y yo no pensaba nada más que en el fútbol. Cuando mis padres me apuntaron no me hizo mucha gracia el pádel e incluso me salía de las clases porque no me gustaba. Poco a poco me fue gustando más hasta que finalmente me lo tomé más en serio y empecé a competir.

P. Es decir, tu primera idea era ser jugador profesional de fútbol y no de pádel.

R. Sí. Yo empecé en la Fundación del Córdoba con cinco años o cosa así. Estuve jugando y pasé a la categoría base del Córdoba. Estuve en este equipo hasta los 13 años.

P. ¿Qué posición eras?

R. Mediocentro. Me gustaba ser ofensivo, tener el balón porque no era especialmente rápido y cuando me ponían en la banda sufría más.

P. ¿Cuándo te diste cuenta de que lo tuyo era el pádel?

R. Pues me di cuenta tarde. En ningún momento pensaba que el pádel iba a ser lo que me iba a dar de comer en un futuro. Yo simplemente jugaba por diversión, porque me gustaba competir, pero no pensaba que fuese mi futuro porque a mi me gustaba el fútbol y no pensaba en el pádel. Me di cuenta en el 2013 cuando fui a Argentina a jugar un Campeonato del Mundo. A mi no me convocó la selección española y fui a jugar el Open. Cuando vi pasar a todos mis compañeros que iban con la selección española en el desfile de banderas, yo estaba en la grada y sentí que yo quería estar ahí. Sentí un cambio, empecé a entrenar más, a hacer físico, jugar más partidos... Y eso me hizo que en 2015 y 2017 quedase campeón del mundo con la selección española. Fue ese el cambio que me hizo la cabeza para saber que yo quería estar ahí.

P. Cuando le comentaste a tus padres que querías ser jugador profesional de pádel, ¿qué te dijeron?

R. Esa conversación nunca ha salido. Por suerte, las cosas se me han ido dando de cara desde chico. Cuando ya tenía 16 años ya era una realidad porque firmé un contrato profesional y empecé a jugar el circuito profesional del World Padel Tour. Ya se daba por hecho y no tuve que decirle nada a mis padres. Ellos siempre me han apoyado y siempre me han dicho las cosas básicas que tengo que tener: como una buena educación y tener mis estudios. Sin dejar mis cosas de lado, donde me he centrado más ha sido en el deporte. Eso de que se dice que los estudios son lo primero y después el deporte, para mí siempre ha sido al revés. El deporte siempre ha sido lo primero y obviamente sin dejar de lado los estudios porque también son importantes, pero yo he tenido la suerte de que he estado en un colegio bueno, que me permitía viajar y después tener ayudas a la hora de los exámenes. Podía darme ese privilegio de esforzarme más en el entrenamiento porque sé que en los estudios luego voy a tener un poco más de ayuda.

P. ¿Quién fue tu referente a nivel deportivo?

R. Para mí una figura fundamental en el pádel ha sido y es Rafael García porque fue el primero que me enseñó a jugar al pádel. Ha sido, además de mi entrenador, padrino de la confirmación, amigo, padre, hermano mayor, psicólogo... hace absolutamente de todo. Él siempre ha estado atento de mí, enseñándome y guiándome por el camino para ser, además de jugador de pádel, buena persona. Es la persona que siempre me ayuda a eso. Ahora estoy arriba en el ranking del World Padel Tour y gran parte se lo debo a mis padres y a Rafa.

P. Hace relativamente poco te fuiste a Madrid a vivir. ¿Cómo fue dar ese paso?

R. Fue complicado, pero yo pensaba que iba a hacer más. Me fui de mi casa con 17 años a Madrid, me fui sinceramente porque yo quería dedicarme al pádel de manera profesional y ahí fue cuando sabía que necesitaba otro tipo de entrenamiento porque yo en Córdoba iba a entrenar y entreno con Rafa solo. Aquí no tengo sparring y no me garantizaba de que si me quedaba aquí pues competir a gran nivel. Por eso me fui a Madrid y al principio me costó mucho. Cuando ya me asenté allí, intentaba volver cada fin de semana porque echaba mucho de menos y tenía muchas ganas de volver a mi casa porque no lo estaba pasando nada bien. Tenía mi familia, mis amigos y a Rafa lejos. Yo soy una persona que me relaciono con todo el mundo, pero a la hora de tener mi círculo cercano lo tengo desde pequeño, desde que tenía 13 años que empecé a salir con mis amigos y a día de hoy siguen siendo los mismos. Me cuesta estar lejos de la gente que quiero. Por momentos me quería volver de Madrid, pero tienes que sincerarte contigo mismo y saber si lo que estás haciendo es lo mejor para ti. Al final me acostumbré a estar en Madrid y a día de hoy estoy encantado porque sé que es el lugar donde tengo que estar para ser profesional.

P. En el apartado deportivo, cuando las cosas no van bien también costará estar alejado de tu familia, imagino.

R. Es durísimo. Imagínate estar en un sitio donde no estás cómodo porque tienes a todo el mundo que sientes que es de tu familia lejos. Pues imagínate cuando las cosas van mal. Es una sensación horrible. A mí me ha pasado. Yo he estado llorando en mi residencia en la universidad porque me sentía solo, no estaba con mis padres, no estaba en mi casa, me tenía que cocinar yo y no lo hacía mi madre, me despertaba y no veía a mi perra... Son muchas cosas que estás acostumbrado durante toda tu vida y que no gustan al principio, pero al final no se puede vivir así porque tienes que salir de tu zona de comfort. Seguir creciendo como persona y como profesional. A día de hoy pienso que irme a Madrid me ha hecho crecer como jugador, pero sobre todo como persona porque he vivido cosas que, por ejemplo, mis amigos no han vivido. Por suerte he podido viajar un montón, he podido vivir fuera de mi casa y eso me ha ayudado mucho.

P. También recordar que te fuiste con 17 años y ahora mismo solamente tienes 21 recién cumplidos. Todavía eres muy joven y habrá cosas en las que deberás seguir creciendo como persona.

R. Exactamente. Tuve la suerte de empezar a competir a un alto nivel siendo muy joven. Ahora con 21 años parece que llevo mucho tiempo, pero aún soy muy joven y espero que me quede mucho más.

P. ¿Cómo valoras esta temporada?

R. Muy positiva, pero sobre todo porque ha sido el primer año en el que de verdad me he sentido competitivo frente a cualquier pareja del mundo. No me he ido con la sensación de decir son muchísimo mejores que yo y no tengo nada que hacer. En cada partido que he jugado, he sentido que tenía la oportunidad de hacer algo y más aún después de que el año pasado fue durísimo para mí porque a nivel profesional fue malo, ya que no jugábamos torneos con la pandemia, cuando jugábamos no tenía buenos resultados porque no me sentía cómodo. En este año me he preocupado de entrenar más, cuidarme más, trabajar cosas que antes no estaba trabajando y creo que ha sido un salto de calidad porque ha servido para demostrarme a mi mismo que soy capaz de que en un futuro estar en lo más alto.

P. Cambiaste de pareja hace bien poco. ¿Cómo te va con Campagnolo?

R. La verdad es que muy bien. Hemos ido poco a poco mejorando en los pocos torneos que hemos jugado. Es un chaval con el que me encuentro muy cómodo porque lo veo muy parecido a mi. Somos los dos chicos jóvenes que les gusta entrenar, cuidarse y competir. A mi antes me faltaba eso. Tenemos mucho margen de mejora y creo que lo vamos a hacer muy bien en el 2022.

P. El primer torneo que jugasteis fue aquí en Vista Alegre. El Califa en Córdoba. Suena bien.

R. Yo estoy muy agradecido porque es mi ciudad, es donde he crecido y es donde quiero vivir cuando sea mayor. Poder venir a Vista Alegre y sentir que había una barbaridad de personas animándome... Es una sensación increíble. Yo estoy encantado con Córdoba.

P. Córdoba está creciendo en el mundo del pádel. Poco a poco está consiguiendo más adeptos.

R. Yo me he dado cuenta en estos tres últimos años que yo he estado ido y viniendo desde Madrid constantemente. Este último año cada vez que iba a salir con mis amigos a tomar algo fuera, el 80% de las personas me pregunta por el pádel, otras me piden una foto, todo el mundo me dice que juega al pádel... Está habiendo un cambio brutal. Ahora en Córdoba lo único que hace falta es que se fomente un poco más la base, que se cree escuela y que los niños chicos empiecen a jugar porque eso se ha perdido. Ojalá se cree una buena escuela y en el futuro podamos tener algún Javi Garrido más.

P. ¿Qué esperas de este 2022?

R. Me pongo el objetivo de cada día y cada año ser mejor jugador. La verdad es que estoy muy ilusionado este año porque tengo entrenador nuevo y pareja nueva. Creo que me puede aportar muchas cosas buenas que me faltan por aprender en este deporte y la verdad es que estoy muy ilusionado porque tengo muchísimas ganas.

P. ¿Dónde te ves dentro de diez años?

R. Con 31 años espero verme casado, con algún hijo y estando peleando por el número uno en el ranking del World Padel Tour.

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