Alfonso Cabello, una historia que agrandar en los Paralímpicos de Tokio

Alfonso Cabello, en su preparación para los Juegos Paralímpicos

Quiere más. Siempre mantiene el firme de deseo de sumar éxitos. Precisamente es su carácter ambicioso, además de su calidad sobre las ruedas -esto va por descontado-, la cualidad que le permite ser uno de los mayores referentes a nivel internacional de la disciplina. Ésta no es otra que el ciclismo adaptado, una modalidad en pista de la que es dominador en la competición de contrarreloj en 1.000 metros. O del kilómetro, como es mucho más conocida la prueba predilecta del cordobés. Alfonso Cabello es una de las figuras principales de este deporte, no sólo en España sino en todo el planeta. Un hecho que pretende certificar por enésima vez en Tokio, en los que son sus terceros Juegos Paralímpicos. Y quiere confirmar su estatus con nuevas medallas, de las que tiene tres entre Londres 2012 y Río de Janeiro 2016.

En principio, son tres las competiciones en que va a intervenir el ciclista de La Rambla en la capital de Japón. Porque a la prueba de kilómetro añade dentro de su reto las de velocidad por equipos y la de ciclismo en carretera. Sea como fuere, es la modalidad en que manda incluso en el mundo con la que arranca y en la que tiene buena parte de sus expectativas de subir al podio. La entrada en escena del deportista se produce el jueves, con un horario tempranero pero no tan intempestivo como en citas como las vividas con Julia Figueroa y Fátima Gálvez en los Juegos Olímpicos de Tokio. A partir de las 7:00 en España comienza la intervención de Alfonso Cabello en el velódromo de Izu, de forma que desde esa hora busca su cuarto metal paralímpico.

La consecución de la presea no va a resultar sencilla, eso sí. Básicamente porque va a enfrentarse a ciclistas no sólo de su categoría (C5) sino de C4, lo que conlleva una compensación de tiempo que le penaliza. Aunque en esta ocasión la diferencia es de ocho décimas y no de dos segundos, como sucedió en Río de Janeiro 2016. Entonces, Alfonso Cabello tuvo que dar el todo por el todo para colgarse una medalla por dicha circunstancia. Pero lo consiguió tras una pelea titánica contra el crono y para ser el único pistard C5 con espacio en el podio. Aquella tercera plaza suponía el tercer metal del rambleño en unos Juegos Paralímpicos, ya que en Londres 2012, sin modificación en el formato competitivo, se estrenó por todo lo alto. En su debut en una edición del magno evento se hizo con el oro, nada más y nada menos.

Lo cierto es que de hacerse con presea en la matinal española del jueves, no va a ser la tercera en su palmarés paralímpico. Sí es la tercera en la prueba de kilómetro la que busca y a la que aspira el cordobés, pero a la vez es la cuarta que puede acumular en unos Juegos. Porque en Río de Janeiro 2016 logró un segundo bronce en velocidad por equipos. Completó los 750 metros de la prueba junto con Eduardo Santa y Amador Granados con mejor tiempo que Estados Unidos, su gran oponente en la final. Tras el doble logro en Brasil, Alfonso Cabello quiere repetir para agrandar su historia en Tokio. Al fin y al cabo, el sábado vuelve a entrar en acción para la mencionada carrera. Pero antes de que llegue ese desafío, tiene el de contrarreloj en 1.000 metros, que encara, por si fuera poco, con dos récords, el paralímpico (1:04.494) y el mundial (1:01.683) en su categoría, C5.

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25 de agosto de 2021 - 05:20 h