Peñíscola, escenario de ingrato recuerdo

Jesús Rodríguez, en un partido ante el Peñíscola | MADERO CUBERO

Probablemente tengan deseo de revancha -deportivamente, claro está-. Al menos así ha de ser entre quienes continúan respecto de la anterior temporada. Cierto es que el objetivo es el mismo de siempre: competir y tratar de vencer, o cuando menos sumar. Si bien no es menos verdad que esta vez los integrantes del Córdoba Patrimonio de la Humanidad tienen una cuenta pendiente. Tras superar al actual campeón de Europa, un Barça al que aboca momentáneamente a la zona de descenso, el cuadro califal ha de rendir visita al Peñíscola. Con la palabra descanso completamente borrada de su diccionario, al igual que les ocurre a los demás clubes, el equipo de Josan González acude este miércoles a la localidad castellonense para mantener el pulso con Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Goza del impulso anímico de su histórico triunfo ante los blaugranas pero además de la intención de resarcirse del que fuera la pasada campaña una de sus más dolorosas derrotas en la máxima categoría.

Ésta es sólo la segunda ocasión en que el conjunto blanquiverde visita la localidad de Castellón. Resulta fácil de entender: el club presidido por José García Román apenas tiene siete años de existencia y debutó en la mejor liga del mundo hace poco más de uno. Aquel enfrentamiento, que curiosamente tuvo lugar el 18 de octubre de 2019, dos días antes del último encuentro ante el Barça -el del pasado sábado-, lo afrontaron los jugadores entonces dirigidos por Miguel Ángel Martínez Maca con respeto pero con la idea de que su rival podía serlo directo en la lucha por la permanencia. Al fin y al cabo, el Peñíscola siempre está en zona neutral, a dos pasos de disputar el play off por el ascenso y a uno y medio de no sufrir por el descenso. La posible igualdad fue patente durante todo el choque, y eso que desde el inicio casi se establecieron diferencias.

Apenas cuatro minutos tardó el conjunto de la Comunidad Valenciana en ver puerta. El 1-0 hizo cierto daño pero no excesivo al Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Dos después, llegó el 2-0. La cuesta se inclinó sobremanera cuando todavía restaba más de medio partido. Y la verdad es que el conjunto blanquiverde hizo méritos para, como mínimo, no marcharse al descanso con un resultado tan adverso. Que lo fue más tras anotar Tuli el 3-0 para los castellonenses. Quizá aquel duelo fue uno de los que peor cayeron a un equipo que aún estaba en período de adaptación a una categoría para nada sencilla como Primera. Menos si cabe cuando uno es novato en el más estricto sentido de la palabra. Los califales no cejaron en su empeño por equilibrar un tanto la balanza y procurar una machada de las que acostumbra desde sus primeros días. Sin embargo, la igualdad se rompió definitivamente con el cuarto tanto local en el 25. Así, el tanteador final fue de 5-0.

Dicha manita fue en ese momento, al paso por la sexta jornada, el resultado sin duda más doloroso para el Córdoba Patrimonio de la Humanidad en su estreno total en la máxima categoría de la LNFS y del fútbol sala español. Ni tan siquiera Inter o ElPozo Murcia consiguieron asestar un golpe tan duro como ése. La abultada victoria de los castellonenses se consideró, visto lo visto en el parqué, demasiado castigo para unos jugadores que acabaron desfondados y no ya sin premio sino ajusticiados. Por si fuera poco, el Peñíscola se tornó en bestia negra del cuadro califal poco menos de un mes antes del estado de alarma por la pandemia de Covid-19. Fue capaz de igualar un 3-0 adverso en Vista Alegre y dejó al conjunto blanquiverde bastante tocado de cara a la recta final del campeonato.

La distancia entre ambos conjuntos en cuanto a su potencial apenas varía respecto del curso 2019-20. De hecho, es posible que se haya acortado. Y eso que el comienzo de cada entidad hizo pensar lo contrario. El cuadro castellonense fue el primer en dar la sorpresa ante el Barça porque los blaugranas fueron sus primeros rivales. Eso sí, su triunfo tuvo mayor relevancia si cabe que la obtenida por el Córdoba Patrimonio de la Humanidad al ser en feudo catalán (3-4). El Peñíscola también salió victorioso en la segunda jornada -con un 4-2 ante el Ribera Navarra- y se colocó como colíder tras el Burela -con la única desventaja del gol average propio-. Pero tras un arranque brillante el equipo de la Comunidad Valenciana entró en una fase más discreta. Aunque resulta necesario y en realidad obligatorio matizar esta última afirmación. Empató a tres con el Palma Futsal y cayó por 6-3 ante el Jimbee Cartagena. Dicho de otro modo, al menos obtuvo un punto ante dos adversarios claramente superiores. Con todo, parece ir de más a menos en el principio de temporada.

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