Paso adelante para el Córdoba Patrimonio de la Humanidad

Los jugadores del Córdoba Patrimonio tras el triunfo ante el Barça | MADERO CUBERO

Camino largo, pero el correcto. En el deporte es muy difícil mantener un nivel máximo y menos cuando un club modesto llega en apenas cuatro años de la categoría más modesta a instaurarse en la profesional. Aun así, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad está demostrando que es posible a base de esfuerzo, trabajo y una buena planificación tanto deportiva como económica. Gracias a esto, el club blanquiverde está buscando asentarse en Primera División, máxima categoría del fútbol sala nacional, y ha confeccionado una plantilla acorde a los objetivos que la entidad se ha marcado. Y es que su segunda temporada en la élite está siendo, con sus más y sus menos, regular a pesar de que el Covid-19 le está atizando en forma de suspensión de encuentros. Sin embargo, la escuadra califa sigue fiel a sus ideas y confiando en un potencial que ha demostrado para situarse fuera del descenso en este final del 2020.

Aunque el inicio de este año ha sido muy convulso. El Córdoba Patrimonio de la Humanidad no conoció la victoria en el primer tramo del curso natural debido a que cosechó duras derrotas ante Osasuna Magna (5-3), Movistar Inter (7-1), Viña Albali Valdepeñas (2-3), ElPozo Murcia (5-1) y Barcelona (6-2); mientras que empataron frente a Levante (3-3), Peñíscola (3-3) y Futbol Emotion Zaragoza (4-4). Estos resultados hicieron que el club blanquiverde viera el descenso muy de cerca, por lo que la directiva cordobesa decidió prescindir de los servicios de Miguel Ángel Martínez Maca e incorporar a Josan González. Aunque no tocaron la zona para bajar a Segunda División en ningún momento de la temporada, el técnico pontanés tenía el trabajo de conseguir la permanencia en Primera División, pero, sin embargo, no le hizo falta ni debutar. El Covid-19 llegó a la sociedad española y obligó a suspender todas las competiciones deportivas. Ante esta problemática, la Liga Nacional de Fútbol Sala y la Real Federación Española de Fútbol, por mutuo acuerdo, decidieron que la temporada se saldase con ascensos, pero no con descensos. Por lo que el Córdoba Patrimonio de la Humanidad se aseguraba su participación en la máxima categoría de fútbol sala nacional un año más.

Gracias a esta pandemia, el club blanquiverde tenía en sus manos una nueva oportunidad para demostrar su valía en la élite de este deporte. Por ello, la dirección deportiva realizó un gran trabajo en el mercado veraniego, haciendo que la plantilla subiese un escalón en cuanto a nivel se refiere. Nono, Gonzalo Puebla, César Velasco, Daniel Fernández, Javi Sánchez, Giasson, Lolo Jarque y Cristian Cárdenas dejaron de pertenecer a la entidad y se incorporaron Alfonso Prieto, Alberto Saura, Ricardo Mayor, Boyos, Cordero y Jesulito; más los canteraros Joaquin y Pedro. Gracias a esta planificación, Josan González cogió una plantilla con mucha más calidad tanto individual como grupal y con el objetivo de salvarse cómodamente, aunque no todo es tan fácil como parece. Tras ganar la Copa de Andalucía frente al Jaén Paraíso Interior en los penaltis (4-4 y 5-3 en la pena máxima), el Córdoba Patrimonio de la Humanidad debutó en el Palacio Municipal de los Deportes de Vista Alegre cosechando una dura derrota ante el Burela (5-6). Este resultado, unido al empate ante el UMA Antequera (1-1), dejaron en mal lugar a una escuadra cordobesa que se recompuso en la cuarta jornada del campeonato tras la sorprendente victoria ante el Barcelona, flamante campeón de Europa (3-1).

Estos tres puntos hicieron que los blanquiverdes recobrasen la confianza en ellos mismos y consiguieron empatar ante Palma Futsal (2-2), líder de la categoría, y Peñíscola (3-3). Sin embargo, la abultada derrota en tierras murcianas frente al Jimbee Cartagena (6-0) y la inesperada ante el Ribera Navarra en Vista Alegre (2-3) hacían que el Córdoba Patrimonio de la Humanidad pelease por entrar en la zona de descenso a Segunda División. Aun así, la confianza en el grupo siempre ha sido plena y con los triunfos conseguidos ante Fútbol Emotion Zaragoza (2-0) y Real Betis Futsal (1-2), hicieron que los contratiempos frente a Osasuna Magna Xota (3-2) y la eliminación copera en Mengíbar (5-0) se olvidasen rápidamente. Gracias a esto, la escuadra dirigida por Josan González entraba en el mes de diciembre con la posibilidad real de dejar a un lado el descenso y pelear por entrar a la Copa de España, aunque el empate ante el Industrias Santa Coloma (2-2) y la derrota frente al Levante (3-1) no ayudó en este objetivo. Sin embargo, la entidad cordobesa logró cerrar un año histórico a la par que extraño fuera del descenso gracias a la victoria frente a O Parrulo en Vista Alegre (6-2). Un paso adelante para que el club blanquiverde se consolide en la máxima categoría del fútbol sala nacional.

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