¿Qué pasa en El Arcángel?

Decepción en el Córdoba CF - Cádiz CF en El Arcángel | MADERO CUBERO

“Sobre el campo, la verdad...”, dice la letra del himno que entonan las más de diez mil almas que acuden cada día de partido a El Arcángel, un recinto en el que tienen asegurado el sufrimiento. El titular del estadio, su Córdoba, solamente ha sido capaz de sumar un punto en sus últimas cinco comparecencias. Un balance birrioso que le impide progresar en la clasificación, donde anda más cerca de los puestos de descenso que del play off. La derrota de este domingo ante el Cádiz (1-3) fue el último apunte en el expediente casero de 2016. Los blanquiverdes no regresarán a casa hasta después de la festividad de Reyes, con la visita del Rayo Vallecano. Antes tendrán que afrontar salidas en Liga (Oviedo) y Copa (Málaga) para despedir un año que en El Arcángel ha sido de pesadilla.

¿Qué sucede? “No es cuestión de casa o fuera. Estamos cerca del descenso, pero también del ascenso. Tenemos que reponernos”, analizó, con la urgencia de la zona mixta, el goleador Rodri. El soriano llegó este verano y seguramente le falten elementos de juicio. Recurrió al tópico y se marchó: “El fútbol es así”. A los más veteranos del lugar -jugadores como los capitanes Luso y Carlos Caballero, que ante el Cádiz no jugaron- les puede sonar algo más esta horrible cantinela. El Córdoba no manda en su reino: en los últimos cinco partidos sólo ha sido capaz de arrancar un empatito. Un punto sobre 15. Intolerable para un candidato... que no sea el Córdoba. Porque esto viene de lejos. En el curso del ascenso a Primera División, el 13-14, los blanquiverdes se metieron en la élite después de ganar solamente dos partidos en casa en toda la segunda vuelta. De hecho, en el play off, ni ganaron ni marcaron en casa (0-0 ante el Murcia y 0-0 ante Las Palmas). Y subieron.

En la temporada pasada volvieron a meterse en el play off por el ascenso después de sobrevivir a una horrible racha: cinco derrotas consecutivas en El Arcángel en la segunda vuelta. En la primera habían terminado líderes y con los mejores números de su historia en Segunda. Eran los momentos más dulces de la etapa de José Luis Oltra, que había conseguido liderar una resurrección express después del humillante batacazo de la Primera. Luego todo se desmoronó por falta de consistencia y piezas en la plantilla. Acabó siendo el segundo mejor de la Liga como visitante -solo superado por el Alavés, que está en Primera-, pero como anfitrión estuvo fatal: solo fue mejor que los que descendieron a Segunda B.

En esta campaña el declive ha sido más prematuro. En los primeros cuatro partidos, el Córdoba sumó 10 puntos sobre 12. Bien. Todo correcto. Con unos números notables fuera, el equipo se metió pronto en la dinámica de un aspirante al ascenso. Se empotró en la zona alta y opositó al liderato. Pero después todo se torció.

En los últimos cinco partidos en El Arcángel, el panel de resultados apesta: un empate ante el Valladolid (1-1) y derrotas contra el Sevilla Atlético (0-1), Mallorca (0-2), Getafe (1-2) y Cádiz (1-3). En medio de todo este periodo, un cambio de entrenador -llegó Carrión, despidieron a Oltra- y una revolución interna con la inclusión de jugadores del equipo filial -Javi Galán y Esteve Monterde han promocionado- y la rehabilitación de futbolistas proscritos de Oltra, como Héctor Rodas, Edu Ramos o Borja Domínguez. La efervescencia blanquiverde después de dos victorias seguidas (ante el Málaga en Copa y en Reus en Liga) la disipó el Cádiz en un cuarto de hora final implacable, con dos goles de Ortuño que enmudecieron el estadio y esparcieron amargas sensaciones entre el cordobesismo.

En la actualidad, con un balance de 3 victorias, 2 empates y 4 derrotas, el Córdoba es el segundo peor equipo de Segunda como local. Sólo el recién ascendido UCAM Murcia, que está en puestos de descenso y lleva 9, le supera en este ranking negativo. El conjunto de Carrión está en el puesto décimo sexto, tres puntos por encima de un descenso que marca el Real Mallorca -que se impuso por 0-2 en El Arcángel- y con una tarea pendiente. Cuando vuelva, allá por el 7 de enero, es probable que haya algún nuevo jugador en sus filas. El mercado invernal está ahí y las necesidades del Córdoba son evidentes. Quedaron patentes ante el Cádiz, que fue el último en esquilmar el hogar de los blanquiverdes, una barraca para los que llegan de fuera. En 2016, el Córdoba no llegó a ganar ni la mitad de los partidos de Liga que disputó ante su gente: terminó feliz en ocho de sus 24 citas, empató cuatro veces y perdió justo la mitad, doce. El balance goleador es revelador: 29 a favor y 33 en contra en el global del año. En la Liga 16-17 presenta un dato estremecedor: 10 marcador y 13 recibidos. Es el único de los 22 equipos del campeonato que arroja un balance goleador negativo en su campo. Para darle una vuelta, ¿no?

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