El partido más difícil de Gabriel Merchán

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Hay enfrentamientos para los que es muy complicado estar completamente preparado. Y uno de ellos lo están sufriendo en primera línea multitud de profesionales en todo el mundo a causa del Covid-19. En el caso de Córdoba, no son pocos los representantes del deporte local los que han tenido que dejar de lado esa faceta para centrarse en cuerpo y alma en tratar de contribuir, en la medida de sus posibilidades, a que la crisis actual vuelva lo antes posible a la normalidad. Uno de ellos es Gabriel Merchán, bombero de profesión y uno de los principales activos del squash cordobés. De hecho, es miembro fundador del Club Squash Let Córdoba, el cual, como el resto de deportes, ha visto paralizada de forma completa su actividad. La prioridad ahora es distinta. En este sentido, Merchán, minutos después de finalizar una guardia de trabajo, cuenta a CORDÓPOLIS que “el cambio ha sido drástico” desde la puesta en marcha del estado de alarma, “en cuanto a la adopción de medidas de seguridad”, pues “nos enfrentamos a un virus desconocido”.

Medidas que pasan por “estar constantemente descontaminando todo en las áreas de trabajo” o, en las intervenciones en las que están en contacto con personas o actúan en el interior de viviendas, “tomamos las medidas de prevención oportunas para protegernos a nosotros y a las personas”. Gabriel Merchán pertenece al Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de Córdoba en incide e que “ha bajado mucho el número de servicios”, ya que “al haber un menor movimiento social, se producen menos accidentes y existe un menor riesgo”. Es por ello que “la mayoría de las intervenciones son accesos a domicilios con personas que no responden o están enfermas. A su vez, en horario laboral colaboramos con asociaciones que nos han pedido apoyo, como en la fabricación de batas de plástico con la Plataforma Ayuda Covid-19, o, ya fuera de nuestra jornada, estamos realizando la iniciativa propia Operación Baby”, la cual consiste en distribuir leche infantil, potitos y pañales entre los más pequeños de familias necesitadas.

Ahí residen las funciones principales del cuerpo de bomberos de la ciudad a día de hoy. Un servicio en el que “contamos con todos los efectivos y ningún contagio por Covid-19”, subraya Merchán, quien recalca además que el “el SEIS tomó la medida, mientras dure el confinamiento, de permanecer en los mínimos fijados por el plan de emergencias municipal, dejando en la reserva a compañeros en sus casas durante quince días, rotando de este modo todo el personal”. Asimismo, en cuanto a los medios disponibles, afirma que “de momento contamos con EPIs suficientes, más donativos que hemos recibido de Mathilda Patchwork, mascarillas y pantallas faciales de Somos Martos”.

Eso sí, pese a todo, el cordobés reconoce que la situación “comienza a hacerse un poco cuesta arriba”, ya que “las personas que somos muy activas necesitamos del gasto energético diario al que uno está acostumbrado, y el frenazo ha sido totalmente en seco. Nadie se esperaba esto. Al principio uno se hace a la idea, pero comienza a hacerse pesado”. No obstante, en lo que respecta a ese periodo de cuarentena, el bombero admite que el comportamiento de la ciudadanía cordobesa “ha sido ejemplar”, puesto que “ha estado a la altura” y “ha tenido un compromiso con sus conciudadanos para evitar el contagio. La gente está en sus casas y eso se nota”.

Un hecho que ha generado que ya “se esté saliendo” de la emergencia sanitaria, detalla Merchán, aunque hace hincapié en que “ahora viene el efecto parada que ha provocado el confinamiento”. Sin embargo, “espero que se adopten medidas concretas, bien elaboradas, consensuadas y realizadas por expertos capacitados que sepan echar a andar el motor de la economía”, pues “se respira un descontento generalizado con la gestión de la pandemia, y ahora debemos aunar esfuerzos para volver a la normalidad deseada”, explica. 

En lo que respecta al squash, Gabriel Merchán afirma que “la competición más importante para mí de este año era el Campeonato del Mundo Máster en Polonia, y se ha suspendido”, por lo que “se celebrará el año que viene”. Además, puntualiza que “las federaciones no tienen noticias de cómo se volverá a la actividad, si se reanudarán las competiciones o no”  y “tampoco sabemos cuando abrirán sus puertas las instalaciones deportivas. Ahora mismo sólo pensamos en mantenernos y perder la forma lo menos posible”. Un confinamiento que ha llegado “en el peor momento” para el squash cordobés, pues “estaba encarrilada la segunda pista en Vista Alegre”, por lo que “esperemos que ese proyecto continúe adelante una vez se vuelva a la vida normal”. Por último, el representante del Club Squash Let Córdoba detalla que “los entrenamientos son adaptados a la exigencia del squash, es decir, realizar ejercicios en casa con mucha intensidad”, antes de finalizar animando a la ciudadanía, ya que “de esta situación saldremos más reforzados”, y dando a su vez el pésame “a las familias que hayan perdido a un ser querido”. 

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