La necesaria reconstrucción del muro

Chus Herrero, en el partido ante el Sevilla Atlético | LOF

El giro de guion resulta inesperado. Además supone cambio de género en la historia. De ahí que las dudas sean crecientes estos días. El Córdoba no atraviesa su mejor momento competitivo, una realidad que se refleja a la perfección en sus números a nivel defensivo. La derrota ante el Sevilla Atlético no sólo conlleva la pérdida de una siempre importante condición de invicto sino un significativo paso atrás en la lucha por el play off. También depara un dato ciertamente preocupante. Después de recibir dos en su visita al filial hispalense, el conjunto blanquiverde acumula cinco goles en contra en las últimas tres jornadas. La estadística coloca al equipo de Enrique Martín como el más frágil del Grupo IV de Segunda B durante ese período y provoca que caiga a una discreta novena posición.

Sorprende casi tanto como preocupa la actual situación del cuadro califal en relación a su debilidad atrás. Más que nada porque antes de iniciar este ciclo lograba mantener su portería a cero en dos partidos, de forma consecutiva además. De este modo era capaz de acumular 269 minutos -sin contar con los de añadido en cada encuentro- sin encajar antes de la cuarta jornada. En ese momento era el segundo conjunto menos goleado del campeonato con una diana en contra. Sólo le superaba el Badajoz, hasta entonces a cero, y se veía igualado por el Linense, el San Fernando, el Sanluqueño y el Sevilla Atlético. Pero la visita a Yecla comenzó a modificar el panorama para los de Enrique Martín. Ya en tierras murcianas recibió más tantos que en tres jornadas.

Aunque la fragilidad defensiva se percibió, de manera puntual eso sí, en los primeros tres choques de Liga no fue hasta el duelo con el Yeclano cuando se hizo patente. Fue sólo el comienzo, dado que ante el Badajoz el Córdoba volvió a encajar antes de llegar al minuto de partido -como le sucedió ante el Recreativo Granada- y pudo verse con una desventaja de más de un gol. Un fuera de juego y la madera lo impidieron. El caso es que los rivales no dejaron de evidenciar los problemas con que cuenta el conjunto blanquiverde en labores de resguardo de su portería. Esas grietas sobresalieron ante un Sevilla Atlético que hasta el sábado sólo había marcado una diana. Al cuadro califal le anotó dos en un encuentro en que tampoco tuvo demasiadas ocasiones.

Con la remontada sufrida en el estadio Jesús Navas, el equipo de Enrique Martín llegó a los cinco goles recibidos en las tres últimas jornadas. Esto es cuatro más que en las tres anteriores. Por este motivo resulta tan inesperado como sorprendente el bagaje en retaguardia de los blanquiverdes, que además son hoy por hoy uno de los equipos más débiles en este aspecto. En el período mencionado, el de su declive defensivo, el Córdoba sólo encajó menos que el Villarrobledo, cuya meta batieron por seis veces. El Recreativo Granada, el Sevilla Atlético y el Talavera también sumaron cinco dianas en contra. Los números se traducen para el cuadro califal en dos empates y una derrota, lo que le lleva a ser noveno a dos puntos del play off y siete del líder, el San Fernando.

La situación no es irreversible, como es lógico. Mucho menos cuando la temporada está aún en su arranque. Pero sí que empieza a ser preocupante pues la fortaleza en defensa es quizá la premisa fundamental para acceder a las eliminatorias de ascenso. Como ejemplo sirven los números del Recreativo de Huelva y el Cartagena el pasado curso. El Decano fue campeón con apenas 23 goles en contra y el cuadro albinegro acabó segundo con 27. El conjunto blanquiazul había encajado cuatro a estas alturas de campeonato en el Grupo IV de Segunda B y curiosamente el departamental tenía ya siete en el casillero negativo.

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