León y su cuesta de enero

León, entre Aythami y Jovanovic | MADERO CUBERO

A Jesús León le aguarda una empinada cuesta de enero. El presidente y máximo accionista del Córdoba CF deberá afrontar pagos importantes a corto plazo. El primero, de modo inminente. Para el día de hoy, 2 de enero, se había fijado el abono de 500.000 euros por parte de Aglomerados Córdoba -sociedad del empresario montoreño- a Azaveco -cuyo titular es Carlos González- como parte del contrato de compraventa de la sociedad blanquiverde. Aún faltarían por pagar, tres este medio millón, 4'5 más con fecha 31 de julio, según el pacto al que llegaron González y León para cerrar el traspaso de las acciones.

“Se va a pagar”, dijo tajantemente el presidente cordobesista a propósito de esas cantidades en su última comparerencia pública, forzada por la publicación de informaciones sobre presuntas irregularidades en su gestión y, sobre todo, a raíz de una venta frustrada a un grupo de Ucrania. Una venta, por cierto, en la que Carlos González ocupa un papel protagonista en el escenario. El madrileño dispone de derecho de tanteo y retracto, además de un porcentaje del 25 por ciento sobre la plusvalía de la operación. Él vendió el Córdoba a León por 9'5 millones, de los cuales ha cobrado 4'5 hasta hoy.

Otro momento clave para León llegará el 10 de enero con la junta de accionistas. En ella se deberán aprobar las cuentas de la temporada anterior y el presupuesto para el ejercicio en curso. ¿Cuál es la situación? Tras un informe de la empresa Grupo de Auditores Públicos se ha revelado que la sociedad acumula un déficit de 4'2 millones de euros, una cifra que le deja en causa de disolución. Esas pérdidas superan a las previstas de tres millones, según había declarado en varias ocasiones el propietario. ¿Soluciones? La concreción de las gestiones para modificar las condiciones de cesión de El Arcángel -un proceso que no parece que vaya a tener un desenlace inminente- y el traspaso de jugadores. El club calcula unos ingresos de cinco millones de euros. En el centro de todo está la figura de Sergi Guardiola, que después del pufo de su cesión al Getafe puede convertirse en la salvación económica del Córdoba en estas semanas. Lo quiere el Valladolid, pero le buscan un destino en el extranjero. Y, por supuesto, todo el mundo está en venta si llega una buena oferta.

Pero para que se produzca cualquier movimiento se tienen que resolver antes otras cuestiones. La principal, el desbloqueo de los fichajes ante LaLiga: ahí deberá resolver León el pago de 250.000 euros de deuda con Osasuna por el traspaso de Jaime Romero en 2017. Y, obviamente, dar la vuelta al límite salarial con la venta de Guardiola y alguna posible salida de jugadores. Ahí tendrán que hilar fino tanto el director general, Alfredo García Amado, como el deportivo, Rafael Berges, quienes mantienen varios frentes abiertos a la espera de que lleguen las condiciones adecuadas para la acción. Todas pasan por pagar las deudas. Y, a partir de ahí, vender jugadores para poder comprar otros. Enero marcará el futuro del Córdoba.

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