Jaime lo tiene muy claro: “Lo primero, ganar”

Jaime Romero, en el primer partido de Liga ante el Cádiz | ÁLEX GALLEGOS

“Lo que sirve es ganar. Si lo haces jugando bien, pues genial. Y si no, pues como sea. Pero jugar bien no vale de nada si no ganas”. Lo dijo en la sala de prensa Jaime Romero. Hay que entenderlo. Ese resultadismo ha germinado a base de experiencias en carne propia. Vivencias duras. El extremo albaceteño, de 27 años, ha vivido unos cuantos descensos en su trayectoria profesional. Sabe lo que cuesta sumar tres puntos porque pasó por clubes, algunos de ellos históricos, que no atravesaban su mejor momento. Le pasó, por ejemplo, el curso pasado en Osasuna, donde despachó su etapa más extensa en la élite pero padeció la amargura de bajar de categoría. Tampoco coincidió con una época de esplendor su tiempo en el Real Zaragoza, con el que se reencontrará este domingo en El Arcángel.

“En Zaragoza viví una etapa muy buena ”, admitió ante los periodistas, aunque también dejó bastante patente que no se deja llevar por el sentimentalismo. No lo hizo en Albacete, la ciudad donde nació y ante el club en cuya cantera se formó durante diez años. El fin de semana contribuyó a la inapelable victoria de los de Carrión por 0-3. “Nos vino muy bien y estamos felices”, declaró, al tiempo que apuntó firmemente el objetivo en la próxima jornada ante los maños. “Hay que ganar, sumar los tres puntos y hacernos fuertes en nuestro campo”, dejó dicho.

Su fichaje fue uno de los más sonados del verano. El Córdoba apostó por él y pagó medio millon por su traspaso a Osasuna. Ese hecho no le condiciona, según manifestó. Otro asunto es la autoexigencia. “Me gusta sentirme importante en los equipos en los que estoy y ahora voy cogiendo el nivel de forma”, aunque confesó que el estilo de fútbol es distinto. “En Osasuna era coger y salir a la contra, ahora vamos más a tener el balón y jugarlo”, dice un futbolista que ansía revivir sensaciones distintas en un Córdoba que se coloca como aspirante al ascenso. Igual que el Zaragoza y más de la mitad de los vecinos de Segunda División, un campeonato en el que el factor sorpresa cobra una dimensión peculiar. En dos jornadas, todo el mundo ha puntuado. Es una liga para listos.

“El Zaragoza es un gran club, donde hay exigencias por parte de la afición, igual que con la nuestra. Lo normal es que estemos peleando arriba”, ha declarado un futbolista que tiene en su expediente un buen puñado de destinos profesionales. Estuvo en Italia (Udinese, Bari) en sus primeras experiencias, para pasar después por el Granada, el Real Madrid Castilla, el Zaragoza, Osasuna y, desde hace unos meses, el Córdoba. “Estoy orgulloso de todos los clubes y los sitios donde he estado. Al final, los jugadores lo que queremos es estar en Primera. Espero que el Córdoba suba y podamos estar muchos años allí”. Las lesiones y padecimientos deportivos quiere dejarlos atrás. Jaime, como otros tantos, busca en El Arcángel la puerta de la felicidad.

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