El Imdeco, entre los deberes y las aspiraciones

Manuel Torrejimeno, presidente del Imdeco, en Vista Alegre | ÁLEX GALLEGOS

Arranca de manera muy distinta al anterior. Si bien mantiene problemas endémicos, la institución parece escapar de la gran crisis que sufriera hasta hace no mucho. Ésta es al menos la percepción desde fuera y que sobre todo se tiene dentro, sobre todo en su equipo de gobierno. Lo cierto es que 2021 tiene su inicio con un ánimo diferente al de 2020 en relación al Instituto Municipal de Deportes de Córdoba (Imdeco). De entrada, la institución aguarda la incorporación de seis empleados, cinco de ellos técnicos de gestión, durante las primeras fechas del año recién abierto. Con esta medida pretende paliar la complicada situación organizativa y de funcionamiento que todavía tiene. Pero no es el único apartado en el que quiere avanzar el organismo presidido por Manuel Torrejimeno, que se enfrenta como siempre a deberes complejos y aspiraciones aún más difíciles de conseguir. Todo dentro de un planteamiento: mejorar la realidad del deporte en la ciudad.

La institución despidió 2019 con una larga lista de adversidades a las que tuvo que dar respuesta lo más rápido posible durante ese tiempo y también a lo largo de los meses posteriores. Casi nada más llegar a la presidencia, Manuel Torrejimeno se topó con un asunto relevante y polémico: la apertura de las piscinas de La Fuensanta y de la calle Marbella -en el Distrito Sur-. El nuevo gobierno municipal hubo de cerrar contratos de gestión casi sobre la marcha para que los usuarios de dichas instalaciones, que no se resignaron y protestaron, pudieran disfrutar de ellas. No menos sonado fue el tema de las subvenciones atrasadas. Durante el último período de Antonio Rojas al frente del Imdeco quedaron sin sellarse y abonarse los pagos establecidos normalmente a los clubes de la capital correspondientes a los cursos 2017-18 y 2018-19. También hubo movimiento reivindicativo en este sentido, lo que quizá ayudó a que el organismo diera con la tecla para salvar cantidades que parecían estar perdidas.

Estos dos problemas fueron probablemente los más complejos que tuvo que encarar la institución municipal tras el cambio de corporación en Capitulares. Aunque no fueron los únicos, de forma que algunos de ellos persisten. Por ejemplo, se hace necesaria la regulación en la gestión de los campos de fútbol de Córdoba, un hecho éste que ya dio quebraderos de cabeza meses atrás en la que debía ser la vuelta a los entrenamientos de los más pequeños tras el estado de alarma por el Covid-19. Las entidades hicieron público su malestar por la ausencia de protocolos y actuaciones para llevar a cabo sus regresos a la actividad. Desde el organismo se señaló que no podía intervenir en plano económico debido precisamente a la inexistencia de documentos legales en la cesión de los espacios. “Nosotros lo que queremos es regularizar los campos de fútbol y llevarnos bien con los clubes”, insistió Manuel Torrejimeno en una reciente entrevista a este periódico.

Precisamente éste es uno de los deberes urgentes ante un 2021 que no ha hecho más que empezar pero se prevé intenso para el Imdeco. También es una aspiración de su presidente, ya que en este caso se confunden en cierto modo obligaciones con retos. En este punto una materia es especialmente importante: la mejora de las instalaciones municipales. La intención es acabar de manera paulatina con los deterioros de recintos provocados por el tiempo o por la dejación en otros casos, así como por determinadas circunstancias puntuales. Ejemplo de ello fue el destrozo que sufrió por una tromba de agua y granizo el Pabellón de Fátima. Los desperfectos fueron arreglados pero dicho espacio cuenta aún con defectos no poco significativos. Además, la idea es impulsar el mayor número de infraestructuras para los conjuntos cordobeses. “Tengo contacto con la mayoría de los clubes e intentamos adecuarlos y que cada uno tenga su pista, pero es que no hay”, aseveró Manuel Torrejimeno en su conversación con CORDÓPOLIS. En este sentido, el Instituto Municipal de Deportes ya actuó para recuperar la cancha de Valdeolleros para que “pueda acoger todas las actividades” y no sólo pádel. “De cara a 2021 tenemos un plan de instalaciones que realmente nos va a marcar, primero, el arreglo de las que tenemos pero también las que son necesarias”, indicó el presidente del ente municipal.

Dentro de este apartado surgen lo que son más aspiraciones que objetivos reales. Uno es la proyección de un recinto mayor que Vista Alegre o de una piscina de medida olímpica -50 metros-, esto último un sueño al que nunca se le da forma. También la remodelación de alguno de los pabellones ya en funcionamiento para que tengan un carácter intermedio entre las salas de barrio y el Palacio Municipal de Deportes, lo que sí parece más viable. Por si fuera poco, el Imdeco afronta tareas esenciales como la reforma de San Eulogio o la construcción de un complejo deportivo en el solar donde hasta hace unos meses se levantaba el Polideportivo La Juventud. Ambas cuestiones están en debate en el Ayuntamiento, en el segundo caso con la petición del Distrito Sur de la realización de piscinas. Sólo queda esperar en este sentido lo que sucede a lo largo de estos 12 meses.

Con todo, la cuestión de los espacios deportivos no es la única de interés en lo que se refiere a 2021. Entre otras se encuentra también, por ejemplo, la reactivación de los eventos más señalados en el calendario deportivo cordobés. Y ahí surge sobre todo la duda con los Juegos Deportivos Municipales. La intención inicial del organismo era que los correspondientes al curso 2020-21 pudieran arrancar al fin en enero, lo cual es imposible dadas las circunstancias. “Pero está todo preparado, y además lo hemos hecho igual que con las piscinas, (con contratos) bianuales”, indicó al respecto Manuel Torrejimeno en su entrevista a CORDÓPOLIS. Ahí es la evolución de la pandemia de Covid-19 la que va a determinar si pueden celebrarse o no, igual que otras citas en las que ya trabaja el Imdeco, como la Media Maratón.

También tienen importancia capital los temas administrativos. Porque si un problema endémico golpeaba al Instituto Municipal de Deportes era la falta de recursos para la gestión. Este punto espera olvidarlo por un tiempo su presidente con la inclusión en las próximas fechas de cinco técnicos y otro empleado más, de forma que la institución prevé agilizar y mejorar las labores en despacho. Dentro de este apartado surgen las famosas subvenciones, cuyo abono desea acometer Manuel Torrejimeno de manera mucho más eficiente y temprana. A ellas quiere añadir además otro tipo de apoyo de carácter económico con motivo de la crisis generada por el coronavirus. Y así es cómo está el Imdeco, entre los deberes y las aspiraciones.

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