Sin identidad

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El golpe sobre la mesa que no termina de llegar. Esa regularidad vital en un campeonato tan corto. La teórica superioridad anticipada. Parece que pesa más el escudo por la exigencia que por el gen dominante. Es más, ni la fortaleza defensiva se mantiene ya en pie. El obligado descanso no sentó nada bien al Córdoba en su vuelta al césped de El Arcángel. Los de Juan Sabas recibían a un Sevilla Atlético que venía de un pobre balance que le colocaba en los puestos de abajo de la tabla, y sin haber encontrado aún el sendero hacia su primera victoria. Eso sí, bien es sabido que, pese a que los resultados de los últimos tiempos han sido favorables para los cordobeses, siempre se ha caracterizado como un adversario incómodo en tierras califas. Y en esta ocasión no iba a ser menos. Mostró más ímpetu, más orgullo, y sobre todo, más acierto, que es de lo que se trata.

La puesta en escena blanquiverde fue impetuosa. Con carácter. No había duda que los locales querían llevar el ritmo del partido, y así se noto con las primeras posiciones, en las el control del esférico pasaba casi siempre por los pies de Traoré, Javi Flores o Mario Ortiz, éstos dos últimos como los integrantes más creativos en el once cordobés. Sin embargo, la primera mordedura la daría el filial hispalense. El Córdoba partía con un arsenal -en teórica- más cargado, aunque lo que evidenció el partido en sus primeros compases es que el cuchillo sevillista andaba mucho más enfilado. Y eso fue precisamente lo que se palpó a los pocos minutos, pues una pérdida de Bernardo Cruz dejó solo a Quintana ante Edu Frías, aunque el futbolista sevillano acabó equivocándose en la última decisión, al buscar el pase de la muerte, que llegó para cortar el central cordobés, que se recompuso a tiempo. Eso sí, ahí estaba el primer aviso. 

Un peligroso acercamiento que despertó el olfato rebelde de los jóvenes pupilos de Paco Gallardo, y que además comenzó a sembrar dudas en la retaguardia blanquiverde. De hecho, la segunda oportunidad llegaría en otro fallo defensivo del Córdoba, en esta ocasión por parte de Alberto Espeso, que no logró interceptar la pelota tras un despeje del Sevilla, y es de nuevo Quintana el que se planta ante el meta, aunque comete falta sobre Frías en el control orientado. Crecía y crecía el segundo equipo sevillista sobre el verde del feudo cordobesista.

Por contra, los de Sabas intentaban reaccionar y buscar la respuesta, y cómo no, ésta debía salir de las botas del centrocampista de Fátima, posiblemente el más activo de los suyos en todo el primer tiempo. Así, el primer acercamiento local se hilvanaría mediante una triangulación iniciada por Flores, que lograba atraer hasta dos defensas para luego abrir para Espeso, que metió un centro raso al que no consiguió llegar Piovaccari. Con todo, el intento estaba ahí. Sin embargo, no generó mucho más en los siguientes minutos, en los que el partido entró de lleno en un tramo de auténtico letargo, y del que primero despertó el Sevilla Atlético, que quería seguir mostrando sus credenciales, ahora con una gran jugada por banda izquierda. Y tanto intento acabaría teniendo su recompensa. 

Superado el minuto 20, Zarzana fue más listo para cogerle la espalda a Farrando y encarar solo por banda, dejando posteriormente un pase de la muerte al centro del área, y es ahí donde aparecía Iván para impactar un potente remate que se coló por la escuadra blanquiverde. Primer golpe en todo el costado. El tanto no hizo más que alentar el ímpetu visitante, que encontraba una y otra vez pasillo abierto por ambas bandas. Ahora era a través de un centro botado por Quintana para Pedro Ortiz, que el jugador sevillista golpea aunque su disparo sale manso para que Edu Frías lo atrape. No gustaron nada esos desajustes defensivos al técnico madrileño, que se decidió a hacer un doble cambio cuando aún no se sumaban ni 30 minutos de juego. Willy entró para para tratar de aportar más presencia arriba, mientras que Farrando dejó su sitio a Álex Robles en un recambio posicional. 

Lo cierto es que los cambios dieron otro aire al equipo, que ahora sí parecía conectar con mayor precisión. Y es que el primer tiro a portería del Córdoba llegaría superada la media hora juego. Y a balón parado. Así es, Oyarzun botó con fuerza un libre directo pegado a la frontal del área, y que pudo convertirse en el empate, aunque el balón se topó con el poste de la meta defendida por Adrián. A los pocos minutos sería Djetei el que avisaría, con un remate tras saque de esquina que se marchó por alto. Insistencia y orgullo, pero sin encontrar el camino al gol. Así fue cómo se puso la sentencia del primer tiempo. 

Y la misma puesta en escena que tuvo el acto inicial fue la que se pudo ver tras la reanudación. Mantuvo su mayor insistencia el Sevilla Atlético tras la pausa, firmando los primeros acercamientos del segundo tiempo. Y no solo eso, sino que el acierto también parecía estar únicamente de cara para los visitantes. De nuevo por la banda, una pared entre los futbolistas rojillos posibilitaba la incursión de uno ellos hacia la diagonal del área, dejando éste para que Iván se apuntara su particular doblete con un remate nada ortodoxo. Pero efectivo. Sabas siguió removiendo el banquillo en busca de la heroica. Y a raíz del gol se pasó al protagonismo blanquiverde. Es que no quedaba otra que empujar. Así, el segundo disparo a puerta del Córdoba se produjo en el 70’, con una internada de Piovaccari que golpea escorado, aunque su disparo se encontró con Adrián. Ni los cambios, ni el resultado, ni la insistencia daban profundidad a un plantel que debía además pugnar ante un Sevilla Atlético que andaba ya totalmente replegado en su campo. 

Pero es que talento tiene el Córdoba, y ese siempre brota, aunque sea de manera puntual. Despertó al fin. Una jugada por banda entre Carlos Valverde y Álex Robles acabó en un taconazo perfecto del extremo para el lateral sevillano, que no tuvo piedad ante su exequipo, recortando así la distancia con un fuerte disparo raso. Volvía la esperanza para los últimos quince minutos de partido. El gol propició que se rompiera de manera definitiva la contienda. Juego sin control, dinámico a la máxima expresión y con constantes imprecisiones. El Córdoba lo intentó por todos los frentes, pero casi siempre tenía que culminar jugada mediante un tiro lejano. De este modo, probaron fortuna Javi Flores, Valverde e incluso Moutinho. Pero ninguno encontraba puerta. De cabeza tampoco, pues Willy se topó con Adrián en un buen remate tras córner. Ya estaba toda la carne en el asador. El todo por el todo. Pero la rebeldía acabó imponiéndose. A diferencia del enfrentamiento más reciente, en esta ocasión no se pudo culminar la remontada. No siempre vale a la heroica en un esquema que vio desintegrarse su identidad.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA CF, 1: Edu Frías, Djetei, Farrando (Álex Robles, 28’), Bernardo, Espeso (Jesús Álvaro, 45’), Traoré (Willy, 28’), Mario Ortiz, Javi Flores, Suma Delgado (Valverde, 45’), Alain Oyarzun (Moutinho, 61’) y Piovaccari.

SEVILLA ATLÉTICO, 2: Adrián, Valentino, Vázquez, Kike Ríos (José Ángel, 82'), Quintana (Isaac, 75’), Ortiz (Peral, 82'), Eliseo, Luismi Cruz (Carlos, 75’), Iván, Johansson y Zarzana.

ÁRBITRO: Muñoz García (Comité Extremeño). Mostraron cartulina amarilla a los locales Samu Delgado, Djetei, Álex Robles y al técnico Juan Sabas, así como a los visitantes Quintana y Pedro Ortiz. Carlos Valverde acabó expulsado por doble amarilla, la segunda en el túnel de vestuarios.

GOLES: 0-1 (22’), Iván.

0-2 (60’), Iván. 1-2 (74’), Álex Robles.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la quinta jornada del campeonato de liga en el Grupo IV-B de Segunda B disputado en El Arcángel a puerta cerrada. 

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