Una historia de centrales

Rodas y Deivid, extenuados por el esfuerzo tras el Córdoba - Elche (1-0) | MADERO CUBERO

“El doctor que me operó me habló de que a mediados de mayo podría salir quince minutitos para ir entrando... Y mira”. A Deivid no le cabía la sonrisa en la cara tras el encuentro ante el Elche. Después de más de seis meses sin competir, se plantó en el campo con el brazalete de capitán. Jugó los noventa minutos. El Córdoba ganó. “Ha sido la vuelta soñada”, dijo el canario. “Era fundamental ganar ya que nos metíamos muy abajo. Portería a cero, ganando y en casa es la mejor situación que hemos podido vivir’”, argumentó ante los medios en la zona mixta. Estaba tan ufano como Héctor Rodas, su pareja de baile en el centro de la zaga. El levantino bromeaba ante los micrófonos después de una tarde de sensaciones fuertes. Les tocó vigilar a Nino, uno de los mejores delanteros de la historia de Segunda División, y salieron airosos. Además, Héctor marcó un gol. Y de chilena.

“El gol es para Cisma y para que vaya recuperando poco a poco la sonrisa”, dijo Rodas, que agarró una camiseta con el número de su compañero lesionado para enseñarla con furia delante de la grada de tribuna. El defensa zurdo sevillano no volverá hasta dentro de nueve meses. El lugar en el que esté para entonces el Córdoba dependerá de lo que se haga en estas diez semanas que faltan. Rodas resaltó un hecho: “La gente lo necesitaba”. Y cuando dijo “la gente” se refirió tanto a los aficionados -que este mismo curso soportaron una racha de más de cinco meses sin ver una sola victoria liguera en casa- como a la propia plantilla blanquiverde. “No es fácil salir al campo en descenso, pero hemos tenido personalidad”, arguyó.

Para personalidad, Deivid. El canario recibió una ovación fantástica cuando se le nombró por megafonía. Fue el primero que pisó el césped cuando el grupo salió a calentar antes del partido y el último que lo abandonó, después de llamar a sus compañeros para que se juntaran en el centro del campo y saludaran a los seguidores. “Cuando estás en una situación como esta, lo normal es que la gente exija. Se escucha a la gente pitando, pero eso no nos debe preocupar porque es normal que haya momentos de duda. Lo que está claro es que necesitamos a la afición para cumplir nuestro objetivo”, dijo Deivid.

Deivid y Héctor Rodas iniciaron la campaña 16-17 como la pareja llamada a la titularidad en el once blanquiverde. Después de la grave lesión del canario a finales de septiembre, la retaguardia ha sido un campo de pruebas. Con la lesión de Domingo Cisma, otro de los referentes, la línea sufrirá nuevas reformas. Ante el Elche actuaron Caro en el lateral derecho y el argentino Bíttolo en el izquierdo. “Nos hemos juntado en línea de cuatro y hemos dejado la portería a cero. Enchufamos el gol y nos llevamos tres puntos. Perfecto”, sentenció el capitán.

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