El guardián del secreto del Itea

Antonio García da instrucciones en Vista Alegre durante un partido del Itea | TONI BLANCO

Hay que bucear en las hemerotecas y acudir a la memoria de los más veteranos para recordar algún periodo de pujanza deportiva similar al que está atravesando el Itea Automatismos, el máximo representante de Córdoba capital en fútbol sala. Dirán los críticos que está en Segunda B y que esta categoría no es un catálogo de excelencias. De acuerdo. Pero en la actualidad supone el techo para una modalidad cuyo arraigo y capacidad de generación de talento -sólo hay que echar un vistazo a las selecciones nacionales y a las plantillas de la LNFS- no es pareja al nivel de competición que hoy se puede ver en Córdoba. Y en eso está el Itea, que se ha empeñado en dar un vuelco a la historia y empezar a cambiar paso a paso. Sin obsesionarse con metas muy lejanas pero enfrascado en ser mejor cada temporada. Esa filosofía le está funcionando. Y su entrenador, Antonio García, tiene mucho que ver en esta explosión.

Esta pasado fin de semana, el Itea Automatismos se impuso en Vista Alegre al Stilo Textil Villa del Río. Lo hizo por 6-5 y en los últimos instantes, tras un partido excitante para los espectadores -pese a los horarios infames y cambiantes, ya rozan los mil por cita- y seguramente irritante para el técnico cordobés, al que le sienta especialmente mal el encajar goles. Su equipo ha recibido 53 hasta ahora en 16 partidos, una cifra muy lejana a la del líder Cerro Reyes (23) y similar a la de los conjuntos que se mueven por la zona tibia del grupo de Segunda B. Hay, sin embargo, una contrapartida brutal. El Itea ha firmado un total de 92 goles, siendo en este aspecto el más eficiente, de largo, de toda la división. Acorazar la meta propia sigue siendo una tarea pendiente de Antonio García, que en sus años de jugador desempeñó la función de portero.

Antonio García Jiménez (Córdoba, 1976) comparte generación con otro entrenador cordobés, Rafa Sanz, vecino en el Palacio de Deportes al frente del Yosiquesé Cordobasket de baloncesto. Ambos mantienen a sus equipos en lo más alto con un ideario que tiene, entre otros puntos clave, un acento en el compromiso personal y en el trabajo creativo para exprimir el potencial de plantillas forjadas sin demasiados medios económicos. Son especialistas para tiempos de crisis. García llegó este verano procedente del Lucena FS, al que llegó a clasificar para disputar la Copa del Rey. Sustituyó en el Itea a un clásico como Antonio Arellano y desde el primer instante dejó clara su impronta. Exigente, metódico y estudioso del deporte, ha hecho del Itea un grupo competitivo. Llevan catorce victorias, un empate y una derrota como balance. Y están inmersos en una racha de ocho triunfos consecutivos, algunos logrados en situaciones de alto riesgo. Se han manejado bien en el filo de la navaja, lo que indica que además de la técnica y la táctica, hay detrás una buena labor en el trabajo mental.

El exportero de Apademar, Melilla FS y Andújar, entre otros, posee experiencia como entrenador en superior categoría, pues dirigió al Maderas Miguel Pérez de Bujalance en 2ª División. Ahora, el desafío es en una división inferior pero seguramente con una carga de exigencia superior tanto en lo deportivo como en lo emocional. El Palacio de Deportes Vista Alegre es un foro que provoca una presión especial, más allá de la mayor o menor afluencia de espectadores. Es la instalación más emblemática de la provincia y en cada entrenamiento -no digamos ya en los partidos- lanza a sus moradores silenciosos mensajes sobre hazañas pasadas pendientes de repetición. ¿Quién no recuerda aquella eliminatoria del Adecor contra el FC Barcelona? ¿Y los títulos de campeonas de las chicas del Cajasur Deportivo? ¿Y las visitas de la selección española? Los aficionados al fútbol sala, que en Córdoba son legión, aspiran a revivir momentos de gloria. De momento, con el Itea han logrado ilusionarse. Que no es poco.

“Haremos balance en mayo, si bien la sensación es de estar por el buen camino. El compromiso y constancia de todos los estamentos que componen el club son altos. Ahora toca dar continuidad a estos valores para continuar en la línea de resultados actuales. Debemos sentirnos contentos, pero nunca satisfechos. Somos una entidad que aspira a lo máximo. Y eso significa salir cada semana a ganar. Pensar mucho más allá no sería positivo. Esa ambición deportiva es la que nos debe hacer inconformistas y muy autocríticos”. Así se expresaba Antonio García en el clásico balance de fin de año. El 2017 lo han iniciado ganando y no parecen que tengan la intención de parar. Los tres primeros jugarán la Copa del Rey. Ahora marchan segundos. El primero peleará por el ascenso. Estímulos no le faltan al Itea. Hambre, tampoco.

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