De Vista Alegre a Vista Alegre: las otras claves para el Córdoba Patrimonio

Zequi y Shimizu, ante el Viña Albali Valdepeñas

Tres días después de una derrota tan sorpresiva como dolorosa, la situación no varía en exceso. No es que resulte muy positivo este hecho pues supone perder la ocasión de marcar distancia con la última plaza peligrosa. Después de caer en su duelo trampa con O Parrulo Ferrol, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad sigue con una renta de cinco puntos respecto del play out y mantiene a un rival en posición intermedia con la misma -es Osasuna Magna-. La principal novedad, que no es poco relevante y se da aun con un tropiezo mayúsculo, es que el conjunto blanquiverde escapa del descenso directo cuando restan apenas dos jornadas. He ahí el problema, que sus dos máximos adversarios tienen partidos aplazados, el que más, un Burela que procura abandonar el puesto de promoción negativa. Es el motivo por el que al cuadro califal, lo quiera o no, le toca estar pendiente de lo que sucede en otros escenarios.

La atención del equipo dirigido por Josan González se centra desde el miércoles en su siguiente choque, el penúltimo de una temporada apasionante pese a extraña y atípica en Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Sobre todo porque tiene ante sí un reto complicado: superar a ElPozo Murcia Costa Cálida en Vista Alegre. El partido se disputa el próximo martes a partir de las 21:00 y la victoria se hace obligada para la consecución del objetivo final, que no es otro que la permanencia. Sin embargo, antes de que llegue dicho encuentro el panorama va a cambiar significativamente, ya sea para bien o para mal -ojalá que en la primera de las opciones-. Como razón, la entrada en acción de nuevo del Burela con el tercero de sus cuatro enfrentamientos atrasados en la recta final del campeonato por la Covid-19. Se mide al Ribera Navarra el sábado (18:30) y del resultado de dicha contienda depende en buena medida cómo continúe el curso hasta su conclusión, que llega el fin de semana venidero.

Parece una ironía del destino pero el Córdoba Patrimonio de la Humanidad juega sin hacerlo antes de recibir a ElPozo Murcia Costa Cálida en Vista Alegre. Más que nada porque el pabellón del cuadro lucense, actualmente en play out, comparte nombre con el Palacio Municipal de los Deportes, sede del cuadro califal. En cualquier caso, dicho partido entre Burela y Ribera Navarra puede tener un efecto trascendental en la última semana de competición. De las tres posibilidades existentes -triunfo, empate o derrota local, claro-, dos conllevan repercusiones directas en otros enfrentamientos de ambos con interés para el conjunto blanquiverde. Y ahí aparecen también en escena tanto el Peñíscola, al que sólo le queda pugnar por la plaza de promoción desde la tercera de descenso directo, y Osasuna Magna, que es el rival que marca la frontera con la citada posición de riesgo. Así es por las visitas posteriores, en la jornada del martes, de los gallegos a la pista castellonense y de los tudelanos a su vecino.

El escenario de partida es el siguiente: al Burela le restan cuatro partidos y necesita el mayor número de puntos para evitar el play out, mientras que el Ribera Navarra tiene tres encuentros por delante con opciones de alcanzar el play off. Aunque antes, y esto no deja de ser importante, el cuadro tudelano tiene que asegurar la permanencia. Con 40 puntos, el equipo dirigido por el histórico José Lucas Mena Pato se encuentra en un terreno cómodo al ser décimo -con cuatro rivales por debajo antes de la promoción-. Sin embargo, una derrota en tierras lucenses puede dejarle con sólo cinco puntos de renta respecto del lugar que nadie desea a excepción del Peñíscola. Y esto, con seis por disputar por su parte y nueve en juego para los gallegos tras su cita. Es decir, de entrada el conjunto navarro ha de asegurar su continuidad en Primera de la LNFS para después aspirar a las eliminatorias por el título. Dicha circunstancia y otro hecho hacen que exista cierta confianza en un resultado positivo para el Córdoba Patrimonio de la Humanidad. No tanto por desear el mal ajeno sino por pensar en el bien propio.

Llegado este punto, el escenario más favorable para el conjunto blanquiverde es el de la victoria tudelana el sábado. Si el Ribera Navarra vence, mantiene viva la ilusión del play off -e incluso puede acceder a esa zona de privilegio- y además otorga esperanza al Peñíscola. ¿Por qué es importante este hecho? Es sencillo. De darse el triunfo de la escuadra de Pato, por encima de todo, el Burela visita el próximo martes al Peñíscola con una diferencia mínima de dos puntos. Significa esto que si el conjunto levantino se impone en ese partido, escapa provisionalmente del descenso directo y le traspasa la ansiedad máxima al gallego -33 puntos del primero por 32 del segundo-. Habría más incentivo si cabe para los castellonenses y el Córdoba Patrimonio de la Humanidad, al tiempo que otros luchan a cuchillo, sale beneficiado. Incluso si gana a ElPozo Murcia Costa Cálida, el equipo de Josan González casi garantizaría ya la permanencia total.

Además, el Ribera Navarra puede encarar la última semana de competición, si suma de tres en Burela, con una posibilidad muy real de disputar el play off. Es ahí donde se le da importancia a Osasuna Magna pues en la jornada del próximo martes recibe a su vecino en un derbi siempre atractivo. Y el Xota, en que milita el cordobés César, tiene la difícil tarea de puntuar lo más posible después ante Inter e Industrias Santa Coloma, que también pugna por estar en las eliminatorias por el título. No es lo mismo afrontar un duelo en unas determinadas circunstancias o en otras. Mientras, el cuadro califal puede volver a salir beneficiado. La segunda posibilidad es la derrota de los tudelanos en Burela y el desvirtúo en cierto modo de las distintas expectativas y del panorama. Sea como fuere, queda claro que el Córdoba Patrimonio de la Humanidad ha de estar atento de Vista Alegre, y no el Palacio Municipal de Deportes.

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21 de mayo de 2021 - 05:30 h