Fútbol y amor en el tiempo de descuento

Ilustración de la portada de 'En lo mudable', de Antonio Agredano.

'En lo mudable' no es un libro del Córdoba. No cuenta paso por por paso la temporada del glorioso ascenso a Primera, entre otras cosas porque se escribió antes de que sucediera algo que para toda una generación -a la que pertenece el autor- era un suceso impensable, eso que siempre le pasa a otros. Subir a Primera, qué cosas. No cuenta la edad de oro de los tiempos del NODO ni bucea en las estadísticas de los sesenta años de historia del club, que se cumplen precisamente ahora. No hay épica. En todo, caso la épica del perdedor. La del coleccionista de derrotas que un día gana y no sabe muy bien qué hacer. Es un libro sobre los complejos mecanismos de las relaciones del autor con su ciudad -una Córdoba enquistada, enferma de nostalgia, de castas y etiquetas-, con las mujeres -inevitable acordarse del clásico "Fiebre en las gradas", de Nick Hornby- y con su equipo, un Córdoba que simplemente está ahí, como un eterno actor secundario atrapado por su propio papel. Una metáfora de la ciudad que lo acoge. Es un libro de amor. Y de rabia. Es un libro de Antonio Agredano (Córdoba, 1980), que en ciertos momentos parece confesar su cordobesismo como un recién llegado a una reunión de alcohólicos anónimos.

Editado por Libros del K.O. dentro de su colección 'Hooligans Ilustrados', 'En lo mudable' es un paseo de la mano -a veces caliente, fuerte y confortable; a veces fría, sudorosa y desagradable- del fútbol por la Córdoba de las últimas décadas: sus descampados en los barrios con chavales jugando con balones Mikasa y camisetas Umbro, sus garitos emblemáticos "siempre con la misma gente haciendo las mismas cosas", sus complejos enraizados y su singular club de fútbol, una institución volcánica y con tendencia al desastre que celebraba con conmovedor exceso sus ascensos a Segunda y sus salvaciones en el último partido. Así fue hasta que dejó que de serlo. Hace apenas unos meses, en Las Palmas, el Córdoba consiguió con un gol en el último segundo regresar a Primera después de 42 años. Agredano habla de Ulises Dávila, el mexicano cedido por el Chelsea que hizo historia y que nunca después de ese día volvió a ponerse una camiseta blanquiverde. También salen Avelino Viña, Mantecón y Valentín. Rafael Gómez y Carlos González. Mingorance, Homar y Simonet. Esteban Vigo, Quique Hernández y Juan Carlos Rodríguez. Pepe Escalante, Cartagonova y El Alcoraz. El penalti de Abraham Paz. Crispi y "Chapi" Ferrer. Salenko y Charles.

Todo esto lo narra Agredano como seguidor sufriente, escéptico y enamorado a su pesar, sin hacerse demasiadas preguntas porque en el fútbol, como en todo lo demás, un día estás en la portada y otro en una pieza secundaria de la penúltima página. Lo hace a su estilo. Si eres cordobesista, te vas a reconocer en él. Te cuenta su vida y ahí, metido como un polizón, está el Córdoba CF. Al final se han hecho amigos. Qué remedio.

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Publicado el
11 de octubre de 2014 - 16:12 h
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