Ferrer, la nostalgia de La Masía y el feudo inconquistable

El entrenador catalán vuelve a Barcelona, donde marcó época como jugador,  al frente de un Córdoba que nunca ganó en el Miniestadi al filial azulgrana

Hace ya mucho tiempo que se fue de allí, pero hay lugares en los que se permanece siempre. La distancia física es otra cosa. Albert Ferrer, el "Chapi", forma parte de la historia del Barcelona. Fue uno de los productos de La Masía que llegó al equipo culé para destrozar una etapa de penurias y victimismo. Con la camiseta azulgrana conquistó cinco Ligas, cuatro Supercopas de España, una Liga de Campeones, dos Supercopas de Europa, dos Copas del Rey, una Recopa de Europa y unos Juegos Olímpicos, además de disputar con la selección española tres Eurocopas y dos Mundiales. Todo en ocho temporadas. No fue uno más de los canteranos que pasaron por la entidad. Ferrer fue el lateral derecho de referencia en la gloriosa etapa del Dream Team, el invento de Johan Cruyff que revolucionó el fútbol los años noventa. Desde que salió de Can Barca -fichó por el Chelsea, donde terminó su carrera como jugador- seguramente soñó con volver algún día. Quizá como técnico. Unos meses en el Vitesse holandés y poco más de una decena de jornadas en el Córdoba son los breves apuntes de su expediente en los banquillos.

El próximo sábado se encontrará con algunos viejos conocidos, dará muchos abrazos y sentirá brotes de nostalgia de un pasado que nunca se irá. Chapi será rival del Barcelona, una situación desconocida para él y para su familia blaugrana. Buscará la victoria en el Miniestadi, un escenario en el que los blanquiverdes nunca han ganado. Igual que sucedía en Riazor o El Molinón, donde nunca lograron el triunfo hasta este año, o el Rico Pérez de Alicante, donde la última alegría databa de medio siglo atrás. En Barcelona se va a encontrar con un filial que a falta de seis jornadas se ha propuesto ser campeón. Así, como suena. Es tercero, a dos puntos del Éibar y a cinco del líder Depor, y está en forma. No puede ascender a Primera, pero quiere celebrar un título, algo que vendría de perlas en un año aciago para la institución. En esta tesitura aterriza Ferrer en Barcelona, donde la simple mención de su nombre evoca una época inolvidable.

En diez visitas al filial del Barcelona -siete en Segunda A, tres en Segunda B-, el Córdoba jamás ha ganado. Cuatro empates y seis derrotas marcan el balance de los blanquiverdes, que tienen su mejor marcador en la temporada 82-83: fue un empate a cero. El equipo terminó descendiendo. En los años 70 se cruzaron tres veces y los duelos siempre terminaron en tablas. En la etapa moderna volvieron a coincidir sus caminos y la historia varió a favor del Barcelona, una plataforma de talentos de primer nivel mundial. Las tres comparecencias más recientes en el feudo catalán se saldaron con derrotas sin paliativos. La más dura llegó en la temporada 10-11, con Lucas Alcaraz en el banquillo blanquiverde y un ramillete de figuras emergentes en la formación azulgrana. Thiago Alcántara, Montoya, Bartra, Jonathan Dos Santos, Sergi Roberto o Christian Tello formaban parte de un Barcelona B que aplastó por 4-1 al Córdoba. El marcador a favor del equipo dirigido por Luis Enrique se quedó corto.

Con Paco Jémez y Rafa Berges, el Córdoba tampoco logró romper la línea negativa en Barcelona. Con el actual preparador del Rayo Vallecano al mando, los blanquiverdes cayeron por 2-0 (Gerard Deulofeu y Riverola), mientras que con el oro olímpico cordobés el tanteo fue apretado (4-3). Deulofeu, Dongou, Luis Alberto y Araújo fueron los anotadores del cuadro barcelonista, que afrontó los últimos minutos con un 4-1 que se vio comprometido por dos dianas postreras de Pedro y Xisco Jiménez. En estas dos últimas campañas ha estado al frente del conjunto nodriza culé el ex jugador Eusebio Sacristán, quien permanece por tercer curso consecutivo con notable éxito.

El sábado se cruzan dos equipos enrachados, cuyos objetivos están todavía por definir. Los filiales tuvieron un arranque difícil, con muchas jornadas en los puestos bajos, pero su progresión ha sido espectacular. Sin presión y con calidad, se han metido arriba y son capaces de cualquier cosa. Eusebio volverá a encontrarse con el que fue su compañero en el memorable Barcelona de Cruyff, un Chapi Ferrer cuyo nombre sonó como posible integrante del staff técnico tras la marcha de Pep Guardiola. El nombre del actual entrenador del Córdoba estuvo en las quinielas como posible ayudante de Tito Vilanova, el hombre que llevó al Barcelona hacia la conquista de la Liga 12-13. El pasado fin de semana, Ferrer vivió emocionado el minuto de silencio que se guardó en El Arcángel en memoria de su amigo, fallecido horas antes. El destino ha querido que sea Barcelona, el lugar en el que ambos crecieron juntos, el escenario en el que Ferrer afronte el próximo partido. Una cita llena de recuerdos y un partido de fútbol con mucho en juego.

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