Ya sólo falta uno: José Carlos llama a la puerta

José Carlos realiza un ejercicio bajo la supervisión de Esaú Sánchez | ÁLVARO CARMONA
El punta onubense, que jugó su último partido en marzo con el Rayo, entrena en un tono similar al de sus compañeros | Es el único del plantel que no ha intervenido aún

Seguro que está contando las horas. No es para menos. Hace unos meses, los más negros pensamientos se cruzaban en su mente mientras se rehabilitaba de la lesión que le sacó violentamente de su estatus. Era un futbolista con buena reputación, una pieza importante en un equipo de moda, el Rayo Vallecano, y con un entrenador aún más en candelero, el cordobés Paco Jémez. Todo se rompió una tarde de agosto de 2013 en el Martínez Valero de Elche: el cruzado de su rodilla izquierda estalló. Ahora sólo mira hacia adelante. Quizá para el próximo partido del Córdoba, el sábado 18 ante el Málaga, haya un nuevo inquilino en la lista de convocados. Desde luego, la simple posibilidad de entrar ya es un triunfo para él. José Carlos Fernández Vázquez (Minas de Riotinto, 1987) vuelve a ser futbolista en activo.

El pasado jueves, en el Ciudad de Lucena, paladearon sus primeros minutos de competición -no oficial- dos jugadores que permanecían inéditos en el actual curso. El guardameta Mikel Saizar, suplente de Juan Carlos en la actualidad, defendió el marco blanquiverde ante el conjunto celeste. El guipuzcoano había tenido sus ocasiones durante los ensayos veraniegos y el compromiso ante el Lucena, que se resolvió con un 1-3, significó una buena oportunidad para plasmar en directo su trabajo en los entrenamientos. Más carga sentimental tuvo el otro estreno. Carlos Caballero, lesionado de gravedad en la pasada primavera -también rotura de ligamentos de la rodilla, como José Carlos-, no protagonizaba ni un solo minuto desde hace algo más de siete meses. El medio de Alcorcón fue alineado en el once inicial y confirmó que el talento no caduca, aunque físicamente aún necesita fondo y ritmo. Su retorno es una excelente noticia, celebrada por Albert Ferrer con una cascada de elogios hacia un jugador “diferente al resto, que nos puede dar lo que no da ningún otro”.

Y ahora le llega el turno a José Carlos. Su vuelta es inminente. Durante la última semana se ha ejercitado con el grupo y ya es un nombre con el que contar a la hora de componer la lista de convocados. Formado en la cantera del Sevilla, José Carlos tiene experiencia en Primera. Debutó con el club de Nervión y, tras una etapa en el AEK griego, recaló en el Rayo Vallecano. Allí estuvo dos cursos a las órdenes de Paco Jémez: uno fue espectacular (32 partidos, 2 goles); el segundo, horrible desde que dio el pistoletazo de salida. En la primera jornada de la Liga 13-14, ante el Elche, el extremo izquierdo sintió el dolor y pidió el cambio en el minuto 36. Cuando su equipo celebraba el buen debut (3-0) se enteró del infortunio de su compañero: el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda estaba roto. Desde aquel día todo se complicó. Actuó ante el Osasuna y el Real Madrid unos meses después, pero no aguantó. El diagnóstico fue una sinovitis postraumática. Llegó este verano con la carta de libertad del Rayo y tras haber estado a punto de fichar por el Deportivo de La Coruña. El Córdoba le ha dado la oportunidad de reengancharse al fútbol de primer nivel en España.

Etiquetas
stats