'Falete', artífice de un sueño en el papel de salvador

Falete, en un encuentro. | MADERO CUBERO
Falete El técnico trata de reconducir la situación del Lucena, al que llevó a sus cotas más altas | Afronta un derbi muy distinto ante el filial del Córdoba, cuyo juvenil dirigió la pasada campaña

Muy diferente es la actual situación a la que no mucho tiempo atrás viviera en idéntico banquillo. En apenas unos años, cambia por completo su papel dentro de un equipo al que conoce a la perfección. Precisamente el hecho de ser un hombre de la casa es lo que provocó hace sólo unas semanas que el club volviera a llamar a su puerta. En su nueva etapa, la tarea es completamente distinta a la que tuviera allá años atrás, pero la asume con el firme convencimiento de tener capacidad para cumplirla. El pasado domingo, en el cuarto encuentro que dirigía esta campaña, consiguió dar al Lucena su primera victoria de la temporada. En el próximo, intentará dar continuidad a esa mejoría del conjunto celeste en un lugar que también conoce. Rafael Carrillo Falete regresa a El Arcángel con la intención de dar el golpe a un Córdoba B en horas bajas. Busca el técnico otra victoria allí donde la suerte no le sonrió el anterior curso.

En apenas unos días, el filial blanquiverde y el Lucena se vuelven a medir en un derbi que las dos campañas anteriores tuvo un escenario más atractivo. Eran tiempos en los que el fútbol de la provincia todavía tenía cabida en Segunda B. El duelo entre ambas escuadras tiene lugar ahora en Tercera, categoría en la que se vieron las caras un buen puñado de ocasiones antes de que los celestes dieran el salto a la división de bronce. Aquellos tiempos también eran mejores en la casa aracelitana, en buena parte gracias a la intervención de Falete. El técnico, siempre ligado de especial manera a la escuadra de la capital de la Subbética, llegó al club en un momento delicado, cuando parecía abocado al desastre. Sobrevivió y el entrenador fue capaz de elaborar un proyecto que en cuestión de dos años alcanzó un notable rendimiento.

Falete

Fue en la campaña 2011-12 cuando el cuadro lucentino tomó relevancia dentro del Grupo IV de Segunda B y en la categoría a nivel global. Ese curso, con Falete en el banquillo, el conjunto celeste acabó tercero y disputó el play off. Eliminó al Huracán y amplió su sueño, que cortó una Ponferradina que finalmente ascendió a Segunda A. Sólo una temporada después, con unos números más discretos, el Lucena volvió a jugar las eliminatorias por el salto de división, en las que cedió a las primeras de cambio ante el rival al que eliminara en su primera experiencia de este tipo. A la etapa dorada de la entidad aracelitana le restaba, sin que nadie lo supiera, poco tiempo. El cambio de dueños el pasado campeonato conllevó otro al frente del equipo, que no supo reconducir una situación que terminó con el descenso a Tercera.

El verano de 2014 fue, de esta forma, el de la llegada de Falete al Córdoba. El técnico asumió la importante responsabilidad de devolver al primer conjunto juvenil del club califal. Pero la aventura acabó antes de tiempo. Después de cuatro jornadas, en las que sólo obtuvo un triunfo y cedió dos derrotas –el cuarto partido terminó en empate–, el entrenador dimitió por motivos personales. Quizá entonces no pensara que más temprano que tarde regresaría al Lucena. Tras pasar por el otro equipo de la localidad, todavía filial de los celestes, regresó al banquillo del Ciudad de Lucena. Tenía el reto de conseguir una permanencia excesivamente difícil en sólo cinco jornadas. El objetivo se escapó y salió de nuevo. Sin embargo, los caminos de la entidad aracelitana y del entrenador tienden a unirse, algo que sucedió otra vez hace unas semanas. Al regreso, su papel había cambiado totalmente: con el club en tempestad constante y el equipo hundido en la tabla, el preparador cordobés pasa de artífice de un sueño a interpretar el papel de salvador. Un buen avance sería ganar donde no contó con la ayuda de la fortuna.

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