La extraña Liga en la que ganar no es imprescindible

Celebración del gol en el Martínez Valero (1-1) | LOF

Pasan los años, pasan los jugadores... pero hay asuntos que permanecen inalterables. La Segunda División es una categoría de locos. Y el Córdoba se desenvuelve bien en ella. Conoce sus trampas, sus servidumbres y su bendita y maldita cualidad: ofrece oportunidades hasta el último momento. Hasta a quienes no se las merecen. Sería injusto decir que éste es el caso del Córdoba, al que no se le puede reprochar su extraordinaria capacidad de reinvención. Más allá de sistemas de juego o de estética más o menos vistosa, el conjunto de Oltra resiste en la zona alta.

Se han cumplido once jornadas -se sobrepasa así el primer cuarto del campeonato- y los blanquiverdes llevan diez metidos en la zona de play off. Arrastran un mes sin ganar en Liga. En octubre llevan cuatro partidos: uno en casa y tres fuera. En El Arcángel perdieron contra el Sevilla Atlético (0-1) y lejos del hogar arrancaron empates en Zaragoza, Numancia y Elche. Siempre por 1-1. ¿Una crisis? Llámenlo como quieran, pero parece prudente no instalarse en el tremendismo en una división cuyo equilibrio es tremendo: hay cinco puntos de diferencia entre el Rayo (15), último equipo de play off -el Sevilla, filial, está delante y no cuenta-, y el Cádiz (11), que ocupa la primera plaza de descenso a Segunda B. Lo dicho: un par de buenos resultados cambian cualquier panorama. Para bien o para mal.

Al Córdoba le está costando trabajo. Pero, en definitiva, de eso se trata. En lo que va de curso, y de momento, sólo hay un equipo que esté distanciándose del resto. El Levante es líder destacado. Sólo ha perdido una vez y fue ante el Córdoba. "Sólo me ha gustado una fase en la segunda parte. A pesar de que valoro la entrega y el trabajo, soy sincero y no estoy contento", expresó Oltra en la sala de prensa del Martínez Valero tras el empate, agarrado en el tramo final, con un gol del italiano Piovaccari. El entrenador valenciano del Córdoba sigue siendo exigente. El equipo va a trancas y barrancas últimamente. Desde su triunfo ante el Nástic (2-0), las bajas han sido una plaga y especialmente la zona defensiva se ha resentido. Ahí, en la retaguardia, han caído casi todos: desde Antoñito a Domingo Cisma, pasando por Deivid.

Con tres puntos de los doce últimos en juego, el Córdoba permanece situado en quinta posición, a tres del ascenso directo. Los blanquiverdes encaran el último partido de un mes huérfano de los victorias el próximo sábado. A partir de las 20:00 horas llega a El Arcángel el Real Valladolid, un enemigo directo. Como todos en una categoría en la que, por lo visto, ganar no es imprescindible.

Etiquetas
stats