El Emotion Zaragoza, en un antes y después

Shimizu, ante el Fútbol Emotion Zaragoza en Vista Alegre | MADERO CUBERO

El panorama es muy distinto al conocido meses atrás. Aunque el propio es parecido, el del rival es diferente por completo. Con todo, es cierto que, si bien la clasificación dice lo contrario, el adversario lo es directo en la búsqueda del objetivo. De ahí que, al igual que en la anterior campaña pero más si cabe por la situación actual, el duelo con éste resulte trascendente. Ocurre tanto a corto plazo, para recobrar la tranquilidad perdida, y a largo, de cara a la consecución del logro marcado. Tal es la realidad del Córdoba Patrimonio de la Humanidad ante la visita del Fútbol Emotion Zaragoza, equipo con el que además tiene una curiosa relación. Sólo un enfrentamiento cuenta el cuadro califal con el aragonés en el Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre. Sin embargo, no es un partido cualquiera el que aparece solitariamente en el historial. Básicamente porque es el último choque que disputaran ambos conjuntos antes de la irrupción definitiva del Covid-19. Y, por si fuera poco, recuerda un cambio de ciclo en la entidad blanquiverde.

Bien puede afirmarse, por tanto, que el Fútbol Emotion Zaragoza aparece, en cierto modo, en un antes y después. De entrada, para rememorar la única comparecencia del cuadro maño en Vista Alegre es necesario retrotraerse apenas ocho meses o casi nueve. El 29 de febrero -otra curiosidad, se jugó en el único día que se da cada cuatro años- de este mismo 2020 los aragoneses llegaron a la Ciudad de los Califas para un duelo cercano a ser a vida o muerte. El Córdoba Patrimonio de la Humanidad sumaba ocho jornadas sin conocer la victoria y comenzaba a sufrir en la clasificación. El equipo entonces -y hasta ese momento- dirigido por Miguel Ángel Martínez Maca ocupaba la antepenúltima posición, sólo una por encima del descenso. Contaban los califales con 16 puntos, apenas dos más que quien más le estrechaba el cerco en la zona baja. Y el rival que le seguía en la tabla era precisamente el zaragozano. La victoria era un paso más hacia una merecida permanencia. Todo lo que no fuera vencer suponía perder pie de cara a la recta final del campeonato.

Lo cierto es que la presión por su dinámica negativa y sus apuros cada vez mayores pudo con el conjunto blanquiverde. O quizá el adversario estuvo más concienciado de la importancia de la contienda. Sea como fuere, el partido transcurrió de la peor forma posible para el Córdoba Patrimonio de la Humanidad, que al primer minuto se vio por debajo en el electrónico. Pablo del Moral consiguió voltear el tanteador para asistir un puñado de minutos después a un empate que fue capaz de romper César, ahora en Osasuna Magna Xota, casi tras un cuarto de hora. El Fútbol Emotion Zaragoza llegó a colocarse con un 3-4 a su favor pero por suerte Manu Leal igualó para que, al menos, el cuadro califal no se viera en el abismo. Aquel resultado, que significaba el noveno sin triunfo blanquiverde, terminó por costarle el cargo al técnico del histórico ascenso a Primera. Maca fue destituido de manera fulminante, sin que pasara la noche, y Josan González tomó el relevo unos días después.

Sin embargo, la jornada 23 a la postre, y ni siquiera se intuía entonces, se convirtió en la última del Córdoba Patrimonio de la Humanidad en la temporada 2019-20 al igual que en la de cierre del curso de Primera -como en la mayoría de las competiciones-. El Covid-19 comenzó a hacer estragos claros en España, el Gobierno decretó el estado de alarma y todo encontró su final anticipado e inesperado. Así, el cuadro califal logró la ansiada permanencia -que había trabajado durante todo el campeonato, no fue un regalo- y su nuevo entrenador no tuvo opción de debutar hasta hace unas semanas, ya en otra campaña distinta. Fue el antes de un conjunto, el blanquiverde, que al inicio del actual ejercicio en la mejor liga del mundo se las prometía más felices y que hoy por hoy se ve en las circunstancias más comprometidas desde su estreno en Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Cierto es que todavía desconoce la ingrata sensación de estar en plaza descenso y que tiene tres partidos aplazados pero ante la visita del Fútbol Emotion Zaragoza se sitúa en play out –o promoción de salvación-. Y mientras, la escuadra aragonesa está decimosegundo, con once puntos y cinco por encima de los de Josan González y del BeSoccer UMA Antequera, y por ende de la zona de peligro.

De esta forma, la mayor presión en el choque del sábado, cuando se disputa el duelo en Vista Alegre (13:00), la sufre esta vez el Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Más que nada porque el Fútbol Emotion Zaragoza cuenta con cierta calma después de un comienzo de temporada que, sin embargo, no le resultó sencillo. Sin ir más lejos, el pasado martes perdió por 0-4 ante el Jimbee Cartagena. Con todo, la verdad en este momento es que el cuadro maño se encuentra bastante mejor que el blanquiverde. La diferencia de ambos es más notable aún si se revisa la trayectoria de ambos equipos en la temporada 2019-20 -la anterior e inacabada-. Curiosamente, tanto califales como aragoneses supieron sumar ante el Barça: en este sentido, son mejores los primeros al imponerse por 3-1 al tres veces campeón de Europa por un empate a dos de su rival más inmediato. Pero, y así ha de terminar por ahora cada relato en esta categoría, el Covid-19 lo condiciona todo, hasta el punto de que los zaragozanos tienen todos sus encuentros disputados y a los cordobeses les restan tres atrasados. Llega el después.

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