El más difícil todavía para el Córdoba y Pablo Villa

Villa, con gesto de preocupación. FOTO: MADERO CUBERO
El Córdoba completa esta mañana su primera sesión de la semana con la mala noticia de la lesión de Iago Bouzón, que estará fuera de juego entre dos y tres encuentros más

Con la sonrisa y la satisfacción que otorga el triunfo regresó al trabajo el Córdoba esta mañana. El conjunto blanquiverde completó su primer entrenamiento de la semana en el gimnasio de El Arcángel, después de que se produjera un cambio en el plan inicial para esta sesión, que estaba prevista en la Ciudad Deportiva Rafael Gómez. El equipo de Villa se ejercitó con el buen sabor de boca que dejó la victoria del sábado ante el Numancia, pero con la mala noticia de una nueva baja, ya que ayer se conoció el alcance exacto de la lesión de Iago Bouzón. El central, que no pudo ser de la partida ya en el duelo con el conjunto soriano, estará fuera de juego entre dos y tres semanas. Ese es el tiempo de recuperación que se prevé para su rotura de grado I-II en el aductor de la pierna izquierda.

La lesión del gallego provoca que el técnico blanquiverde cuente con un quebradero de cabeza en defensa, que se queda en cuadro. En este sentido, existe la esperanza de que Armando esté disponible nuevamente esta semana. El motrileño prosigue su recuperación de la elongación muscular que sufrió en San Fernando en pretemporada, un proceso que parece llega a su final. Pero los problemas en la línea de retaguardia se producen también por la baja de Raúl Bravo, que estará en el dique seco más de mes y medio. La lesión del lateral se produjo en Éibar y provocó que la vuelta a los entrenamientos del equipo tuviera como nota negativa no sólo la derrota sino también la pérdida de un hombre importante hasta el momento en el esquema de Villa. Así, la situación fue similar esta mañana, aunque al menos estuvo la sonrisa por vencer al Numancia y por el buen trabajo de los hermanos Cruz en el eje central de la zaga.

El percance sufrido por Iago Bouzón en la sesión del pasado viernes conlleva además que la defensa planteada por el preparador califal en las primeras cuatro jornadas del campeonato quede a medias en estos momentos. Hasta Ipurua, Villa contó siempre con los mismos hombres: Janse, Iago Bouzón, Fran Cruz y Raúl Bravo. Sin embargo, tras pasar por tierras guipuzcoanas, seis días después, se vio cambiada como no se hubiera esperado, con la entrada de Samuel de los Reyes y Bernardo en el once. Al menos, quedó la sensación positiva del buen estreno con el primer equipo en Segunda del menor de los hermanos Cruz, que quizá tenga que sumar más minutos junto a Fran si Armando no llega definitivamente para el choque del domingo en Jaén.

Etiquetas
stats