Cosas que pasan en El Arcángel

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Cero puntos y un fichaje más, anunciado por el videomarcador en el descanso con un rostro velado y un texto en cirílico. Cosas que pasan en El Arcángel. El Córdoba vivió una noche de calentura, que se abrió con un gol encajado a los diez segundos y terminó con la gente mirándose de forma extraña. Ya dijo Carrión que la pretemporada era un asunto y la Liga otro. Una obviedad innecesaria para quienes tienen el culo pelado de sentarse en las gradas, pero que había servido para esparcir una ola de ingenua ilusión entre la hinchada. El golpe fue duro. No es irreversible, desde luego. Los protagonistas dirán en las próximas horas que mejor así, que sirve para pinchar la nube de humo y poner los pies en el suelo. Que la derrota fue terapéutica. A lo mejor. Pero el paso del Cádiz por Córdoba sentó como ir al ambigú para comprar -a precio de oro, oiga- unos botellines de agua en plena ola de calor y encontrarse con que no había. Eso también sucedió. Hubo muchas cosas que se daban por supuestas en El Arcángel antes de un partido que empezó mal y terminó peor. Se encontró el Córdoba con un problema nada más plantarse en el campo y no encontró la fórmula para solucionarlo.

No sabemos por dónde van a salir cuando termine la temporada, pero sí por dónde han entrado. Por una puerta rara. El Córdoba pasó un mal trago en el estreno de la Liga 17-18 con una derrota dolorosa en fondo y forma: lo hizo en El Arcángel y en un duelo de rivalidad andaluza ante un emergente Cádiz, que el curso anterior estuvo en el play off de ascenso a Primera División. Fueron los amarillos los últimos que impidieron que el Córdoba saliera del campo con una sonrisa completa. Los blanquiverdes empataron en el Carranza en el tramo final del pasado campeonato. Ganaron después tres partidos seguidos. Luego llegó el verano con el histórico pleno de ocho victorias. Y en el estreno ocurrió esto.

Para empezar, las cosas claras. Carrión abrió el campeonato con un once revelador. Atrás, todos recién llegados (o de vuelta). Stefanovic en el arco, Fernández y Pinillos en los laterales, Joao y Josema en el centro. ¿El reto? Mejorar el sonrojante balance defensivo de los años anteriores, con el Córdoba entre los más goleados de Segunda. Con dos que llegan de Portugal y los otros de Inglaterra, Oviedo y Murcia. No se habían visto en su vida hasta hace apenas unas semanas. En el medio, los veteranos: Javi Lara y Aguza, que llegaron en el mes de enero, acompañados de Edu Ramos, del renacido Alfaro y de Jaime Romero, una de las apuestas más fuertes del club. Y arriba, Sergi Guardiola. El manacorí se entretuvo en meter media docena de goles en los ensayos estivales. Una razón de peso para desplazar de la titularidad a Jona García, la incorporación estelar. Luego, el hondureño tuvo que entrar como remedio cuando las circunstancias se habían puesto realmente feas.

Los planes que pudiera tener el Córdoba saltaron hechos pedazos en apenas unos segundos. Los que pasaron entre el saque de centro y el gol de David Barral. Uno de los tantos encajados más rápidos de la historia del club. La hinchada cadista se desmelenó -aún más- y los cordobesistas respondieron con ánimos. Fue un accidente. En esos momentos se podía pensar que reparable. Una falta al borde del área sobre Sergi Guardiola la lanzó Javi Lara ligeramente alto. Las llegadas a la meta de Cifuentes eran a balón parado, en saques de banda y esquina. Con la pelota en los pies les resultó más complicado, principalmente porque el Cádiz estaba enardecido por su rápida ventaja y los zagueros se empleaban con contundencia.

Los de Álvaro Cervera asustaban. Álvaro García recogió un rechace al borde del área tras un barullo y lanzó un disparo centrado que Stefanovic, pese a estar tapado por muchos hombres, cazó con seguridad. Sergi Guardiola conectó un tímido lanzamiento que tocó en el pie de un defensa antes de que el árbitro decretara el parón por el fuerte calor, recomendado por la LFP. Después de consumir unas cuantas botellas de agua, los jugadores salieron con nuevo brío. El Cádiz lo tradujo en un nuevo gol. Pasada la media hora, Álvaro García culminó una buena culminación y enmudeció El Arcángel, en el que solo se escuchaban los enloquecidos cánticos de la marea amarilla. Pudieron los visitantes hacer alguno más antes de que el Córdoba tuviera su mejor ocasión en el minuto 43, con un cabezazo picado de Josema a saque de córner. El remate del central lo detuvo Cifuentes, muy seguro toda la noche.

Después del 0-2, Cervera metió en el campo más músculo con Abdullah. La respuesta de Carrión estuvo en un salto adelante: retiró al central Joao Afonso para colocar en su lugar a Jona Mejía, un delantero. Retrasó a la defensa a Edu Ramos para recomponer el dibujo y hacerlo más ofensivo. Luego, en el descanso, llegó el anuncio de un fichaje del que no se desveló la identidad, emplazando al cordobesismo a la tarde del domingo para saber de quién se trata. Un jueguito que no hizo mucha gracia a un personal que no estaba para bromas.

En la reanudación, un sector de la grada empezó a reclamar a Sasa Markovic con un cántico que se ha hecho célebre. En el 55, Cifuentes protagonizó un episodio más de su gran noche al detener un cabezazo en plancha de Guardiola. Con media hora por delante, con el Córdoba muy plano y el Cádiz bastante cómodo, Carrión metió a Javi Galán con la idea de aportar algo de efervescencia. No ocurrió apenas nada. En el segundo parón del árbitro para que los jugadores se hidrataran, en el minuto 70, el Córdoba aprovechó para sacar del campo a Alfaro y meter -casi a petición popular- a Sasa Markovic. Los blanquiverdes no conseguían enhebrar jugadas de ataque. Unos cuantos intentos individuales, los córners... Poca cosa para hacer daño a un Cádiz que, además, tuvo en Cifuentes a su mejor hombre. “¡Cifuentes, Balón de Oro...!”, gritaban los hinchas cadistas. El Córdoba terminó el partido como lo empezó. Estrellándose en un muro, pensando qué había hecho mal para merecer eso. Markovic marcó en el descuento y el árbitro pitó el final. La gente enfiló las salidas en silencio, sin entender demasiado. No veían una derrota desde el pasado mes de febrero. Cosas que pasan.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA CF, 1: Stefanovic, Fernández, Joao Afonso (Jona Mejía, 37'), Josema, Dani Pinillos, Edu Ramos, Sergio Aguza, Javi Lara, Alfaro (Markovic, 70'), Jaime Romero (Javi Galán, 60') y Sergi Guardiola.

CÁDIZ CF, 2: Cifuentes, Carpio, Servando, Garrido, José Mari (Abdullah, 35'), Salvi (Álex 51'), David Barral, Álvaro, Marcos Mauro, Lucas Bijker y Aitor (Roberto Correa, 76').

ÁRBITRO: Aitor Gorostegui Fernández-Ortega (Comité Vasco). Amonestó con tarjeta amarilla a Barral y Waldo Rubio, del Cádiz.

GOLES: 0-1 (1') David Barral. 0-2 (31') Álvaro García. 1-2 (90') Markovic.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la primera jornada del campeonato nacional de Liga 1|2|3, disputado en el Estadio Municipal El Arcángel ante 11.503 espectadores, con numerosa presencia de seguidores cadistas. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils. También se rindió homenaje a la memoria de Alfonso Gómez, expresidente del Córdoba CF.

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