El cordobesismo toma la palabra

Pancarta en El Arcángel | MADERO CUBERO

El Córdoba se hunde irremediablemente y la agonía aumenta cada día a pasos agigantados. La contundente derrota ante el Lugo por 0-4 supuso la gota que colmó el vaso de muchos que, visto lo visto, ya piensan en un nuevo proyecto para levantar el vuelo. Es el sentir de aquellos que alguna vez se enfundaron los colores blanco y verde y defendieron el escudo sobre el terreno de juego, el dolor de una grada cuyo grito de aliento se tornó en desesperanza absoluta y de todo el que sufrió por los designios de un destino desafortunado.

Los sectores de animación y las peñas han mostrado su desacuerdo con la gestión del club en repetidas ocasiones. Brigadas Blanquiverdes, por ejemplo, recorrió hace semanas diversos puntos de la ciudad exhibiendo pancartas contra la propiedad. Una de las que mayor calado obtuvo rezaba como lema “Un circo sin León es la solución”, aludiendo al presidente del Córdoba. En el recinto ribereño también mostraron su malestar después del duelo frente al Lugo con gritos secundados por los pocos espectadores que aguantaron el desastre.

Álex Dueñas, de Incondicionales, reveló que después de la goleada del fin de semana solo podía nacer “rabia y cansancio”. El presidente de dicho sector admitió que estaban “cansados de ver que el equipo no responde” e indicó que la responsabilidad se gestaba en tres bloques: “jugadores poco profesionales, el palco por no hacer una gestión acorde y entrenadores que son marionetas del que manda”. La comparación con el Reus, que “sí luchó por algo que no sabían si llegaría a buen puerto” y las “ruedas de prensa bochornosas” de los últimos técnicos colmaron la poca paciencia que quedaba. Pese a ello, reseñó que “el año que viene seguiremos los de siempre y esperemos que vuelvan la ilusión y las ganas de luchar”.

Javi Jiménez, integrante de Cordobamanía, vio a un equipo “hundido y que ha bajado los brazos” de manera definitiva sin saber exactamente “si porque no pueden o no quieren por algún motivo”. El “gran error” de Jesús León en la operación Sergi Guardiola condicionó un año donde “las expectativas eran unas y se fueron al traste”. Además, la salida de Luis Oliver también influyó en el devenir del equipo. Al montoreño, “principal responsable” de lo ocurrido, le vino “un poco grande todo” tras encontrarse solo y “la improvisación una detrás de otra” no sirvió. Asimismo, otro fallo a su parecer estuvo en la salida de José Ramón Sandoval. “Era el único que medio entendía a la plantilla y sabía tirar de espíritu pese a la falta de calidad”, declaró.

La visión de los ex

Juan Carlos Quero, exfutbolista del Córdoba y actual entrenador del Pozoblanco, consideró que la temporada ya empezó “mal, con urgencias y prisas” debido a los problemas con el límite salarial. El descenso virtual del conjunto andaluz a Segunda División B lo tomó como un paso atrás importante “tanto en lo deportivo como en lo institucional” y lo argumentó desde su propia experiencia. “He estado en esa categoría y la verdad es que mucha gente no es consciente de lo que puede suponer el hecho de bajar”. Además, el malagueño expuso que “no es tarea sencilla” el ascenso y recalcó que “muchos históricos se han ido a pique” intentando retornar al fútbol profesional.

En cuanto a quién posee más cuota de responsabilidad del fracaso, Quero indicó que los jugadores al ser “los que tienen que demostrar y saber a lo que venían”. El Córdoba, según el míster, es “apetecible” y todos los futbolistas quieren firmar por “la repercusión, historia y afición” que atesora. Los miembros del vestuario deben “apechugar con su culpa”, pero no son los únicos. De hecho, todo lo que está ocurriendo dio inicio “el día que se consumó la salvación frente al Sporting de Gijón”. El “esfuerzo económico” para conseguir el “importante logro” contó con demasiados aspectos negativos y “poco análisis” de los que mandan. Así pues, el que fuera miembro del plantel que subiera a Segunda en 1999 subrayó nuevamente que “se empezó a perder la categoría cuando se salvó la anterior”.

También quiso tener palabras hacia la afición en estos delicados momentos. “Deben tener paciencia y lo último que vendría bien es que salgamos en los medios de comunicación por problemas de algún tipo”. En ese deseo de que “la sangre no llegue al río”, Quero sí comprende que “se manifiesten” y luchen porque actualmente “tiene que ser complicado ser jugador e hincha del Córdoba”. No obstante, recordó desplazamientos inolvidables como el de Elche, donde “no había ni autocares”, para resaltar la fidelidad de la grada con sus colores.

Otro de los hombres importantes de la historia del club que suele dar su opinión a través de las redes sociales es Pedro Campos. Sus palabras tras la goleada recibida el fin de semana ante el Lugo estuvieron repletas de cariño y preocupación. El afecto lo repartió entre la figura de Rafa Navarro -al que deseará siempre “lo mejor”- y los seguidores cordobesistas “que estamos sufriendo desde la cercanía y la distancia”, explicó. La inquietud, inevitablemente, pasa por las familias que esperan una urgente solución a los problemas de impagos. “Por favor, Córdoba, haced lo posible e imposible para pagar las nóminas a los empleados”, escribió.

https://twitter.com/PedroCampos___/status/1117394666947788800

Etiquetas
stats