El Córdoba se va con más dudas y una esperanza

Xisco, acosado por dos adversarios en Los Cármenes | FERMÍN RODRÍGUEZ
Los blanquiverdes caen ante el Granada tras otro recital de inoperancia en ataque | Los de Djukic jugaron los ultimos 20 minutos con uno menos por expulsión de Ekeng

Lo mejor que puede decirse del estreno del Córdoba en la Copa del Rey es que se trae un resultado remontable de Granada. No salió totalmente destrozado el equipo de Djukic de Los Cármenes, a pesar de no haber tirado ni una sola vez a puerta en todo el partido. La sensación que dejó es aún peor que los números que exhibe. Con los menos habituales tampoco encontró el equipo la manera de crear fútbol ofensivo, de abandonar esa intrascendencia en ataque que le mantiene en crisis permanente. Al equipo nazarí le hizo un buen favor: llevaban sin ganar nueve partidos y dejando sensaciones horribles en sus últimas comparecencias. Ahora ya pueden sonreír algo. No mucho, tampoco. Los de Caparrós actuaron con superioridad en el campo durante los últimos veinte minutos, después de que Teixeira pusiera en la calle por doble amarilla a un Patrick Ekeng con sobredosis de fogosidad. Los franjirrojos toman ventaja en el cruce de dieciseisavos, que se resolverá definitivamente el día 17 en El Arcángel. El Córdoba hizo lo que pudo. Sigue sin ganar en partido oficial en el presente curso 14-15 y el panorama se le complica. Los que habitualmente no juegan dejaron patente las razones de su ostracismo. Algunos por falta de forma, otros porque andan perdidos en medio de una situación que les desborda y otros porque, sencillamente, no dan para más. La cuestión es que este Córdoba está en una vía muerta.

Se plantaron en la gélida noche granadina dos equipos repletos de suplentes y de complejos. Los anfitriones llevaban desde agosto sin celebrar un gol en su hogar y su pésima racha en la Liga tiene en vilo el futuro de su técnico, Joaquín Caparrós, al que le exigen que extraiga mayor rendimiento de una plantilla 'top'. El Córdoba, al que no le sale casi nada por más vueltas que le dé el asunto, compareció con la consigna de no encajar. Pero eso de trazar planes y que funcionen no es algo que sea habitual en el equipo blanquiverde, que de nuevo enseñó sus flaquezas. En algunas fases, de modo obsceno en lo que atañe a la ofensiva. Los de Djukic no realizaron ni un solo lanzamiento a puerta en una primera parte fea, en la que el Granada detectó pronto las taras del rival para apretarle. A los doce minutos, Success intentó sorprender a Saizar con un lanzamiento lejano que el vasco atajó. El joven nigeriano de 18 años insistió en el 24' en una acción en la que se zafó con inteligencia de la vigilancia de Pantic para soltar un latigazo que tocó en un jugador para acabar en córner. Apenas unos segundos después de esta acción llegó el gol. Otra vez Success, ansioso por dejarse ver, conectó un cabezazo en el área que sirvió de centro perfecto para que Jhon Córdoba, que llegaba en carrera, empujara la pelota al fondo de la portería de Saizar.

El Córdoba, poca cosa. Al principio del periodo, Xisco lo intentó con un remate acrobático que terminó de mala manera. No golpeó el balón y el costalazo le tuvo todo el primer tiempo quejándose con la mano en el lomo. Al balear no le llegó ningún envío en condiciones de ser rematado. Con poca creatividad en el mediocampo y sin sus surtidores habituales en las bandas -Fede Cartabia, Borja, Fidel...-, el Córdoba fue un chollo para el Granada. No llegó del todo malparado al intermedio, tras el que hubo cambios.

Crespo salió del equipo para dejar su plaza a Pinillos y el Córdoba siguió en sus trece. Mantuvo más la pelota ante un Granada que parecía no creerse demasiado la situación cuando miraba el marcador y se veía con los números favorables. Los anfitriones no se iban con todo arriba, pese a que el rival apenas mostraba intención ni método para inquietar el marco de un aburrido Oier. Djukic intentó poner más picante con la salida de Florin Andone en lugar de Xisco, que se marchó con el mismo gesto con el que se mantuvo en el campo desde que intentó aquel remate en mala postura. El rumano recibió una amarilla porque antes de tocar su primer balón ya le había dado un hachazo a Nyom.

Ekeng fue el protagonista de las dos acciones más reseñables del Córdoba en el segundo tiempo. En la primera, en un contragolpe, terminó eligiendo como mejor opción un zapatazo brutal que envió el balón lejos de la portería granadina. En la segunda, el camerunés agarró a Eddy Silvestre en el centro del campo cuando el de Roquetas se iba en velocidad. Teixeira le enseñó la segunda amarilla de la noche y lo mandó a la caseta. De inmediato, Caparrós dio entrada al joven canterano Nico Hidalgo y Djukic optó por incluir en lugar de Caballero al veterano pivote López Garai. Y la noche terminó sin que pasara nada más. El Granada mantuvo el control, con pánico de imaginar que el colista de Primera le empatara el partido con diez hombres pese a que no daba ninguna muestra de poder hacerlo. Y el Córdoba, ya con una buena coartada y un marcador decente para la vuelta, se dedicó a dejar pasar el rato hasta que Teixeira dio el golpe de silbato que cerró un partido sin clase ni gracia.

FICHA TÉCNICA

GRANADA, 1: Oier, Nyom, Mainz, Babin, Martins, Eddy Silvestre (Manuel Iturra, 77'), Yuste, Juan Carlos, Larsson (Nico Hidalgo, 71'), Jhon Córdoba y Success (Ortuño, 66').

CÓRDOBA, 0: Mikel Saizar, Gunino, Pantic, Deivid, Crespo (Pinillos, 46'), Luso, Ekeng, Ryder Matos, Carlos Caballero (López Garai, 73'), Fede Vico y Xisco (Florin Andone, 57').

ÁRBITRO: Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Mostró tarjeta amarilla a los locales Eddy Silvestre y Diego Mainz, y a los visitantes Florin Andone, Deivid y doble a Patrick Ekeng, expulsado en el minuto 70.

GOL: 1-0 (24') Jhon Córdoba.

INCIDENCIAS: Partido de ida de la eliminatoria de 1/16 de final de la Copa del Rey, disputado en el Estadio de Los Cármenes ante unos 9.000 espectadores.

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